Escuchamos el disco Quién decide, segundo en la carrera de los bilbaínos JARDÍN INFIERNO, producido bajo el sello de Maldito Records. El grupo está formado por María Argüeso (cantante), Juanjo Ramírez (guitarra y voz), Luis Borlaff (guitarra), Ricardo Manrique (bajo) y Luis Ángel Marcos (batería).

Los vascos nos ofrecen rock y hard-rock sin pretensiones ni alardes, un sonido directo y contundente que nos remite al rock clásico, de la vieja escuela, sobre temas y cuestiones diarias y reales, con los que todos nos podemos sentir identificados. No en vano, sus mayores influencias nos remiten a los grupos de rock de los setenta.

“Arder” abre el trabajo, en una composición que muestra fuerza y decisión, tanto en los instrumentos como en la letra, que habla de cómo el pasado pesa en nuestra vida, y del hecho de tratar de buscar lugares donde hacerlo desaparecer o, al menos, que se aligere la carga que supone. “¿Quién decide?”, tema que da nombre al disco, pone sobre la mesa la idea de la libertad individual y la ética o moral que indica lo que es correcto y lo que no. “Sólo palabras” narra la experiencia de la lucha de estar con una persona, esforzarte por sacar algo adelante, pero resulta que, al final, lo que pone la otra parte son, simplemente, palabras.

“Mal vas” nos habla sobre las consecuencias de las malas acciones, y que estas acciones, por mucho tiempo que pase, se siguen recordando. “El Blues” hace referencia a una pérdida y a las últimas palabras pronunciadas por esa persona. Este tema permite comprobar cómo la banda no solamente muestra su calidad a la hora de expresarse con el rock, sino que tienen la misma facilidad para hacer un buen tema en clave de blues.

 

Sobrepasamos el ecuador del disco y nos encontramos con “Si vienes”, un tema con un ritmo alto y una batería y un bajo que destacan por encima del resto de instrumentos, quizá influenciados por el funk de los años setenta. Seguidamente nos encontramos con “El atraco” Rock más duro, más marcado. La historia de un trabajador, que al quedarse sin trabajo, al no llegar a fin de mes, decide atracar un banco. Se nos muestra cómo se realiza el trabajo, sus motivaciones e incluso su estancia ante el juez. Seguimos con “Perro fiel”. Como buena banda de rock, y con los ejemplos de grupos como ACDC, KISS, etc…, no podría faltar un tema de perfil más sexual, con un ritmo.

“Autómatas” es una crítica a la sociedad actual, superficial, material y donde la gente busca ante todo su beneficio, sin preocuparse de los demás.

El álbum finaliza con “Esperaré”, la canción más larga de todas, que viene marcada por una cadencia lenta de todos los instrumentos, sonando de manera muy marcada y roto el ritmo solamente por los solos de guitarra. El final, como una traca final de fuegos artificiales, eleva la velocidad de todo el grupo, cerrando un disco claro, sencillo y directo.

Si buscas rock, sólo rock, sin más etiquetas o artificios, Jardín Infierno es un grupo que te va a gustar, por lo que te recomiendo que les des una oportunidad y, mientras estás tranquilamente tomándote una cerveza, pongas alguno de sus temas y los disfrutes.