Los británicos FEED THE RHINO han sorprendido a propios y extraños con su cuarto largo, The Silence, disco que han publicado a través de Century Media. Este cuarteto pertenece a la inagotable escuela inglesa de metal y hardcore de principios de siglo, teniendo en GALLOWS uno de sus principales espejos en donde mirarse y creando un sonido a caballo entre WHILE SHE SLEEPS y CANCER BATS. Desde su nacimiento en 2008, la formación ha permanecido intacta con James Colley y Sam Colley a las guitarras, Chris Kybert a la batería, Oz Craggs al bajo, y Lee Tobin a la voz, hecho que hoy en día no deja de resultar llamativo.
 
Su sonido, en cambio, ha ido mutado en una dirección clara, culminando con esta cuarta entrega una metamorfosis que les ha llevado a explorar terrenos mucho más melódicos dejando en un segundo plano las estructuras caóticas y enrevesadas que fueron seña del grupo en sus primeros trabajos. Esta evolución ya se olía en su anterior The Sorrow And The Sound y que confirma con un álbum, The Silence, con el que realizan su propuesta musical más arriesgada hasta ahora.
 
Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar pues que encontremos a lo largo del disco una gran cantidad de pasajes en los que adquieren gran protagonismo las voces melódicas de Lee Tobin, intercalándose con tramos donde se da rienda suelta a frenéticos riffs de guitarra y bajo marca de la casa que son acompañados por una más reconocible voz rasgada. Además, la estructura de las canciones es bastante rock, alejándose del math o noisecore de anteriores entregas. Todo esto otorga al disco un cariz de accesibilidad para casi todos los públicos que imagino que es el que buscaban con este cambio de dirección.
 
 
Algo muy positivo es que casi todos los temas guardan cierta visceralidad que apuesto a que les hará funcionar bien en directo. La principal excepción es Losing Ground, una incomprensible balada que nos encontramos en el track número tres del disco. La corta duración de los once cortes y del disco en general, por otro lado, hace que no sea un trabajo pesado de escuchar, haciendo que los temas transcurran con bastante fluidez, sin atascarse. En cambio, se trata un disco bastante plano que al ser escuchado no da sensación de poder sorprendernos en ningún momento, como acaba siendo.
 
Aunque es un álbum que se presta más a ser evaluado en su conjunto, destacaré temas como Fences, que resume bastante bien el nuevo estilo al que quiere aspirar la banda, cercano al metal alternativo y con un estribillo melódico que es de lo mejor que encontramos en este The Silence. En contraposición, All Work And No Play Makes Jack A Dull Boy (curioso título) o Nerve Of A Sinister Killer nos muestran los residuos de los antiguos FEED THE RHINO, conservando una mala baba que nos trae alguna reminiscencia de sus primeros trabajos.
 
Es posible que The Silence haga bajarse del carro a parte de los antiguos fans de la banda, como estoy seguro de que será capaz de atraer y reclutar a un buen número de nuevos seguidores que abrazarán la nueva propuesta de los británicos.
 
 
En mayo tendremos la oportunidad de disfrutar del directo de FEED THE RHINO por la península, gracias a las tres fechas que la gente del Garage Sound Fest ha programado en Barcelona, Madrid y Bilbao. Todos los detalles aquí.
 
 
FEED THE RHINO son:
Lee Tobin: voz
James Colley: guitarra
Sam Colley: guitarra
Chris Kybert: batería
Oz Craggs: bajo
 
Tracklist de The Silence:
1. Timewave Zero
2. Heedless
3. Losing Ground
4. 68
5. All Work And No Play Makes Jack A Dull Boy
6. Yellow And Green
7. Nerve Of A Sinister Killer
8. Fences
9. The Silence
10. Lost In Proximity
11. Featherweight
 

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