El pasado 7 de marzo en la sala Bóveda de Barcelona, antes del apocalipsis del COVID-19 en nuestro país, EMBERSLAND y MIND DRILLER nos deleitaron con un show de lo más variado. Esta vez fue, si cabe, más especial para mí, puesto que el género de ambas bandas se aleja de mi terreno habitual. No obstante, sabía que la noche me deparaba sorpresas, había oído hablar muy bien de la banda que encabezaba el cartel y las bandas emergentes de este tipo siempre ofrecen directos especialmente elaborados. EMBERSLAND, aunque desconocidos para mí, sabía que llevaban en activo una década y que también estaban preparando un nuevo álbum, así que de un modo u otro, sabía que lo que esa noche iba a ofrecernos estaba a la altura.

 

En primer lugar es importante destacar que este tipo de shows son cada vez más habituales, organizados para dos bandas y con un set-list más amplio, refuerza así el carácter promocional que puede ofrecer un repertorio más largo, especialmente útil para conocer bandas nuevas. Son muchos los promotores que recurren a este formato, pese que en algunas salas no son partidarios de este tipo de shows «menos» variados en cuanto a grupos. No es el caso de la sala Bóveda.

Tras la apertura de puertas, la sala empezó a recibir al público y sin sufrir retrasos los barceloneses EMBERSLAND salieron al escenario. Como decía, desconocía su trabajo, pero durante la documentación previa al show había averiguado que su música se nutre del metal progresivo, melódico e incluso del goth moderno. Su sonido recuerda en ocasiones a bandas como After Forever, Kamelot o Sonata Arctica, aunque ha de reconocerse que han conseguido alcanzar un sonido propio, con una identidad audible incluso para aquellos más profanos.

 

El primer impacto incide en el carácter melódico de sus estructuras, tanto a nivel instrumental como las líneas vocales. Combinando el registro de sus vocalistas Clara y Will. Sin duda apuestan por ese golpe de efecto que da utilizar dos voces y de forma totalmente armónica. En mi opinión la voz de Clara acapara el peso de sus composiciones, y es que tanto el tono como el color de su voz penetra a la perfección con su estilo.

 

 

En el clímax de su show la sala ya albergaba más de cincuenta asistentes, la mayoría parecía conocer los temas y se mostraba entregada a la banda. A medida que avanzaba la noche, se notaba que iban sintiéndose más cómodos en el escenario. Tuvieron la colaboración, en uno de sus temas, de Javi, violinista de Drakum y Trobar da Morte. Ejecutaron su set-list con maestría, se nota que la banda lleva tiempo perfeccionando su sonido, además de su puesta en escena, que aunque modesta, es efectiva.

 

Llegó el turno de los alicantinos, mientras se preparaba el cambio técnico, instalaron un frontdrop, una especie de «telón» con una Ouija y el logo iconográfico de la banda. Lo cierto es que este tipo de elementos son muy interesantes en los shows en los que se quiere mantener la expectación. La banda actualmente está en boca de todos, recientemente fue anunciada en el festival Rockfest Barcelona, un evento multitudinario que está cogiendo notable relevancia en el panorama de los open-air nacionales desde hace ya varios años. Por otra parte, MIND DRILLER tienen actualmente un eco mediático también fuera de nuestras fronteras, quizá una de las ventajas de escribir temas en castellano, inglés y alemán. A nivel de formación, la banda se caracteriza por tener tres registros vocales con tres vocalistas sobre el escenario, combinando desde lo gutural, pasando por el registro más clásico industrial y el femenino, muy bien armonizado en su propuesta. También fue una fecha importante para su actual tour «Involution», en el que presentan nuevo trabajo y eso siempre es favorable.

 

 

El set empezó con fuerza, dejando claro que su música es clara y potente desde el primer momento. Lo primero que atrae al espectador es su cuidada representación, ya no solo de vestuario, sino también de elementos de atrezzo e iluminación. Destacaron sus temas principales ante una audiencia cada vez mayor. Cada uno de los temas se ejecutaba con diferentes elementos, desde máscaras hasta cuerdas en los brazos de uno de sus vocalistas, representando a un títere malévolo. Supieron ganarse al público, se mostraron muy comunicativos e incluso hicieron algún comentario acerca de lo difícil que es el mundo de la música y el daño que hacen las bandas tributo.

 

 

Para finalizar se encumbraron con algunos temas de sobra conocidos por los fans, haciendo que tanto el escenario como la sala entera vibraran con la contundencia de su visión del metal industrial. No se puede negar que MIND DRILLER son una de esas bandas que pese a no ser nuevas en esto, se les augura un gran futuro, ya no solo por la calidad de su trabajo sino por el grado de elaboración y el empeño que imprimen en sus conciertos. Ya sea porque te guste el género o porque disfrutes del metal en directo, nadie debería perderse un show de estas características.

 

 

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Angelvs Black Wings