review Napalm death Throes of Joy in the Jaws of Defeatism

 

NAPALM DEATH es una de esas bandas que no necesitan ningún tipo de presentación. Con casi 40 años de historia a su espalda, es innegable que es una de las agrupaciones más importantes dentro de la música extrema. Creadores de un género ‘antimusical’ como es el grindcore, los británicos en estas últimas cuatro décadas han demostrado que saben adaptarse, evolucionar y crear música que va más allá de cualquier etiqueta.

 

Desde sus inicios primitivos orientados al hardcore-punk pasando por el death metal ‘americanizado’ de Harmony Corruption, hasta el puro grindcore de Scum. Tampoco dudaron en los 90 en juguetear con el groove y el metal industrial, como en Diatribes o Greed Killing. Personalmente tengo que decir que es una banda a la que le tengo especial cariño. Y no solo por su legado y variedad musical, si no también por su increíble efectividad a la hora de remover mentes y denunciar todo lo que, a sus ojos, les parece injusto o deleznable.

 

Y es que, directa o indirectamente, todas las bandas contemporáneas que practican algo que se asemeje al grindcore, tienen un poco de NAPALM DEATH en su ADN. Su influencia en la música extrema es tal, que la banda, más que un grupo de músicos, es todo un icono y una bandera que ondea con orgullo lo extremo sin generar ningún tipo de duda.

 

Throes of Joy in the Jaws of Defeatism es su último trabajo discográfico. Editado el pasado 18 de septiembre por la discográfica Century Media Records, este nuevo álbum de estudio supone su decimosexto (16º) larga duración. Que se dice pronto. Es verdad que no es una banda que haya mantenido miembros fundadores a día de hoy. Pero también es cierto que su line-up actual es consistente y uno de los más estables en el extremo. Unos 30 años llevan haciendo ruido Barney, Embury, Harris y Herrera. Un cuarteto asesino que no pierde la forma, la rabia ni la agresividad. Pero sin aburrir ni hacer la misma fórmula monótona disco tras disco.

 

Este nuevo embate, como no podría ser de otro modo, sigue siendo una denuncia social y política en toda regla. Y no ya por sus letras. Solo con un vistazo a su portada nos podemos hacer una idea. La paloma, símbolo de paz o esperanza, es quebrada y despedazada con violencia por una mano aséptica, con guante de látex. Una concisa metáfora de la deshumanización de la sociedad, donde la discriminación hacia gente distinta, por su origen o su sexualidad está a la orden del día. En el pecho de la paloma, un símbolo, que podría darnos a entender el concepto de igualdad (‘Equality’). Al menos, es el significado que le doy con cierta subjetividad.

 

Musicalmente hablando tenemos una colección de 12 temas que superan por poco los 40 minutos de duración. El cuarteto no duda en experimentar e ir más allá de su grind-death con temas como Joie De Ne Pas Vivre o Invigorating Clutch. Incluso se atreven con texturas y estructuras próximas al post-punk, como Amoral, donde se me vino la mente en los primeros compases mis amados Killing Joke. El disco lo cierra A Bellyful of Salt and Spleen, uno de los temas que más pueden recordar a su época industrial, sonando un poco a los maestros Godflesh. Un tono poco usual en la banda, pero que personalmente, me encanta.

 

 

Eso sí, no te confundas. No es un álbum tan experimental o extraño para tener delante a NAPALM DEATH. El grueso del trabajo está basado en sus raíces grindcore y eso lo demuestran los cuatro primeros temas del trabajo. Fuck The Factoid es una manera impecable de comenzar un buen disco de grindcore contemporáneo y Contagion se podría convertir perfectamente en uno de los mejores temas que la banda ha grabado en estos últimos 20 años. Delicioso.

 

El álbum está basado en el grind, sí, pero la experimentación y diversidad en su sonido hace que la primera escucha sea sorprendente. Incluso chocante. Su frescura y recursos están muy bien estudiados y colocados en el redondo de una manera muy inteligente. Toda esta mezcla funciona a la perfección y tras su escucha uno queda más que satisfecho. No hay duda, esto es NAPALM DEATH. Es verdad que Barney no muestra la voracidad de sus tiempos mozos, pero su mensaje y rabia sigue más que presente, aunque tal vez, de una manera más madura y comedida.

 

Tras casi 40 años en la palestra, NAPALM DEATH no renuncia ni pierde un ápice de su ambición o creatividad. Siguen sonando macarras e irreverentes, como una auténtica banda de grindcore. Pero a sus 4 músicos no les importa mostrar otras facetas musicales en un álbum completo, fresco y dinámico como pocos en su carrera. Y todo ello siguiendo su activismo político y social en forma de música (o anti-música, depende de cómo se mire). Muy recomendado. 8/10.

 

Por si te lo perdiste: Review: NAPALM DEATH y su recién estrenado EP «Logic Ravaged By Brute Force»

 

Tracklist

1. Fuck the Factoid
2. Backlash Just Because
3. That Curse of Being in Thrall
4. Contagion
5. Joie De Ne Pas Vivre
6. Invigorating Clutch
7. Zero Gravitas Chamber
8. Fluxing of the Muscle
9. Amoral
10. Throes of Joy in the Jaws of Defeatism
11. Acting in Gouged Faith
12. A Bellyful of Salt and Spleen

 

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Autores:

Redactor y fotógrafo

Rubén Montejo