Por Bea Lawless (fotografía y texto)

 

La gira Supercharged Worldwide Tour 2025 de THE OFFSPRING pasó anoche por el Palacio Vistalegre de Madrid con un sold out que confirmó las ganas de punk rock que aún perviven en varias generaciones. Junto a los californianos, SIMPLE PLAN se encargaron de abrir la velada con un concierto cargado de nostalgia y energía.

 

SIMPLE PLAN: un regreso a la adolescencia

 

Para muchos asistentes fue la primera vez que pudieron ver en directo a la banda canadiense que marcó la adolescencia de quienes nacimos en los 90. Con No Pads, No Helmets… Just Balls comenzaron a sonar en los walkman y MP3 junto a GOOD CHARLOTTE, BUSTED, GREEN DAY, AVRIL LAVIGNE o MY CHEMICAL ROMANCE. Anoche Madrid se reencontró con esas canciones.

 

Pierre Bouvier habló en español durante buena parte del concierto y se notó que la banda disfrutaba del momento. Hubo guiños a su tema más icónico I’m Just a Kid, gente disfrazada de Scooby Doo en el escenario y balones de playa en Summer Paradise. La emoción llegó con Perfect, la balada que cerró su actuación y que arrancó lágrimas a más de uno en la pista.

 

Vinieron por primera vez a España hace 22 años, y ayer confirmaron que siguen teniendo un público fiel aquí.

THE OFFSPRING: diversión asegurada en Vistalegre

 

El intermedio entre conciertos fue casi un show en sí mismo, con la pantalla ofreciendo una sucesión de kiss cam, booty cam, headbanger cam e incluso fuck you cam. Cuando la calavera de THE OFFSPRING apareció en los visuales, el pabellón rugió.

Arrancaron con clásicos como Come Out and Play, All I Want y Staring at the Sun. La química entre Dexter Holland y Noodles se mantuvo intacta, entre bromas y complicidad. Hubo espacio para homenajear a BLACK SABBATH con la intro de Paranoid y una versión completa de Crazy Train de Ozzy Osbourne. En Why Don’t You Get a Job? volvieron los balones gigantes para animar la pista.

 

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Dexter se sentó al piano para interpretar Gone Away. Miles de luces de móviles iluminaron Vistalegre en recuerdo de quienes ya no están, creando un instante íntimo dentro de un concierto de pura celebración.

 

La fiesta regresó con un zepelín que sobrevoló la pista mostrando mensajes durante You’re Gonna Go Far, Kid. También hubo confeti, humor con Pretty Fly (For a White Guy) y el final con Self Esteem, cantada a pleno pulmón por las 12.000 personas que llenaron el recinto.

Más de dos décadas después de su primera visita a España, THE OFFSPRING y SIMPLE PLAN demostraron que el punk rock sigue vivo y con la misma capacidad para unir a distintas generaciones bajo los mismos coros. Vistalegre fue testigo de una noche de recuerdos, energía y comunión entre bandas y público que quedará en la memoria de quienes estuvieron allí.