La tarde del 27 de abril de 2026 Madrid se preparaba para una noche emotiva marcada por el reencuentro de la banda MACHINE HEAD con sus seguidores madrileños, gracias a route resurrection, quienes han traído el tour An Evening with MACHINE HEAD.
An Evening with MACHINE HEAD, es en definitiva eso, una tarde con la banda. Sin teloneros, ni bandas acompañantes: dos horas y cuarenta minutos de concierto que sirvieron para hacer un rápido, pero a la vez dilatado paso por la discografía de la banda.
A las 19:10, tras haber escuchado Bohemian Rhapsody, ROBB FLYN y el resto de la banda salían al escenario acompañados de un atronador rugido por parte de un público que se encontraba una horquilla de edad muy amplia: padres y madres con sus hijos, niños y adolescentes, gente joven y hasta personas mayores, alguno hubo al que tuvieron que ponerle una silla para disfrutar de la velada…
Los primeros acordes que sonaron fueron los de In Come The Flood y con ellos ya había vasos de cerveza volando por el “cielo” de La Riviera. A partir de ahí, le siguieron grandes temas de la banda durante dos horas y media: Imperium, Ten Ton Hammer, A Thousand Lies, Locust, Circle The Drain, Catharsis o Halo.
Fue, en definitiva, una descarga de energía y electricidad durante todo el concierto, acompañadas de unas pantallas al fondo que vislumbraban unas animaciones muy características de la banda. Se podría decir que el único momento de tranquilidad fueron las dos piezas tocadas en acústico: Circle The Drain y Darkness Within.
Además, ROBB, convirtió el concierto en un evento interactivo cuando le pidió al público que decidiese qué canción tocar Aesthetics of Hate o Blood for Blood, siendo seleccionada la primera con una clara ventaja: decenas de voces corearon Aesthetics of Hate. Así que, MACHINE HEAD, siguiendo la petición de sus fans tocó ese tema.
Era la primera vez que asistía a un concierto en el que la banda pedía al público elegir entre dos canciones para tocar, pero sin duda es un elemento que hizo conectar aún más mal público con la banda.
En definitiva, MACHINE HEAD consiguió generar una atmosfera de energía, nostalgia y esperanza con un público conectado y enérgico, algo que para ser un lunes en la capital… no es fácil.




