Llevo un año en MetalKorner, y también llevo un año esperando un cartel así en Málaga. Un cartel 100% power Metal. Tenemos tres bandas jóvenes y llena de ilusión: LIGHT AMONG SHADOWS, RAVEN’S GATE y WONDERONCE.

 
Con un ligero retraso al arranque entra a escena los chicos de Algeciras de LIGHT AMONG SHADOWS
Conocía su discografía, y había escuchado su último disco con su anterior cantante, pero lo primero que se puede decir que María le da una fuerza nueva a los temas, le aporta alma y vida a las letras. La banda está rematando su nuevo disco, y nos regaló tres temas nuevos. 
 
 
El grupo suena más Heavy, quizás menos sinfónico, pero tiene un sonido impresionante. Sobre la escena se ve que tienen mucha tabla. Ocupan el escenario, nos regalan pause, y María nos cautiva con su voz. Se nota que están compenetrados, y que la banda vive uno de sus mejores momentos. En cuanto al set list, cayeron mis favoritas “lost in the sea of madness” y sobre todo “Children of the underworld” que se está convirtiendo en verdadero himno de la banda. Estoy esperando ansioso el estreno del disco y por supuesto, volver a verlos.
 
 
 
Un corto descanso y asaltan las tablas RAVEN’S GATE. Los chicos de Valencia llegan llenos de fuerza y de ilusión para presentar su nuevo trabajo. Ellos también reseñan que es la primera vez que tocan tan al sur. 
 
 

Los maquillajes, y atrezzo nos llevan a un mundo a medio camino entre películas de piratas, y otros de vikingos, o guerreros. La presencia de Arturo, el cantante, es impresionante, estuvo casi todo el concierto sobre los amplis que están dispuestos al pie del escenario. 

 
Nos gratifican con una canción cantada a dúo con María de LIGHT AMONG SHADOWS, una power balada preciosa. Y después siguen encadenando sus temas. Se ve claramente que la banda está rodada, y se encuentra a gusto en el escenario. No conozco muy bien su discografía, pero destacaría “Last Breath Air Fortress” como tema puntero. Pasé un rato excelente con chicos excelentes, y sobre todo músicos excelentes. ¡Espero veros pronto, chicos!
 
Y por fin llega WONDERONCE. Es la primera vez que realizo la review de un disco (puedes leerla pinchando aquí), y que asisto a su estreno en directo, con los posibles desperfectos que se puede esperar. Pero no hubo, o no se notaron. 
 
Lo que sonó en la sala es fiel al disco, lo único que cambia es tener la banda delante. Primero quería aclarar que al escuchar el disco me parecía que la banda tenía dos cantantes femeninos, pero no, es la impresionante Liss quien interpreta todas las voces. También señalé la poca variedad de los guturales, pero me parece increíble el trabajo realizado por Andrea quien canta y toca la batería al mismo tiempo. 
 
Una vez rectificado, todo lo demás fue disfrutar de la actuación, Liss no está cantando, está completamente interpretando su papel como en “Baba Yaga” con las risas desquiciadas de la bruja, o en “Slay the Kraken” con una sensación de horror tan realista. Como lo mencioné antes todo sonó perfecto, no hubo errores. Los chicos cerraron el concierto con “Dragon Valley III: Mt Freedom” momento en que pude disfrutar del amplio registro de la banda: guitarras acústicas, y el notable acompañamiento del Chelo, su sello característico con el canto lírico, en momento natural de Liss, los guturales de Andrea, y las voces limpias de Drakon Nahr quien, en momentos, apoya con guitarras eléctricas.

Del concierto me quedo con “Wolfmoon”, que ya se sabe que será el referente de la banda, pero si me quedo con un momento sería con esta nota de Liss al final de “Morigu”, una nota que no tiene fin, y no desvanece.

 
En resumen, una velada muy amena, en la que disfruté muchísimo de mi género de metal favorito. Pero como siempre no todo es de color de rosa. Me pareció que, a pesar del trabajo de promoción realizado por Jenny de Vampire Production, la afluencia fue muy pobre.
Nunca había estado en la sala The Hall, y me pareció una muy buena sala. El sonido en general estuvo perfecto, la sala es muy acogedora, una acústica muy buena, y el escenario amplio.

Eran las 00:45 y me despedía de Jenny, quien podía irse tranquilamente de vacaciones con los deberes hecho, mientras yo volvía a casa canturreando el estribillo de “Wolfmoon”: We are the wolf of cosmic sea… (Al final esos guturales son buenos).