Por Chus
 
 
Alrededor del gigantesco obelisco se podía ver un millar de cadáveres amontonándose en su base siendo picoteados por las aves devoradoras de carroña. A lo lejos, una figura delgada se iba acercando lentamente. El clima cambió de repente. Espesas nubes grises de tormenta se iban acercando al enorme monumento a la par que lo hacía el misterioso personaje. Cuando el inquietante desconocido llegó por fin al monolito, alzó los brazos emitiendo un sonido que de ninguna manera era humano. La lluvia estalló violentamente. Los fiambres comenzaron a cobrar vida levantándose de forma torpe y pausada. La macabra silueta no era otra cosa que la misma Muerte creando el ejército de las tinieblas…
 
Bienvenidos al universo de VERHEERER.
 
El 1 de octubre de 2019, Vendetta Records lanzó el segundo álbum de los black metaleros VERHEERER. El redondo tiene por nombre Monolith.
 
El combo lo forma: BST (voz), SMN (guitarra), LKS (guitarra), MYR (bajo), KRZ (batería).
 
Muchísimas bandas podrían aprender bastante del quinteto alemán. Tremendo ejercicio compositivo el que se marcan. El disco tiene todos los alicientes requeridos para convertirse automáticamente en un clásico del género. Cuando los amantes del mejor «metal negro» descubran sus elaborados desarrollos caerán rendidos ante sus pies. La producción se aleja de los amasijos sónicos inentendibles, siendo orgánica pero no sucia. Por su lado, no me podéis negar que la portada no es cuanto menos misteriosa. Gracias a Odín no hay bosques nevados en el artwork. Tal vez esté repitiendo esto demasiado últimamente, pero es que, de verdad, nunca viene mal un poco de originalidad.
 
Aluvión de dobles armonías dramáticas y embistes de trémolo picking. Efectivamente, como ya os habréis podido imaginar me refiero a las seis cuerdas. Asimismo, preparaos para pinceladas pausadas más oscuras que el alma de Satán. Por cierto, cuando la lead guitar irrumpe, los pelos se ponen como escarpias. Ocurre no por su alarde de técnica, sino de la increíble capacidad de transmitir emociones. Bien por SMN y LKS.
 
Las voces resultan agónicas y agresivas. Además, se atreven con susurros espeluznantes en «Serpent Grave».
 
Sorpresivas resultan las cuatro cuerdas. No vamos a engañarnos, sin hacer absolutamente nada del otro mundo se dejan oír, y eso ya es bien.
 
A pesar de que existe un equilibrio total entre pesadez y velocidad en los parches, la sensación generalizada es que destaca más lo segundo. 
 
Recalcaría He who Sowed the Poisoned Seeds, The Eskapist y He Shall Reap a Thousandfold como lo mejor del Long Play.
 
La única pega que tiene la grabación que ha protagonizado la reseña que está a punto de acabar, es que el grupo ha puesto el listón tan alto que lo va a tener muy difícil para en próximas entregas superarse a sí mismos. No digo más, echadle un oído señores.
 
Nota: 9
 
Tracklist
Intro
Monolith
He Who Sowed the Poisoned Seeds
The Fatalist
The Eskapist
He Shall Reap a Thousandfold
Serpent Grave
Theios Aner & Irrisio
 
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