Mariln Manson chaos cover

 

Uno de los álbumes más esperados de este año era We Are Chaos, lo nuevo del señor MARILYN MANSON, editado por Loma Vista Recordings, y ver hacia dónde giraba su postura musical tras haber dicho el mismo que “va a ser un discazo”. Y bueno, después de varias escuchas, ya que a la primera no me entró, la decepción es mínima, el reverendo vuelve a dejarnos con un buen sabor de boca y con un álbum notable, situándose entre lo mejor de su última época, que comenzó tras The Golden Age of Grotesque.

 

A lo largo de las décadas, y es que el señor Manson lleva casi treinta años en esto de la música, que se dice pronto, ha ido modificando su estética tanto visual como musical, dando siempre que hablar. Personalmente, su primera época con aquel rompedor Antichrist Superstar (uno de los mejores álbumes del siglo, 1996) y su aclamado Mechanical Animals (1998), hasta el Holy Wood (2000), presentaba todo lo que su personaje surgido desde lo más profundo del underground americano, siempre en la boca del huracán y con un afán rompedor, quería representar. Si le sumamos sus devaneos personales, se vio abocado a una etapa media donde sus discos ofrecían una de cal y otra de arena como Eat Me, Drink Me (2007) o The High End Low (2009), sin llegar a explotar por completo y pasando con más pena que gloria aunque siempre han albergado temas que merecen mucho la pena como Hear-Shaped Glasses o Putting Holes in Happiness, alcanzando rankings alto en las listas de álbumes más vendidos. Estaba claro que tras The Golden Age of Grotesque (2003), tal y como dijo él, esa rabia contenida contra la sociedad, la religión y el ser humano había llegado a su fin y una nueva época llegaba a nuestros oídos.

 

Su último trabajo Heaven Upside Down (2017), dejaba atisbar una vuelta a sus inicios con un trabajo sólido y contundente tras la escapada bluesy en The Pale Emperor; hoy después de tres años, nos llega un trabajo de madurez, aunque con altibajos, recoge la esencia de todas sus épocas con un trabajo muy variopinto. Red, Black, And Blue, da el pistoletazo de salida, recordándonos aquellos años 90, donde la percusión vuelve a guiar la melodía de Manson que juguetea con unas guitarras afiladas y cortantes devolviéndonos a sonidos noventeros o milenials, como en Infinite Darkness, los dos temas más agresivos del álbum.

 

La esencia de Mechanical Animals queda presente en las partes más ambientales, donde el aire se condensa en diversas habitaciones a la que asomarse para comprender el ser mismo de cada corte y We Are Chaos, primer single bajo el título del álbum. Se aprecia ese toque, aunque dulcificado, que con Don’t Chase The Dead lo mejora, albergando un estribillo heredado de la esencia Bowie que tanto persigue en esta etapa de su carrera musical. Y es que nunca ha ocultado su admiración por este referente musical, al igual que The Beatles. Todo este clímax generado al inicio se rompe con Paint You With My Love, una balada de amor que para nada pega en el álbum, y te hará pensar en los finales de cursos universitarios de los 70. Porque por ejemplo, Half-Way & one Step Forward, deja su sello personal, basándose en una percusión electrónica y unos teclados muy ambientales que te recordarán a DEPECHE MODE, pero que encaja en su universo personal o Keep My Head Together con ese toque psicodélico y oscuro donde destaca el bajo de John Alderete sobre todo.

 

Una sorpresa me llevé con Solve Coagula y cada vez que la escucho me atrapa más, «I’m not special, I’m just broken and I don’t wanna be fixed”, se repite en un estribillo que demuestra por sí mismo que cada uno es como quiere ser y que no necesita de nadie para cambiar. Y aunque cambiado, o mejor dicho evolucionado, ya que no es lo mismo tener la ambición y la furia de los 18 años que la perspectiva de los 50 años, (sí. Por si no lo sabíais, nació en 1969), condensa su experiencia en el que para mí es el mejor tema del álbum y pasará a mi lista de imprescindibles, el cierre con Broken Needle, un tema 100% Marilyn Manson, un medio tiempo que crece y crece, para sincerarse con el oyente, dejándonos unas melodías propias de aquel álbum del ’98, recordándome a Disassociative o Coma White, pero con un final épico donde los violines de Aubrey Richmond le dan un toque muy especial.

 

En conclusión, We Are Chaos, no es un best seller, pero tampoco es un álbum malo, es un trabajo donde Manson se reencuentra a sí mismo, uniendo fuerzas con Shooter Jennings (compositor, guitarra adicional y productor, aunque se dedica principalmente al country), de ahí su sonido, nos abre las puertas de un gran hotel donde cada habitación alberga un sentimiento, una visión, una historia…, donde el espectador (en este caso oyente) puede adentrarse en él o quedarse en el vestíbulo, pero cada vez que lo visites, encuentras alguna razón para volver, en mi caso son Broken Need, Red, Black And Blues, Solve Coagula o Don´t Chase the Death. Te invito a entrar y a elegir estancia, porque con este regreso y estas canciones el “reverendo” Manson demuestra que aún le queda tiempo en esto de la música.

 

Tracklist

Red Black And Blue
We Are Chaos
Don’t Chase The Dead
Paint You With My Love
Half-Way & One Step Forward
Infinite Darkness
Perfume
Keep My Head Together
Solve Coagula
Broken Needle

 

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Autores:

Redactor

Juan Ángel Martos