En Sevilla la escena extrema sale a flote poco a poco. Con grupos a la zaga como Lead Coffin o Scumworm, entre otros, en el underground estamos servidos de nuestra dosis de guturales, distorsión y mala hostia. Es aquí donde entran PROLAPSE NECROFÍLICO, un grupo con poco recorrido pero con dos trabajos que destilan un grind/punk de calidad, incluido el trabajo que vamos a comentar.
 
PROLAPSE NECROFÍLICO nace como One Man Band, creada por Carlos. Al poco se le unió Juanma, conocido guitarrista de otras formaciones sevillanas como Los Monstruitos, entre otros. Es con él quien graba su primer trabajo “Prolapse Necrofílico”, lanzado en marzo de 2016. Tras la búsqueda de componente que completaran la formación, se les unieron a la guitarra Pacheco y al bajo Judas, componentes así mismo de Coprofugus Feminocidia; y a la batería se les unió Kike, de la banda Nuclear Antichrist. Finalmente, un año después, en marzo de 2017, sale “Todo eran risas…”, que procedemos a comentar:
 
Autoproducido en Sevilla suena,al igual que su anterior trabajo, este disco está cargado de influencias políticas, humorísticas y gore, como temas más usados. Empezamos con “Korgoth de Barbaria”, en homenaje al proyecto de serie que no llegó a sacar más de un capítulo. Ya vemos que nos ofrecen Prolapse: grind machacante, puro y duro a la cara. Con temas como “Me siento orgulloso de ser español”, “Policía Bastarda”, “Cara al Suelo” o “Trump” vemos la parodia y la realidad política y de a pie de calle, expresada por Carlos, que maneja registros bien parecidos a los primeros Brujeria, pero en el que en algún tema se saca hasta registros más parecidos a Gutalax, por poner un ejemplo. También el contenido para concienciar está presente en este disco, con temas como “Cerdo Violador” o “Tordesillas”. Temas de 1-2 minutos máxime, baterías aplastantes, riffs afilados y gritos infernales, este disco es una aventura por el día a día ofrecida desde el sur de España. El gore y el humor no se quedan atrás, ahí quedan temas como “Desfiguración Total”, “Traptor” (crítica al género trap que tanto bombo está teniendo) o “Bocabits por tu culo”, sin dejar atrás la calidad musical, por supuesto.
 
 
Con una producción aceptable para ser autoproducido, este disco me ha sorprendido gratamente y 
más al tener a banda un crecimiento rapidísimo a pesar de la corta vida que tienen, quedando patente en sus dos trabajos. A “Todo eran risas…” le doy un 8/10 y lo recomiendo para todos los amantes de lo extremo, no os vais a arrepentir.
 
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