Por Rubén Montejo Fátima Caballero
Fotografía: Rubén Montejo

 
 
Y por fin llegó la fecha de la celebración del primer festival organizado por SevillaMetal, un webzine especializado en la escena sevillana que ya lleva funcionando bastante tiempo. Tras unos intensos meses de promoción, donde el equipo de SM explotó la imagen de Gilles de Rais (en claro homenaje al garito ya desaparecido de la Alameda de Hércules de la capital), llegó el día señalado. La organización seleccionó a cuatro bandas bastante variadas y distintas entre sí para lo que fue una noche de celebración y fiesta. SWEET HOLE, para los seguidores del hard rock y el sonido progresivo más tradicional, BLEEM para los amantes del rock y metal más moderno y alternativo, AGUIWAR, un tributo a Manowar para los fans del heavy metal más trve y MAUSER para los que preferían sonidos más duros, concretamente thrash y groove metal. Un cartel, a priori, bastante ecléctico y que más tarde confirmó que sería todo un éxito. 

Aparte de la cuidada e intensa promoción del evento los meses anteriores, la organización cuidó los detalles, proporcionándonos al staff de Metal Korner unas acreditaciones personalizadas la mar de bonitas (y con un divertido mensaje en su interior). Además, entre banda y banda, la sala ofreció botellines de cerveza a 1€, para evitar la estampida hacia la puerta y que el ambiente no decayese en ningún momento agotando, casi a la mitad del festival, las existencias del almacén. Como presentador, el gran invitado de la noche para introducir cada banda fue Edu Powerage, locutor del famoso programa radiofónico sevillano «La rodilla de la cabra«, que fue un placer volver a ver por la escena. Hubo una gran afluencia de público, algo más de 200 personas en el momento auge del festival. Un número muy respetable (teniendo en cuenta que 300 es el aforo máximo de la Even) que nos impresionó y alegró a partes iguales. Fue todo un éxito. Y ahora, pasemos a lo estrictamente musical.

 

SWEET HOLE  
 
 

Un poco antes de las 22:00 daba el pistoletazo de salida la banda SWEET HOLE, que, a priori, era la más tradicional y clásica de las cuatro. Su sonido cabalga entre el hard rock, el progresivo de Camel o Rush y toques de psicodelia y heavy metal a lo Led Zeppelin.

Formados en 2004, la banda deleitó a la ya bastante llena sala con sus sonidos setenteros. King Crimson o Pink Floyd son algunas de las influencias de la banda, que musicalmente estuvo impecable y gozó de un gran sonido. He de decir que su vocalista, Javier, aunque técnicamente fue muy correcto, lo notamos excesivamente estático y frío con el público. Desconozco el motivo, pero eso hizo que el ambiente no se caldease lo suficiente para ser la primera banda y saciar el ansia de rock y metal que había esa noche entre el público.

 

Fueron desgranando algunos temas de su discografía, bastante complejos y largos y con una técnica bastante depurada. Mención especial también a su teclista David, y es que en un grupo de rock progresivo, el teclado es prácticamente imprescindible si quieres crear buenas atmósferas proggies.

En el otro lado del escenario, su bajista Charlie Durán hizo las delicias de los amantes de los sonidos graves y rítmicos. Con su bajo dio todo un recital de actitud y buen hacer a las cuatro cuerdas. No paró ni un segundo de moverse y gesticular, disfrutando sobremanera de la música que interpretaba. Todo un gustazo ver a este músico encima de las tablas, al igual que a su guitarrista Miguel Durán, que también hizo un acopio de buena actitud y técnica a las seis cuerdas. No faltó el saxofón de José, que dio ese toque particular y distintivo a la banda, aunque es cierto que no todos los temas contenían este instrumento. Uno de los momentos álgidos de la actuación de SWEET HOLE llegó con la versión de Fear of the Dark de Iron Maiden. El archiconocido tema sonó perfectamente y su vocalista lo clavó. Normal, por otro lado, viendo la camiseta que portaba y que delataba su pasión por la doncella de hierro. En ese momento la sala se animó bastante.

 

Resumiendo, un correctísimo concierto para empezar, y, que a la postre, se convertiría en una de las mejores actuaciones de la noche, sobre todo técnicamente hablando. Todos los músicos en su sitio, la ecualización fue perfecta y pese a la gran cantidad de sonidos e instrumentos, todo el show fue como la seda sonoramente hablando. Muy buen regusto añejo el que nos dejó SWEET HOLE. Y una banda perfecta para iniciar el festival. ¡Enhorabuena!

 
Setlist:
 
1. Intro Assassin + Decide
2. Dust Away
3. Our Own Death
4. Outcast
5. Fear Of The Dark (Iron Maiden cover)
BLEEM

Como ya íbamos justos de tiempo, no tardaron en subirse a las tablas esta banda que cabalga entre Sevilla y Málaga. El ambiente, como ya hemos dicho, no terminaba de ser del todo lo caluroso que se pedía siendo éste el combo que continuaba la estela de SWEET HOLE, pero ello no quitó para que el público ya empezara a corear «BLEEM» a todo grito, con ganas de que empezaran, una vez comenzado el tema que sirvió de introducción.
 
 
Así que abrían con Michelle haciendo alarde de su rock metal alternativo como bandera, con un vocalista sobrado de energía que no dudó en derrochar carisma para caldear el ambiente sobre todo para aquellos que veíamos a la banda por primera vez. El concierto estaba siendo grabado así que el resto de la banda no escatimó esfuerzo en que la puesta en escena fuera de lo más visual. Todo un gusto para los sentidos, si tenemos en cuenta que el sonido, de nuevo, volvía a ser impecable.

Entre sus temas más alternativos podemos destacar por diferenciación Gypsy girl, con tintes más hardrockeros y un improvisado Wish you where here, cantado casi a capella. Este momento fue debido a un fallo técnico por parte de la banda (cuerdas se nos rompen a todos) y como es un tema de sobra conocido y en el ambiente se respiraba la complicidad banda-público, mientras David trajinaba con su instrumento todos los asistentes coreábamos con Keane, que bromeaba, invitándonos no sólo a cantar, sino a pedir otros temas aprovechando el momento «karaoke» que se había creado. 

 
 

Una vez arreglado el entuerto y desde ese instante la banda estalló en un sprint final que hizo subir el termómetro. Quisieron compensar ese momento íntimo creado y, la verdad, rompiendo con Gypsy Girl ya lo habían conseguido. Terminaron regalándonos tres cortes más dejándonos a todos los asistentes con la lengua fuera, exhaustos con el arrojo de BLEEM. Pocos heavies «clásicos» lo han disfrutado tanto con una banda tan alternativa. 

Setlist:
 
1. Intro
2. Michelle
3. Collide
4. Circles
5. Stones
6. Wish You Were Hhere (A capella)
7. Gypsy Girl
8. Faking Rock ‘n’ Roll
9. Magic
10. Playbill

AGUIWAR

 
 
Ya no quedaban apenas cervezas en la barra, la sala acababa de llegar a su punto más álgido de aforo y es que se veía venir. No nos gustan los tributos, pero algunas veces hay que reconocer su tirón. En este caso, AGUIWAR contaba con que jugaba en casa y se notaba que muchos, además, iban a apoyar a los músicos, sus amigos, como casi todo el festival, que estuvo rodeado de ese ambiente familiar y cercano de estar como en casa, solo que en una sala abarrotada de gente. Este concierto era también importante para el combo, pues era el primer concierto de su batería, Marta Grimaldi, que ya conocemos como vocalista de DEVIL IN YOU, así que al principio todos los ojos, para su desgracia, estaban en primera estancia puestos en ella.
 
Como tributo se portaron dignamente y dieron un buen concierto. El público se conocía todos los temas (como es lógico) y y los sevillanos ofrecieron un setlist con los clásicos más potentes: Abriendo con Manowar y cerrando con Battle Hymn, clavaron su bandera como banda de la noche para quien le gustara Manowar. 
 
 
MAUSER
MAUSER se subía poco después que AGUIWAR. Estábamos en tiempo de descuento y los cambios se sucedían rápido. La sala Even es, hasta cierto punto, estricta con su horario de finalizar los conciertos, pues luego se convierte en discoteca y los djs no son clementes con los retrasos horarios.
 
 
Por desgracia para MAUSER, y para todos los que no queríamos dar constancia de la triste realidad que supone una desbandada de público después de una actuación, la sala se quedó en la mitad de lo que había estado de aforo con el grupo anterior. 
 
Además, algo pasó entre grupo y grupo que el sonido, que hasta entonces había sido impecable, se volvió oscuro, desnivelado y opaco. Tanto como la visión de la sala, que se había llenado de humo. Parece que asociamos oscuridad y humo con el metal más potente y eso convirtió el recinto en una nube en la que, si te alejabas más de 5 metros del escenario, la imagen que te devolvía este era una absoluta niebla donde imaginar que, dentro, hay personas reales tocando. 
 
 
Apenas podíamos oír al vocalista, que sonaba flojo e ininteligible y la banda funcionó a medio gas, en parte por reciente post-operatorio aun en fase de curación de su batería, miembro necesario para tirar de las riendas del combo. No obstante, la banda concatenó tema tras otro, dinamizando el repertorio y acelerando con temas que rozaban el groove, el thrash y con toques hardcore para delicia de los que aún seguíamos con ganas de música en directo. 
 
 
La banda cerró casi justo pasado el «horario de conciertos» y el paso de festival de metal a sala-discoteca fue demasiado rápido para todos, provocando una avalancha final. Con el público en la puerta, agotados de un fin de semana de conciertos y, sobre todo, con las gargantas destrozadas de cantar, gritar y hablar a voces, nos despedimos de todos los que pudimos y nos quedamos deseando que lleguen nuevas ediciones del SevillaMetal Fest realizadas con el mismo buen hacer, el mismo mimo y la misma delicadeza en trato que ha tenido la organización para todas las partes que participamos en ese festival. ¡Enhorabuena!

Setlist:

1. Intro
2. No aguanto más
3. Horas Oscuras
4. Fe ciega
5. Despojo
6. Dinero por sangre
7. Éxodos
7. Colgar al ladrón
8. La vieja negra
9. Todos a la calle (versión corta)
10. Todo o nada (fragmento final)