Es una preciosa tarde de domingo de las que apetece plácidamente sentarte a la orilla del río en Sevilla y disfrutar de su puesta de sol…

 

Pero es 9 de octubre y nuestra cita se centra en la mítica Sala Malandar, en el centro, donde empiezan a reunirse caras conocidas, desconocidas, amistades y valientes esperando la que será una noche de metal para saludar la próxima semana en la madrugada del lunes.

A la hora prevista la sala, aun un poco floja de aforo, da calor a los locales ETEDDIAN, que no dudan en descargar lo mejor de su repertorio, presentando su nuevo trabajo «Destiny«. Sobre ETEDDIAN podemos decir que es una banda de power metal sinfónico liderado por Bethany Newman, una vocalista con un amplio registro operístico que no deja indiferente.

Con unos problemas técnicos iniciales que emborronan el comienzo de la banda, el combo consigue empacar el sonido claro y contundente de todos los músicos. Si bien por un lado me faltan coros que arropen a Bethany, la presencia de Beni Bermúdez, el teclista, ofrece un plus de calidad a un directo que ya promete.

«Close your eyes» es un grandísimo tema cuyo cambio de registro creo que hace que se convierta en un himno. Hay además cambios de ritmo, de voz, de armonía… sin duda es un tema muy completo  que puede servir de presentación de una banda que tiene aun mucho que ofrecer.

Hacemos un parón en el concierto para avisar que la banda DEATH & LEGACY, que estaba previsto que tocara detrás de SYNLAKROSS, por motivos técnicos no va a llegar a tiempo al concierto… Sintiendo esa baja, continuamos con nuestra noche de metal.

La noche avanza con «Kingdom’s weakness» y tema tras tema la banda eleva la temperatura de la sala aguantando el tipo y la compostura. Colaboración final con el cantante de la banda sevillana RUGIDO en un impulso final que demuestra la camadería y el buen rollo que se respira esta noche.

 

Repertorio:
Intro
Animal within
Mute
Bile in vein
Close your eyes
Kingdom’s weakness
Destiny
Deep storm
Below the surface

 

Los siguientes en pisar escena son SYNLAKROSS. Venidos desde Valencia, la banda no duda un instante en derrochar desde el principio todo su arsenal de potencia a un público que clamaba por la violencia sin medida.

 

Se notan las tablas de los valencianos que arrollan como tren a toda máquina con su primer tema «Attack on train». La vocalista, Patricia Pons, desafía cómodamente a un público expectante, liderando, junto al resto de músicos, una maquinaria que se mueve en el death metal melódico en una noche en la que, se prevé, será un conciertazo de los que dejan huella.

Quizá estoy errando si digo que es el primer concierto de la banda en Sevilla, pero desde luego tienen al público a sus pies, en el bolsillo desde el primer tema y coreando su nombre como loco. Y aunque parece que no se puede ir a más, cuando todos lo estamos dando todo, el culmen, también por tema conocido, se lo lleva «Colony», versión de IN FLAMES.

Con la temperatura rozando el infierno, público en catarsis completa, cuerda rota incluída para el guitarrista que no duda en continuar y no parar, terminamos con los tres últimos temas de la noche: «Curly wolves», «Billy the kid» y «Death valley». Sin duda un directo que está rozando lo jodid****** épico concluyendo un concierto de una banda que, sin jugar en casa, sabe cómo invadir, conquistar y convertir Sevilla en su nuevo hogar.

Repertorio
Atack on train
Cimarron
Just one shot
Gold god
Colony
Curly wolves
Billy the Kid
Death Valley

 

Aun coreando «Synlakross, synlakross» suena la intro épica que dará lugar a la aparición de THE AGONIST. El combo abrirá paso a lo loco pisando fuerte desde el primer momento con un público ya más que hambriento y excitado.

 

El espectáculo es una ráfaga a destajo que repasa sus mejores temas con una vocalista que se enfrenta a los mayores registros que podamos pedir y con una claridad técnica sorprendente. Podemos oír cómo el público pide tema tras tema, y más. Una máquina insaciable de engullir metal que podría acallar aquellas voces que dicen que en Sevilla no se consume metal.

No han faltado solos de guitarra, el sonido va mejorando sustantivamente y la banda, ya caliente, descarga guturales y música a quemarropa. Balas y metralla de metal que distribuyen sin misericordia ni piedad que van intercalando con corta instrumentación de apenas unos segundos. El tiempo suficiente para que Vicky Psarakis, la nueva vocalista de la banda, pueda beber agua, respirar hondo y continuar.

 Una vez terminado el concierto y con un público que, sin notar aun el cansancio pide más, concluímos con dos bises para terminar lo que ha sido una gran noche en la que las mujeres han sido las protagonistas y diosas indiscutibles del metal.