Los jienenses SANTAROSA se estrenan con este disco homónimo, que presentan en formato digital y físico su country más oscuro. No podemos hablar de este género que realizan como hemos visto en otros artistas como Johnny Cash por ejemplo, pese a que han cogido gran influencia de él y se han inspirado en su figura para la composición, sino que es un country más parecido al surf rock con un toque oscuro y desgarrado que me recuerda al new country americano.
 
Sin embargo, pese a su estreno con este disco, los miembros de SANTAROSA no son desconocidos, al menos en la provincia de Jaén: los hemos visto en otros proyectos como LAGARTOS o LOS ARRABALEROS, entre otros. La portada del disco ha sido realizada por Circo Chatarrero y tiene un diseño muy conceptual. El disco ha sido grabado en Halo Studios. Está formado por seis canciones, que iremos analizando minuciosamente.
 
La primera canción es Sin perdón. El mejor comienzo posible, es mi favorita del disco. Comienza con unos acordes y unas trompetas que crean una melodía muy oscura, que me recuerdan muchísimo a ME AND THAT MAN, el grupo country del cantante de BEHEMOTH. Las trompetas le dan ese toque del «oeste», pero los acordes de la guitarra son los que crean esa atmósfera oscura, pesimista, que se acompasa con la letra también pesimista de la canción: un hombre espera en una prisión sus últimos días hasta el día en que lo ejecuten, y se pregunta el por qué de este destino. La batería sigue un ritmo monótono y suave; el bajo cobra especial fuerza en las estrofas dándole gravedad dentro de la oscuridad y atmósfera creada, pero es protagonista durante toda la canción. En ocasiones escuchamos un piano; los acordes sueltos de la guitarra son impresionantes, con ese toque surf rock moderno y oscuro. Antes del lanzamiento del disco, tuvimos la suerte de degustar esta canción porque la banda publicó su videoclip el 1 de junio.
 

 
Le sigue La rosa negra. Es una canción más alegre en cuanto a melodía, pero tiene unos acordes de guitarra muy parecidos a los de la canción anterior. La batería sigue un ritmo más animado, el bajo es impresionante por el gran protagonismo que tiene, más incluso que las guitarras. En un momento dado nos encontramos con un solo de guitarra totalmente country, así como las trompetas tocando al unísono dándole cierta melancolía a la rapidez del ritmo del bajo y de la batería. 
 
La tercera canción es Mezcal, donde sorprende el comienzo con el bajo tronando los oídos y acto seguido las trompetas y las guitarras siguiendo una medida un tanto reagge, o incluso ska. Esta canción me recuerda un poco a DUBIOZA KOLEKTIV pero con un ritmo de rock’n’roll. Sin duda es una canción totalmente bailable, con un solo de guitarra sencillo pero pegadizo, que juega con las trompetas en un baile melódico. Muy buena canción, sorprende el contraste de oscuridad y «buenrollismo» que tiene este disco.
 
Hablando de contrastes, la siguiente canción, Lazos de sangre, es una canción lenta que comienza con una guitarra acústica con toques flamencos mientras una voz muy desgarrada y oscura hace su introducción en inglés. Tiene su toque country pero pierde ese toque americano que pudieran tener las dos primeras. El solo de guitarra es precioso, pero pierde protagonismo al taparlo las trompetas en ciertos momentos. Sin duda es una canción que va en progreso: comienza con esa melancolía flamenca y la voz oscura y desgarrada para ir en ascenso a ritmos más animados aún así pausados, para volver a acabar en esa voz lenta, triste, desgarrada y grave.
 
La quinta canción es Cash, un claro homenaje a la máxima inspiración de este disco, el gran hombre de negro. Es una canción muy parecida en melodías en Sin perdón; algunos acordes de las guitarras son casi los mismos y todo en su conjunto crea esa atmósfera oscura aunque no tan pesimista como la primera canción. Tiene un buen solo de guitarra, muy rock’n’roll pero que encaja perfecto en la armonía y paz.
 
Para ponerle la guinda al pastel, escuchamos La esquina dorsal. Y vaya canción. Comienza con un toque algo blues, que transcurre hacía punteos rock de la guitarra que me recuerdan claramente a las raíces de este grupo, a los mencionados LAGARTOS. Creo que esta canción es como un homenaje a ellos mismos, recordando raíces, transformando todas y cada una de ellas en algo nuevo, con melodías dulces y una voz desgarrada y sensual en ocasiones. Rompe con ese ritmo «dark country» que ha ido caracterizando poco a poco este disco para situarse en un rock alternativo, sorprendente, jugoso e increíblemente pegadizo. 
 
En términos generales, me parece una buenísima forma de comenzar un proyecto. Es algo diferente, no es el típico country americano que hemos escuchado hasta la saciedad en la radio, sino algo mucho más maduro, trabajado y elaborado, con un gran sentimiento y esfuerzo detrás que es totalmente palpable cuando escuchamos esos punteos de guitarra. Impresiona el protagonismo que cobra el bajo, ya que lo normal es que solo esté para rellenar de fondo y suela estar en un segundo plano, pero en este disco no es así en absoluto. Las baterías son sencillas pero bien acompasadas al género al que se adaptan SANTAROSA, y la voz limpia, en algunos casos lineal, que permite cerrar los ojos y sentir a Johnny Cash por las venas.
 
 
Tracklist:

1. Sin Perdón
2. La Rosa Negra
3. Mezcal
4. Lazos de Papel
5. Cash
6. La Esquina Dorsal

Puntuación: 9/10

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