24/9/2016 Sala Lemon. Madrid

Cuando por fin abrieron las puertas de la sala con una hora de retraso debido a problemas con elsonido pude comprobar que había poco público, ya que ocupaba aproximadamente la mitad de la sala, que no es muy grande que digamos. La verdad es que esperaba más afluencia porque Týr es un grupo muy conocido dentro del folk-metal y Celtibeerian están empezando a serlo dentro del mismo estilo, aunque ya se que éste no es precisamente un género de masas salvo alguna excepción.

 
YGGDRASSIL

Les tocó abrir el el evento a estos zaragozanos a los que no conocía y que hacen un death metal melódico muy influenciado por AMON AMARTH, tanto en la música como en las letras, que van todas sobre vikingos y en inglés. Aunque en algunas de las canciones se parecían más a los primeros discos de los suecos, es decir, eran menos melódicos y más cañeros y en otras se notaban influencias del folk escandinavo.

 
Durante media hora tocaron tres de los temas de su hasta ahora único disco, un EP titulado “One Step Closer to Valhalla“, además de dos adelantos de lo que será su primer LP, que tienen planeado que salga en enero del año que viene. Además aprovecharon para presentar a su nuevo bajista, recientemente incorporado a la banda.
 
Destacaría la potente voz gutural de su cantante, que además animó sin parar al público, el hecho de que tengan una guitarrista femenina, algo que no es muy habitual y sus pintas al más puro estilo vikingo/bárbaro. De hecho la mayoría de ellos usa seudónimos nórdicos.

Desgraciadamente y, aunque en general contaron con buen sonido a pesar de que casi no pudieron probarlo, se notó que es un grupo que lleva poco tiempo (se formaron en 2013) y que debido a eso les falta algo de rodaje. De todas formas eso no quiere decir que sean malos y estoy seguro de que si siguen currándoselo igual llegarán a ser muy buenos.

 
 
Tenía ganas de ver a los manchegos con su nueva guitarrista, María, por primera vez y una vez más no me decepcionaron. Como siempre volvieron a demostrar que tienen un directo muy potente y que en todos sus conciertos el público se lo pasa genial y disfruta saltando, bailando, cantando y riéndose con las ocurrencias de su cantante y bajista, Gus, que es todo un showman y una vez más estuvo acompañado en ese aspecto por Dagda, su violista, flautista, gaitero y percusionista (y lo que le echen).
 

Incluso animaron al personal, como hacen siempre en sus conciertos, para hacer un wall of death (en este caso más bien un mini-wall of death debido al escaso público). En cuanto a María tocó todas las canciones como si llevara haciéndolo toda la vida y dio alguna muestra de una gran calidad técnica. Aunque desgraciadamente al principio tuvieron problemas con el sonido afortunadamente se solucionaron pronto, lo que ayudó a que dieran un gran concierto.

 
Como es lógico la mayoría de los 10 temas que tocaron (después de una introducción con la sintonía del programa de televisión El Hombre y la Tierra que hizo famoso a Féliz Rodríguez de la Fuente) pertenecieron a su hasta ahora último disco (sin contar el acústico “From Soil to Soul”), el estupendo “Keltorevolution” aunque también tocaron tres del que fue su debut, “Tirikantam“.
 
Tal y como ellos mismos recordaron este fue el último concierto de su gira ya que ahora se van a meter en el estudio a grabar el que será su tercer disco, que personalmente esperaré con impaciencia. Lo cierto es que no me extrañaría que su mezcla de gran calidad musical y lo mucho que se lo curran en directo acabe llevándoles muy lejos. 
 

 
Aunque reconozco que prefiero sus primeros discos a los últimos, menos progresivos y más “comerciales” (si es que el folk-metal puede considerarse comercial) tenía muchas ganas de ver a esta banda de las Islas Feroe ya que la vez anterior que les vi las condiciones no fueron las mejores. Y tengo que decir que no me decepcionaron en absoluto ya que demostraron que tienen una gran calidad como músicos y también su experiencia tras casi dos décadas tocando.

Sin las características cotas de malla que solían llevar en directo, hicieron un concierto muy bueno a pesar de que al principio no estaban nada contentos con el sonido, pidiendo que lo modificaran en varias ocasiones, pero afortunadamente no tuvieron problemas al respecto durante el resto de su actuación.

 
La única pega que puedo ponerles es que su cantante y guitarrista principal, Heri Joensen, no estaba muy bien de voz y le faltaba potencia cantando. Menos mal que no era el caso del otro guitarrista y el bajista, que cantan junto a él muchas de las canciones, por lo que se le notó menos. De hecho personalmente me encantan esos temas en los que cantan los tres y que sonaron estupendamente.
 
Aunque lógicamente se basaron principalmente en su último disco, “Valkyrja“, que sacaron hace ya tres años, también tocaron temas de sus anteriores álbumes, lo que personalmente les agradecí. Además su bajista, Gunnar Thomsen, se encargó de animar al público sin parar.
 
Destacaría la actuación del batería, el finlandés Waltteri Väyrynen, que a pesar de no pertenecer al grupo (sólo toca con ellos en directo) estuvo totalmente compenetrado con el resto. No me extraña que le hayan elegido para sustituir al mismísimo Adrian Erlandsson en Paradise Lost.