CRÓNICA: Conquistando Madrid con Folk y Viking [DRACUNUS + EKYRIAN 07.05.17]

13/05/2017
 
Madrid es una ciudad que puede presumir de poseer una dinámica escena de Folk Metal y Folk Rock. Gracias a ello se puede disfrutar de un concierto de estos estilos casi todos los meses, puede que incluso de dos o tres. Dicho así puede parecer poca cosa pero se tienen que tener en cuenta que esta escena la conforman no más de diez grupos. Bandas que viven de las entradas de los conciertos, muchas veces bastante económicas y que cuando necesitan sacar disco se ven obligados a llevar a cabo campañas de crowdfunding. Y sin embargo, a pesar de los gastos, nada detiene a estos estilos musicales conformados por vikingos y folkies dispuestos a batallar por hacer disfrutar de un buen rato a sus seguidores o a los curiosos.
 
Dos de esos grupos fieles a su amor por la música son EKYRIAN y DRACUNUS. Los primeros, abanderados de un Folk Metal que recuerda a los inicios de Mägo de Oz y los segundos, vikingos por excelencia que a pesar de su juventud juegan de manera magistral con los entresijos de un Viking Metal duro, potente y directo que te golpea en la nuca.
 
Llovía en Madrid, para variar, porque estábamos disfrutando de un tiempo exquisito. Y sin embargo, el pasado viernes cinco de mayo la Sala LaMala abría sus puertas para resguardar a un público que comenzaba a calarse. Pero eso no importó porque la energía que DRACUNUS descargó con su dúo de guitarras, bajo, batería, voz y vientos calentó los corazones de más de uno y los incitó a una cruenta batalla. Una batalla vikinga, porque ese grupo formado en 2013, dejó claro desde sus inicios que lo suyo era el Viking Metal más propio de las formaciones nórdicas. EKYRIAN, en cambio, se encargaría de la parte más alegre y danzable de la noche con su gran diversidad instrumental que no decepcionó a nadie.
 
 
A pesar de llegar antes de que la LaMala abriese nuestros hambrientos estómagos solicitaron algo de comida así que fuimos a llenarlos de energía para embestir la batalla que se presentaba. Sin embargo, nuestro retraso fue escaso porque ahora con el setlist en la mano sabemos que nos perdimos solo dos canciones: "The Throne Of The King" que fue la introducción, "The Flag Of The Dragon" y "Heathen Wars Horns".
 
Cuando nos adentramos en LaMala y conquistamos un pequeño territorio para nosotros y nuestras pertenencias, DRACUNUS estaba presentando a su vocalista. "Vamos a dar a Tony un relax de micrófono. Con vosotros Tony. Sin él DRACUNUS no sería posible" explicaba su guitarrista Ordaz. 
 
Acto seguido y sin más preámbulos Tony gritaba: "¡Que levante la mano a quién le guste matar monjes! ¡A por ellos!". La respuesta colectiva fue afirmativa y la batería dio comienzo a "Lindisfarne", canción que habla del primer saqueo vikingo en tierras británicas. Enclave dónde estaba situado el primer monasterio que sufriría un ataque de los hombres del Norte. De ahí el título del tema que con su velocidad y los marcados ritmos de la batería de Álvaro Cuenca.
 

Tocaba presentar a Paddy, flautista y encargado de los vientos, después del saqueo a los monjes. "Pues yo toco la flauta..." fueron sus escasas palabras, aunque no necesitó más ya que el público le aplaudió convencido y satisfecho con su discurso. Además, las palabras eran cosa de Tony que aprovechó para enjuagarse la garganta con el contenido de una petaca. 
 
Fue entonces cuando DRACUNUS aprovechó para traer a colación su versión de "Wooden Pints" de los fineses Korpiklaani. Una cover que interpretaron con maestría y le gustó a los presentes. Y ya de paso cuando acabaron presentaron a Álvaro encargado de la batería.
 
"Tenemos que anunciar algo, una colaboración. Ven aquí Robert súbete aquí" le pedía Tony a Roberto, bajista de EKYRIAN. Sin embargo, y modo de broma, su subida al escenario fue coreada por sus miembros de grupo al grito de "¡Muerte, Muerte, Muerte!". Antes de empezar Ordaz aprovechó para comentar que su micrófono no funcionaba. Queja a la que el vocalista y bajista de DRACUNUS le contestó: "Claro que funciona, gilipollas". El amor reinaba en el ambiente.
 
Pero bueno, Roberto ya había ocupado su lugar junto a Paddy y el otro guitarrista de DRACUNUS, Javi García y "The Troll's Cave" estaba a punto de empezar. Pero no, aún habría que esperar a que Ordaz introdujera más la colaboración: "Roberto no tiene que inventarse la canción porque la tocó en un concierto en el instituto ya que Tony nos dejó tirados". Bonita pulla. Pero bueno, fue suficiente y Tony añadió su pertinente presentación: "¿Os gusta la cerveza? ¿Y la cerveza? ¿Y los trolls?". 
 
Después de la retahíla de comentarios, "The Troll's Cave" sonó ante un público que desde el primer momento fue entregado, atento y muy cañero. Nadie más cogía en LaMala y tal era la emoción que los bailes no cesaban, al igual que los gritos acompañando al ritmo de la canción. Tony, sin el bajo entre las manos, aprovechó para empuñar su espada y alentar a los espectadores. "¡Qué no decaiga cojones!". Y no, no decayó, la gente demostró que estaba más viva que nunca.
 
Pero el final se acercaba aunque hubo tiempo para cantarle el cumpleaños feliz y entregarle una tarta personalizada a Álvaro que detrás de las baquetas cumplía 21 años. Entusiasmado, recibió con una alegría la canción coreada por el público y mostró su tarta. Pero el tiempo apremiaba y el concierto de DRACUNUS  debía terminar...
 
"¿Cómo vais de mitología vikinga? ¿Os gusta la serie Vikings? Esta es la despedida..."Viking Sails" avisaba Tony antes de recoger su bajo y hacerlo sonar por última vez esa noche. Aunque antes tocaba presentar a Javi a la guitarra."Viking Sails" supuso un broche épico para un concierto aún más épico y magistral.
 
El show de DRACUNUS duró una hora y a pesar de no haber publicado aún su primera maqueta, demostraron la consolidación de su sonido en los últimos meses (tuve el placer de verlos en diciembre) y su evidente conquista de los escenarios dónde llevan a cabo un espectáculo de música, fuerza y diversión.
 
 
 
 
 
 
A los folkies de la noche, EKYRIAN, les costaría más entrar en el escenario ya que cuentan en sus filas con voz, dos guitarras, bajo, teclado, batería, violín, flauta y gaita. Sin embargo, la problemática del espacio no fue un aspecto que afectara al concierto de EKYRIAN ya que quedó palpable lo habituados que están a tocar en esas condiciones. Así que no tardaron en subirse al escenario, coger sus instrumentos y alzar sus voces. 
 
A diferencia de DRACUNUS, EKYRIAN sí que cuentan con un trabajo discográfico que hace poquito cumplió un año. "Memorias del bosque" es la maqueta autoproducida de los madrileños que fue recordada en su actuación del viernes aunque nos deleitaron presentándonos más un tema nuevo, así como alguna que otra versión de grandes del subgénero como son Mägo de Oz y Saurom.
 
EKYRIAN abrieron con "Angua" de su primera maqueta y lo hicieron con un tema rápido, totalmente melódico y que desde un principio, para aquellos que no conocieran al grupo, les sirvió cómo carta de presentación. Un Folk Metal de la vieja escuela, de ese que sabe a los primeros Mägo de Oz pero aún más veloz y fiestero.
 
"Parece que fue ayer pero hace ya un año que estábamos presentando nuestra maqueta. Nos ha pasado de todo. Hemos conocido a muchísima gente y hemos hecho muchos amigos. Pero no solo del pasado se puede vivir, también de cosas nuevas. ¿Queréis algo nuevo de EKYRIAN?" preguntaba Jorge Martín, vocalista de la banda. La respuesta no pudo ser otra que sí y entre las risas del público "El Aprendiz" se hizo de notar. Una canción jodidamente pegadiza y muy bailable, que con gran presencia de las flautas de Aitor y Miguel supuso una delicia para los allí presentes.
 
"De momento vamos a comenzar el ritual invocando a las valkirias", así presentaba Jorge "Folkyria" otra de las piezas de su primera maqueta. Un tema más pausado, con un sonido más heavy y dónde las guitarras de Fran y Roldán llevaban parte de la voz cantante. Pero poco pudimos respirar una vez que el sonido de las valkirias desapareció, porque pronto fueron interpretadas "Cuento de la Oscuridad" y la versión de Mägo de Oz de "La Danza del Fuego".
 
La palabra "muerte" fue la favorita de la noche ya que cuando Jorge preguntó: "¿Tenéis ganas de sangre?". El público directamente contestó y con fuerza: "Muerte, muerte, muerte". ¿No querían muerte? pues eso les dieron los folkies de EKYRIAN. "Pues vamos a darle muerte a los romanos con "Viriato". Ya podéis imaginaros qué vino después, no sangre, pero sí una buena dosis de música e historia.
 
La flauta de Aitor abría "Último aliento" para finalmente ser acompañada por los aplausos de los allí presentes. Aprovecharía Noelia entonces para arrancar aún más bellas tonalidades a su violín y sobre todo para hacerse notar por encima de todos los instrumentos eléctricos y ponerse a la altura de los vientos, en cuanto a sonido se refiere. Que ya de paso es necesario decir que ambos grupos gozaron de muy buena acústica. Mini punto para LaMala.
 
La noche proseguía y fue después de la anterior canción cuando Jorge intentó engañarnos varias veces. "Bueno, esto va llegando a su fin. Vamos a hacer un tema de "Memorias del Bosque", "Pueblo celta". Pero aún quedaba mucha tralla por parte de los folkies, así como buenas dosis de danza al más puro estilo medieval. Además, fue un momento idóneo para presentar a todos los miembros de EKYRIAN, que francamente les llevaría un ratito.
 
El público sonreía, se les veía a gusto y felices. Desprendidos de sus cotidianas preocupaciones y absortos en la buena música de la banda novel. Y cómo si tuvieran la capacidad de leer la mente, EKYRIAN dieron rienda suelta a una de sus canciones más alegres: "El Capitán del agua triste". Allí sí que los presentes estallaron en risas, movieron los pies, las caderas y se agarraron a los brazos de la persona más cercana para dar vueltas.
 

Una vez más Jorge diría que se iban. Una vez más no fue suficiente y todos les pidieron una más. Pero esta vez serían hasta tres temas más. Vamos, nadie podía quejarse, pero tampoco los EKYRIAN que no se desprendieron en ningún momento de los instrumentos aunque quisieran hacernos creer que se iban. 

 
"Alza la vista" fue el principio del final y otro anticipo de lo nuevo de EKYRIAN. Otra de sus canciones pegadizas, alegres y de estribillo memorizable porque, siendo sinceros, a todos nos gusta poder cantar. A mí personalmente me gustó y demostró también la evolución sonora de los folkies desde la salida de su primer trabajo discográfico. Seguro que el siguiente promete, pero volvamos a la crónica.
 
Jorge se puso la chaqueta, Miguel sacó la gaita y Roberto se colocó el keytar (guitarra+teclado). "Como venimos disfrazados esto parece la noche de Halloween", no hicieron falta más palabras por parte del vocalista ya que los aficionados de EKYRIAN sabían a lo que se refería. Y aunque la versión de "Noche de Halloween" Saurom no fue tan coreada como la de Mägo de Oz también agradó y sobre todo motivó. Motivó a un público que no quería pero que parecía empezar a sentir los estragos de una buena dosis de música y de una noche de concierto. El cansancio propio de los viernes.
 
"¡Venga todos arriba!" gritaba Jorge. Llegaba la peor pesadilla de la noche, llegaba el Krampus para calentar los corazones al ritmo de los sonidos graves de la batería de Santos y del bajo de Roberto. "La llegada del Krampus" contentó a todos ya que la pidieron con insistencia y cómo no hay nada mejor que te hagan caso así nos fuimos: muy alegres. Contentos, satisfechos, con una sonrisa, sin preocupaciones y con una estúpida felicidad. Porque los vikingos y los folkies esa noche conquistaron Madrid una vez más. 
 
 

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