Hoy enMetal Korner os presentamos una apuesta segura para seguidores de bandas como Paradise Lost, My Dying Bride o Novembers Doom: un death / doom metal producido este mismo año por la banda británica MY SILENT WAKE. Desde su formación en 2005, la banda tiene en su discografía un total de 8 discos contando el que presentamos en esta entrada, más una larga tira de EPs, singles y diversas inclusiones en recopilatorios. Con influencias y fuentes de inspiración basadas en la música doom y folk, el 29 del pasado mes de junio MY SILENT WAKE ponen a nuestra disposición su más reciente trabajo – Damnatio Memoriae – bajo el sello House of Ashes
 
Conforme iba escuchando ya tenía en mi mente las referencias de Paradise Lost, Novembers Doom o Heaven Grey. Repasemos el tracklist:
 
 
1 – Of Fury 
 
2 – Highwire 
 
3 – Now it Destroys  
 
4 – Black Oil 
 
5 – And so it Comes to an End 
 
6 – The Innocent 
 
7 – The Empty Unknown 
 
8 – Chaos Enfolds Me
 
 
A lo largo de su carrera, MY SILENT WAKE ha experimentado notablemente en una variedad de estilos que se mueven entre lo atmosférico y el doom metal, sin embargo Damnatio Memoriae constituye la cumbre de su discografía «porque se crea a través de emociones, envuelve al oyente completamente en su mundo de sombras y melancolía. Las melodías tocan el corazón, los solos y los riffs convierten la piedra en polvo, mientras que las melodía vocales son tristes y muy pasionales» – un tracklist que sin duda no deja mal sabor de boca. Sin embargo, empezando por Of Fury y Highwire, son dos temas que apenas suponen una diferencia para mí. Se me hacen repetitivos. El cambio empieza a notarse con Now it Destroys, transición entre lo que escuchamos en los dos primeros temas y el cuarto, conteniendo características de ambos. Black Oil, con solos algo más ‘psicodélicos’ que el resto de temas, un rollo mucho más Paradise Lost, más lenta y con una línea vocal no tan rasgada en algunas ocasiones, sino más limpia y profunda, empieza a llamarme más la atención. Aunque sin lugar a dudas, mi corte favorito es And so it Comes to an End; aquí es donde veo verdadero sentimiento y cambios muy interesantes en su estructura. Su ritmo es insistente, constante, pero la fluidez de las guitarras lo hacen un tema sobresaliente. The Innocent, un tema más despejado y rápido, con solos que entran muy fácil al oído, y con coros que apoyan a la voz principal, se lleva el premio al segundo mejor tema del disco. 
 
Y para los amantes de las canciones doom largas llega The Empty Unknown. 14 minutos de corte, lento y pesado, pero con unas líneas vocales grupales, desesperadas y depresivas que sobresalen de entre los riffs pesados y constantes. Alrededor del séptimo minuto hay un parón fantasmagórico, desgarrador y tan triste que el oyente realmente puede sentir la miseria que describen. Hacia el final del tema, los riffs se hacen más fuertes y a las voces grupales se le une la voz líder y rasgada. Por último, Chaos Enfolds Me, un contraste más movido que se necesita después de 14 minutos de un tema puramente doom; pero aunque la batería destaque al inicio, la manera en la que se desarrolla no acaba de convencerme. De nuevo, voces grupales como las anteriores y voz principal algo desgarrada, pero el transcurso súper repetitivo  que lleva la batería hace que me canse bastante. Aunque he de reconocer que a partir del minuto 3 meten cambios muy cañeros en el tema que ya si me enganchan y que lo salvan.
 
En resumen, si bien el disco empezaba flojo, termina de muy buena manera y con originalidad. No es un disco que me haya provocado excesivo entusiasmo, pero lo he disfrutado. ¡No dudéis en darle una oportunidad! 7/10.