El número de la Bestia (666)

27/09/2016
Por Nacho Medel
  
 
 
«Six, six six….the number of the beast» canta Bruce Dickinson en la canción "The number of the beast", dentro del disco homónimo de IRON MAIDEN en el que, curiosamente, se dio a conocer. Otros, como SLIPKNOT, nos dicen en el tema "The Heretic Anthem", «if you’re 555 I’m 666». Y eligiendo un ejemplo patrio, DEF CON DOS lo saca a relucir en su tema "El día de la Bestia".

En muchas de las canciones que escuchamos, lo oculto, lo malvado… el demonio en sí, está presente. La figura del mal es una de las representaciones y asociaciones que mucha gente tiene del heavy, y con razón: muchos grupos utilizan esta temática para su imagen, letras…de una forma u otra. Y dentro de las imágenes y referencias, una de las más socorridas es el 666 con el que se identifica a la Bestia. Pero, ¿por qué se le atribuye este número a la bestia?

En el Apocalipsis (y en la introducción de la ya comentada «The number of the beast», Juan escribe lo siguiente: «Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, que calcule el número de la bestia, porque el número es el de un hombre, y su número es seiscientos sesenta y seis (Ap. 13:18)». Se indica que el número corresponde a un hombre, a algo humano... no a algo fantasioso, sino que se nos dice que la Bestia mítica que aparece en el libro del Apocalipsis, tiene referencia con algo que existe en el mundo.

Trasteando por internet he topado con la gematría, método por el que las letras se transforman en números, aunque a partir de los caracteres hebreos, a los cuales se les otorga un determinado número. El resto es simple: sumamos los caracteres y obtenemos el número que genera esa palabra, en nuestro caso el 666. Pero, ¿qué nombre es el que contiene los caracteres necesarios para dar 666?: Nerón.


Si traducimos del griego al hebreo César Nerón, da como resultado 666, por lo que este emperador romano sería tomado como el Anticristo. Y razones no les faltarían a los cristianos para haberlo coronado como tal.
El 19 de julio del 64 d. C. un gran incendio devastó Roma. Dicho incendio se origina en los alrededores del circo máximo, y se culpabiliza en un primer momento a Nerón tras encargar éste un nuevo plan urbanístico para Roma en el que incluyó la construcción de un lujoso palacio, la Domus Aurea, aprovechando los terrenos que quedaron arrasados tras el incendio. Nerón, lógicamente, buscó a su vez un chivo expiatorio a quien echarle las culpas de la catástrofe: los cristianos. Comenzaron así las persecuciones que acabaron con los cristianos crucificados, quemados vivos o echados a las fieras. También hay escritos que señalan a Nerón como el emperador que ordenó matar a Pedro y Pablo, aunque también hay otros autores que dudan de estos hechos.
Como siempre, y aprovechando los enlaces que os dejo por el texto, os animo a que leáis más sobre la figura de este emperador y, en especial, sobre el incendio. Y si tenéis ocasión, disfrutad de la gran interpretación de Peter Ustinov en la magnífica Quo vadis?.
 
Por cierto, si ver el 666 te produce pavor quizá no sea cosa del diablo. Puede que padezcas hexakosioihexekontahexafobia.
Señalar por último que en algunas culturas el 6 es el número que representa la imperfección, ya que está cerca del 7, que representa todo lo contrario: lo perfecto.

Para finalizar, os dejos los vídeos de las canciones mencionadas con anterioridad, para que los disfrutéis. ¡Hasta la próxima!






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