HELA trae "Death May Die" y deja con la boca abierta

07/12/2017
 
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HELA, como la hija de Loki y diosa de la muerte en la mitología nórdica, es una banda española, nacida en Alicante. Su disco "Death May Die" es, sin lugar a duda, una obra de una calidad y profundidad asombrosas. Pivota sin ningún tipo de temor entre estilos como el Doom o el Rock Alternativo, desvelando paisajes sonoros con la facilidad que lo hacen los grupos de Spoken Word en el post-hardcore. Su historia es una narración sonora, una descripción de la crispada lucha de una chica maldita que avanza por la oscuridad hasta encontrar su venganza en la muerte.

Comenzamos el viaje con “The Getaway”, la huida del infierno. El sonido es oscuro, sucio, disonante. Las voces se mezclan de forma desordenada, como si de un ritual se tratara. Como si estuvieran abriendo la puerta que dará paso a “Mother of Monsters”, la madre de monstruos, que se descubre en ternura a través de la melodía en las guitarras. La progresión sonora en los 9’25” ayuda a definir varias líneas de significado, que materializan la furia abortiva de la madre y la benevolencia magnánima de un salvador en diferentes ritmos y riffs.

“Touched By Evil” es una oda depresiva que se justifica a través de la profunda oscuridad del tema. A pesar de los riffs pesados, en ocasiones disonantes, y los alargados fraseos en la voz, que dilatan el tempo de la canción, posee cierta frescura de rock en los estribillos, jugando un papel irónico con la letra y su significado. Esta marca del mal que acompaña a la protagonista, toma cuerpo en “Dark Passenger”, resultado de una violación como detonante. Sin duda, la progresión ralentizada se hace patente como una necesidad, que coge fuerza en la repetición de un riff significativamente Stoner como acompañante de la potencia perversa de una maravillosa voz desgarrada, profundamente expresiva.

Haciendo gala de un hilo conductor que encuentra su leit motiv en la maldad de una sociedad deformada que, a su vez, deforma a los seres que la constituyen. “Repulsion” es el proceso de empoderamiento de la protagonista ante la violación. Es bastante interesante que en esta canción comience cantando la vocalista, pretendiendo ser estandarte auditivo de esta rebeldía, que se ve potenciada por riffs duros y llenos de energía. Esta canción, también, propone un espacio de reflexión, donde se relaja la tensión constante en pro de un respiro para meditar.

Finalmente, “Bodies in Hell” relata la victoria de la protagonista ante la muerte, alcanzando su objetivo.

"Death May Die" no deja de ser un relato de empoderamiento femenino, un discurso profundamente feminista que hace de espejo para reflejar a los demonios “ocultos” de la sociedad.

 
 

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