Crónica y fotos por P. Garc
 
 
El pasado domingo 09 de abril, METAL KORNER  tuvimos el placer de poder asistir a una de las fechas de la gira española de la banda sueca PAIN OF SALVATION.
 
El concierto se realizó en el Teatro Barceló de Madrid y aunque la apertura de puertas era a las 19:00, en la puerta de la sala ya se podían ver a muchos impacientes desde las 18:00 de la tarde. Muchos eran los que hacían cola para ver después de muchos años a su banda favorita.
 
Hay que recordar que la banda estuvo en inactivo durante unos años debido a una enfermedad de Daniel Gildenlöw, líder del grupo, que lo tuvo ingresado en el hospital y con graves problemas de salud.
 
A las 19:00h, totalmente puntuales, entramos en la sala y buscamos el mejor sitio para poder ver y disfrutar de la que sin duda sería una gran noche. Tras los medios, ya entraron todos los fans y enseguida la sala comenzó a llenarse y la gente daba lo que fuese por un sitio en la primera fila, no se querían perder ni un solo detalle del concierto.
 
El tiempo fue pasando y la sala se fue llenando y las 19:45h, puntuales nuevamente, dio comienzo el concierto de los suecos PORT NOIR. El público comenzó a venirse arriba y pronto comenzaron los comentarios en entre los asistentes y las miradas en el escenario. A sólo unos pocos minutos de haber empezado el concierto y sin todavía acabar el primer tema, el guitarrista Andreas Hollstrand rompía ya una cuerda. Nada más finalizar el tema, desapareció del escenario por el lado derecho entre cometarios de sus dos compañeros de grupo.  
 
 
Love Ansersson, bajista y cantante del trío sueco, comenzó a dirigirse al público hasta que decidió junto a AW Wiberg, batería, iniciar una breve improvisación para amenizar la espera por su compañero. Empezaron una breve improvisación cuando de pronto vemos que AW Wiberg deja de tocar alza los brazos y grita “Waaaala”. Otra cuerda rota. Sin llegar a la segunda canción, el bajista Love Andersson también había roto una cuerda de su bajo.
 
Entre risas y comentarios, apareció Andrew Hollstrand con una nueva guitarra, pero no era suya. Salió a escena con la guitarra del teclista de PAIN OF SALVATION. Rápidamente Love Andersson hizo su aparición con un nuevo bajo. Esta vez de cinco cuerdas, en lugar de cuatro. El bajo no sabemos si era del o si también era una ayuda por parte de la banda a la que acompañaban en la gira.
 
Para la tercera canción todo volvió a la normalidad. Bajista y guitarrista recuperaron sus instrumentos iniciales y todo su show siguió sin ningún incidente más.
 
Durante su show, el propio Love Andersson hizo comentarios del tipo “sé que estáis deseando ver a PAIN OF SALVATION”. Algo que el público recibía entre risas y ovaciones, ya que en la sala eran muchos los fans y los que conocían a la banda. No todo eran sólo seguidores de PAIN OF SALVATION.
 
Su concierto se pasó rápido, síntoma de que lo estábamos disfrutando como enanos. He de decir que, personalmente, no conocía a esta banda antes de este show y la verdad es que me llevo un nuevo grupo para mi colección de música. PORT NOIR tienen un muy buen show en directo. Tienen una actitud tan natural y tan amigable sobre el escenario que te meten completamente en su ambiente.
 
Llegó el fin de su show a las 20:32h y con total naturalidad después de los incidentes del inicio se despidieron de un Madrid completamente entregado.
 
Mientras los suecos PORT NOIR recogían todo su back line del escenario, para dejar paso a los suecos PAIN OF SALVATION comenzaba a notarse las ansias del público. Observé la sala de nuevo y parecía estar todavía más llena. Muchas eran las personas que por motivos de trabajo, a pesar de ser un domingo, no habían podido llegar a tiempo para los teloneros, pero que por nada del mundo se perderían a los grandes de la música progresiva.
 
Impacientes, no dejábamos de ver la hora. Según el horario oficial PAIN OF SALVATION debían comenzar su actuación a las 20:45h, pero no era así. Los minutos iban pasando y seguía habiendo movimiento en el escenario. Muchos fueron los que llegaron a la conclusión de que el pequeño problema con las cuerdas de PORT NOIR era lo que había provocado aquel pequeño retraso en el horario.
 
 
Mi reloj marcaba las 21:00h, cuando la sala se quedó a oscuras. Era una buena señal. Lo más esperado de la noche estaba a punto de hacer su aparición. Entre flashes pudimos ver por fin a Daniel Gildenlöw y los suyos. Gritos y más gritos. Sonaba ya en el Teatro Barceló “Full Throttle Tribe”. El público se había vuelto loco, gritos, saltos, movimientos de cabeza sin parar, voces alzándose en cada palabra… Los fans completamente entregados en la segunda fecha de la visita española de la banda.
 
Un gran Daniel Gildenlöw descalzo nos mostró desde el primer minuto que está completamente en forma después de los duros momentos que pasó tras su grave enfermedad. Pero nos dejó muy, muy claro que está más que recuperado y dispuesto a dejarnos boquiabiertos a todos y cada uno de nosotros.
 
La banda estaba dando un espectáculo increíble. Una puesta en escena genial por parte de todos. Un sonido brutal. Perfección en la ejecución de todos y cada uno de los temas. Una iluminación que te metía muy dentro del show y que iba a la perfección con cada canción. Unos coros increíbles por parte de todos y cada uno de los miembros. Pero… Algo tenía que pasar… Una cuerda rota en la guitarra de Daniel. El público comenzó a reírse. Parecía una broma o que estuviese todo preparado. Entre risas, Daniel presentó a su pipa y le dio las gracias diciendo que “ha cambiado más cuerdas hoy que en toda la gira”. Sin duda ese chico ese día se había ganado su sueldo.
 
 
El show continuó y pudimos disfrutar de grandes temas como “Beyond The Pale”, “Ashes” o “ On A Tuesday”. En cada canción nos demostraban que son unos músicos impecables, que pueden tocar lo que sea a la completa perfección. Nos dejaron pasmados con coros de toda la banda a la vez, lo cual es algo que no suele pasar en muchas bandas. Ragnar Zolberg nos impresionó con sus partes cantando sólo en la que, personalmente, me encandiló con la voz tan fina y bonita que  tiene. Daniel Karlsson, teclista del grupo, demostró que no sólo sabe dedicarse a sintetizadores y piano, sino que también nos puede sorprender tocando la guitarra en algunos temas y que puede hacer unos coros increíbles. Léo Margarit nos sorprendió a muchos tocando con la batería en posición frontal y no con ella de lado, como hizo en su anterior visita al país. Gustaf Hielm nos demostró que toca el bajo increíblemente y que también puede hacer unos coros muy a la altura de los del resto de la banda.
 
En fin, ¿qué puedo decir? Sólo tengo buenas palabras para el show de los suecos. Un concierto increíble que tuvo involucrado a todo el público desde el primer al último tema. Una banda con unos músicos que demuestran por qué son quienes son. Una ejecución completamente perfecta, sin un solo fallo. Totalmente increíble. Y por si fuera poco… Nos deleitaron con el mejor bis que podían darnos “The Passing Light Of Day”, canción que Daniel Gildenlöw quiso dedicar a su mujer. Quince grandes minutos de canción y que pasaron tan rápido que nadie diría que fueran quince minutos y no cinco.
 
Sólo puedo decir que a este concierto le doy un 10 sobre 10. No puede decir nada absolutamente malo sobre PAIN OF SALVATION, sobre su puesta en escena, sobre sus músicos… Sólo puedo elogiarlos y tenerles una envidia increíble por ser tan buenos.
 
 
 
SETLIST PAIN OF SALVATION

Full Throttle Tribe
Reasons
Meaningless
Linoleum
A Trace of Blood
Rope Ends
Beyond the Pale
Ashes
Silent Gold
On a Tuesday
The Physics of Gridlock
 
The Passing Light of Day