Crónica: BARCIA METALFEST XIII (Torreperogil, Jaén, 4-8-18)

14/08/2018

 

Otro año más Metal Korner puso rumbo a la localidad jiennense de Torreperogil para cubrir con palabras e imágenes la decimotercera edición del festival BARCIA METALFEST. El festival, ya totalmente asentado, sigue evolucionando y mejorando año tras año apoyando una serie de carteles variados y eclécticos, pero siempre dentro del metal. Este año la organización apostó por sonidos que iban desde el folk, pasando por el heavy, power hasta llegar al gothic melódico. Además este año la organización ha superado sus expectativas, habiendo una gran afluencia público, algo por debajo de 500 personas. El festival va creciendo, año a año y pasito a pasito. ¡Y nosotros nos alegramos mucho!
 
Nada más llegar nos encontramos con algunos pequeños cambios en la disposición del recinto, acotando y moviendo la zona de acceso a una de las puertas laterales del auditorio, así como la barra de bebidas y comida, que quedó justo en el lado opuesto, situándose en el mismo lugar que las actuaciones. Fueron dos medidas muy interesantes por parte de la organización, ya que en pasadas ediciones, tanto la barra, la zona de comida y bebida, así como el acceso al festival estaba situada en la zona posterior del recinto de las Torres Oscuras, en un pequeño hall de entrada, quedando separado del auditorio. Esto permitió que todo el mundo pudiera reponer energías e hidratarse sin necesidad de perder detalle de las actuaciones.

Aunque eso sí, la disposición de la barra quedaba un poco alta, respecto al cliente, sobre unos bordillos del lateral izquierdo del auditorio. Tal vez un poco incómodo, pero de vistas a recoger a la gente y dar una impresión de más ambiente, fue todo un acierto. Eso sí, creemos que la previsión de algunas bebidas y comida este año se quedó corta, agotándose demasiado pronto por ejemplo el vino y varias opciones para los bocadillos. Eso nos chocó. Se terminaron algunas cosas demasiado pronto, limitando y dando pocas opciones al festivalero.

 
Quitando estos pequeños detalles, el resto de la organización fue estupenda. Los horarios se cumplieron bastante puntuales, quitando un pequeño retraso que hizo recortar 1 o 2 temas a alguna banda. También el sonido fue magnífico durante toda la velada, así como el sistema de iluminación. Ambos aspectos, realmente importantes, creemos, han mejorado respecto al año pasado. Los precios de comida y bebida se mantuvieron estables. Así que chapeau por la organización del Barcia. Pasamos ahora a las bandas:

 

 
 
Los encargados de abrir la velada a eso de las 21:40 (unos 10 minutos más tarde de lo programado) fueron los italianos SECRET RULE. La banda, que venía directamente desde Roma, hicieron un show completo, dinámico, enérgico y que hizo que con seguridad su legión de seguidores aumentase de forma considerable. Fue la sorpresa de la noche, sinceramente. Venían presentando temas de su más reciente trabajo discográfico, que lleva por títuloThe Key To The World, editado a finales del pasado año 2017.
 
 
 
La banda, formada en el año 2014 y encabezada por la vocalista Angela Di Vincenzo, la completa Andy Menario a la guitarra, Michele Raspanti al bajo y Nicola Corrente a la batería. Su propuesta es sencilla pero efectiva. Practican un dinámico metal melódico con influencias del metal gótico. Nos recordó en algunos lances del concierto a los también italianos Lacuna Coil, así como a otras bandas relacionadas como Delain o Xandria. La complicidad en la banda era más que evidente, con continuos cambios de posición entre Michele y Andy, sonrisas, gestos y demás símbolos cómplices hacia Angela y entre el resto de integrantes. La banda estaba agusto en el escenario y eso se contagió al público.
 

Angela a la voz estuvo perfecta y demostró ser una completa frontwoman, con una técnica depurada y llegando a cada nota con su melosa y trabajada voz. Animó bastante al respetable con su headbanging y gestos de energía, que ya en en el inicio del festival era bastante numeroso y se notaba caldeado y con ganas de metal. Ataviada con un sencillo y bonito batín multicolor, pronto ese brillo quedó eclipsado por su voz y su actitud. Su trabajo en la banda es el de piedra angular donde todos los miembros se apoyan. No paró de animar al público, interactuando con ellos y siendo muy simpática y agradable. Tras unos pocos temas ya tenía al público metido en el bolsillo. 
 
  
Respecto a la base rítmica, Nicola y Michele fueron precisos y dentro de tiempo, sin fallos. La pegada de la batería era bastante poderosa y pudimos disfrutar de un gran sonido desde el principio de su show. La guitarra de Andy también derramaba muy buenos riffs y bonitas melodías al público, que disfrutaba con la apuesta de los italianos. La banda utiliza muchas introducciones y samples electrónicos sintetizados, que les aporta ese punto industrial y gótico a partes iguales. Además, muy bien ecualizados e integrados, sonando a la perfección. Nos transmitió todo ello un sonido romántico y potente a la vez. Magnético es el adjetivo que más se ajusta al grupo italiano. Su buen hacer, aparte de una profesionalidad envidiable y gran sonido, hicieron que el show que abría el festival dejase el listón muy alto para la siguiente banda. Y eso, para ser una banda que abre el festival, es todo un logro. Gran concierto.
 
 
Setlist:
 
The Song Of The Universe
The Saviour
I Have The Sun
Dolls
Secret Place
I Don't Wanna Be
Empty World 
Trip Of Destiny
Are You gone
Imaginary World 
Lost Child
Storytime (Nightwish cover)

Tras la buena y sorprendente actuación de SECRET RULE, les llegó el turno a otra banda que están viviendo un momento musical muy dulce en la actualidad, como son los castellonenses LÈPOKA. Cambiando radicalmente de estilo, pasamos del metal melódico de sus antecesores a la fusión del metal con el folk más festivo que nos presentaron sobre el escenario. ¡Y de qué manera!
 
Si la banda anterior había tenido la dura tarea de abrir la noche y comenzar a animar al público que poco a poco iba aumentando, ellos tampoco lo tuvieron fácil, pues el listón había quedado lo suficientemente alto. Aunque la verdad es que más que amilanarse, sacaron lo mejor de ellos y nos demostraron por qué son una de las bandas más prometedoras del momento.
 
 
Emulando el comienzo de su último álbum Bibere Vivere, muy bien recibido por los medios y por el público en general, salieron a escena con la intro Broceliande, seguida de su sucesora natural Simon Barrel. Desde que comenzaron a dar vida a las primeras notas de éstas hasta que dieron por finalizada su intervención pasaron como un huracán sobre el escenario del BARCIA METALFEST. Y es que es todo un espectáculo poder ver a un grupo moverse con tantas ganas y con tal intensidad sobre el escenario, rebosando frescura y desparpajo y más teniendo en cuenta que sin contar a Jaume, su batería, estamos hablando de seis músicos sobre el escenario.
 
 
Pero no solo de actitud (en este caso mínimo del 200%) podemos hablar, si no de aptitud y es que estamos hablando de jóvenes pero grandes músicos, como pudimos comprobar a lo largo de su setlist. Comenzando por el dúo de guitarras formado por Pópez y Dio, que nos demostraron su buen hacer a las seis cuerdas, abarcando desde los ritmos más alegres hasta los más duros, pasando por el uso de la distorsión, todos presentes en temas como por ejemplo Samhain con la que continuaron. El toque folk lo pusieron Samu al violín y Zarach, que alternó la gaita con la flauta, siempre bien acompañados por el dúo rítmico formado por Jaume y Zaph a las cuatro cuerdas, que tuvo su momento de gloria a ritmo de blues durante Carta a María.
 

No podemos olvidarnos de su vocalista Dani, que supo liderar a la banda y moverse sobre el escenario, ofreciéndose a sus compañeros en todo momento. Aunque en un principio pareciera que iba a acusar tanto el cálido clima jiennense como el gran esfuerzo realizado la noche anterior, supo sacar pecho y mostrarnos casi todo su potencial vocal. Como antes decíamos su último álbum estuvo muy presente y por tanto no podía faltar su último single Goliardos, con el que llegaron al clímax entre músicos y público, con Manu saltando al foso violín en mano para tocar junto al público. 
 
Simezclamos destreza, disposición y un público entregado cantando y coreando las canciones, no nos puede salir otra cosa que una poción musical llena de éxito, que acabó finalizando en forma de Chupito.
 

Setlist:
 
Broceliande
Simon Barrel
Samhain
Skål!
El caldero de los sueños
1516
Confessio
Carta a María
Beerserkers
Goliardos
Chupito
 

 
 
Después de la descarga folk de los castellonenses, era el turno de una banda muy conocida y bien valorada por el público. Hacían aparición en el escenario DRAGONFLY, observados y vigilados de cerca por las majestuosas Torres Oscuras de Torreperogil. El combo, que se formó en Argentina pero que ya hoy día es español 100%, tiene una larga trayectoria con más de 15 años a sus espaldas y cinco álbumes de estudio en el mercado. Vinieron a presentar su último álbum Génesis,lanzado en julio de 2017.
 

Capitaneado por Pablo Solano, la banda salió a comerse el escenario después de una pequeña introducción. Comenzó a sonar Soy, tema que abre su último álbum y donde colaboró Tete Novoa de Saratoga. Pero esa apabullante energía inicial se vio cortada de raíz por unos problemas con los samples y teclados lanzados. Y es que la banda realizó toda su actuación sin su teclista habitual Isauro Aljaro, que no pudo estar en el Barcia por motivos personales. Así que esto hizo que los teclados y demás arreglos estuvieran pregrabados. Por desgracia el batería Jorge Alcázar, que hacía su debut con la banda, tuvo problemas de sonido y no pudo escuchar correctamente éstos cuando eran lanzados, por lo que no consiguió ajustarse del todo bien a ellos. Los sonidos pregrabados sonaban algo arrítmicos, notándose descompasados respecto al resto de instrumentos. Además, no estaban bien ecualizados y en un momento algunos de estos sonidos estuvieron demasiado por encima de guitarra y bajo, desluciendo el inicio del show de DRAGONFLY. Finalmente prescindieron de ellos, mejorando y dejando los nervios y los problemas a un lado. 
 

Pero ésto no fue suficiente para achantar a la banda, que tirando de experiencia, veteranía y una altísima profesionalidad, salieron totalmente airosos de esos problemas, entregando al público una actuación correctísima y cargada de grandes temas como Vuela conmigo o Te quiero olvidar. La banda, que hace una mezcla de heavy y power metal, juguetea en algunas ocasiones con sonidos progresivos, como por ejemplo en el tema Mares de sueños. El sonido era bastante bueno, quitando los problemas anteriormente mencionados y un par de veces que hubo un fallo de volumen con el micrófono del bajista Juanba Nadal, que además de llevar parte de la sección rítmica en la banda, entrega su voz con una gran potencia y buena entonación, complementando la bonita y melódica voz de Pablo Solano, que estuvo todo el concierto muy activo, haciendo headbanging sin parar y arrimándose al filo del escenario para contactar lo máximo posible con su público.
 
 
 
En un lance del concierto, la banda nos presentó a su nuevo baterista, Jorge Alcázar, dándole unos minutos de protagonismo con un enorme solo, que dejó embelesado a más de uno entre el público (entre el cual me incluyo). Su técnica era perfecta y la ejecución a los tambores magnífica. Muy buena carta de presentación. También sonó el tema Ángeles con una sola ala, que como nos comentó el propio bajista, fue la primera canción que compuso, lo que supuso un momento emotivo, sonando el tema con una gran presencia de su instrumento. 
 
 
Resumiendo, un buen concierto, deslucido en parte por los problemas técnicos, pero que gracias a la profesionalidad y simpatía de la banda, salieron completamente airosos, recibiendo una gran ovación al final de su show por parte de público, que fue consciente de los problemas y de cómo los solventaron. Tras 10 temas (tuvieron que recortar dos por el pequeño retraso que llevaba el festival), la banda abandonaba el escenario para dar paso al cabeza de cartel.
 

Setlist:
 
Soy
Mares de sueños
Vuela conmigo
Nunca camino solo
Siente 
Ángeles con una sola ala
Viento de libertad
Hágase tu voluntad
Te quiero olvidar
No lo verán caer
 



Y llegó el momento más esperado de la noche. Después de tres actuaciones del más alto nivel, con tres jóvenes bandas llenas de calidad y ganas de demostrar de lo que son capaces les llegó el turno a los cabeza de cartel de este año, ni más ni menos que a los internacionales y experimentados MASTERPLAN. La banda que formara allá por el 2001 junto con Uli Kush el veterano guitarrista Roland Grapow, se ha asentado con el tiempo convirtiéndose en uno de los referentes dentro del power metal europeo.
 
 
 
Cuentan con una formación muy estable del más altísimo nivel, que sumándose al propio Grapow y al teclista Axel Mackenrot, casi  miembro fundador, consiguió asentarse en 2012, cuando se unieron a la banda el bajista Jari Kainulainen (STRATOVARIUS, EVERGREY…) y el vocalista Rick Atlzi (AT VANCE, HERMAN FRANK…). La última incorporación ha sido el batería Kevin Kott, que ha sabido suplir con creces a gente de la talla de Kush o Mike Terrana, como nos demostró durante la actuación.
 
 
Comenzaron su show con fuerza, apostando fuerte por dos grandes temas como son Enlighten Me y Spirit Never Dies, demostrándonos que pese a los años el metal corre por sus venas con la misma fuerza e intensidad que cuando sacaron el álbum que da nombre a la banda y al que pertenecen ambas canciones (para mí sin duda uno de los mejores álbumes que han compuesto), el cual tuvo bastante peso dentro de su repertorio, con canciones como Kind Hearted Light o Crystal Night.
 
 

Tras su último álbum Pumpkings, donde han regrabado varias canciones de la etapa de Roland en HELLOWEEN, no podían faltar alguna de las mejores dentro de su repertorio como son la gran The Chance o la tan coreada pro el público The Time Of The Oath, donde la banda se salió, especialmente Rick y Axel. Y es que la chispa de HELLOWEEN sigue muy presente, no sólo por sus versiones, que no fueron excesivas en este caso, si no por la actitud de la banda sobre las tablas, desprendiendo buen humor, simpatía y gestos de complicidad. Cosa que quedó reflejada con frases como: “¿Es hora ya de dormir?” o “¿No es muy tarde ya?”, donde Altzi supo hacer rugir al público y mantenerlo dentro del concierto en todo momento. 
 
 

No faltaron también de su primer álbum otras dos imprescindibles como Heroes o Soulburn, con un cantante como Rick Altzi en estado de gracia. Una voz, que desde sus tiempos en AT VANCE hasta la actualidad, ha sabido evolucionar a la perfección como el buen vino y alcanzar su máxima madurez y potencial vocal. Sin duda una actuación impecable del vocalista que supo aportar la fuerza y la garra necesaria en cada uno de los temas que desplegaron en el Auditorio de las Torres Oscuras. Si a esto sumamos su simpatía y su cercanía con el público,  lo convierten en un frontman perfecto para la banda, tanto dentro como fuera del escenario. ¡Sigue así Rick!
 

Lost And Gone, Crimson Rider o la gran Back For My Life nos mostraron a la banda en todo su esplendor, clavando cada nota de las canciones. Quedó tiempo para alguna más como Keep Your Dream Alive, otra fija en sus directos y que fue presentada por el propio Roland (eso sí, en inglés). Como en el resto de los temas, Kevin, el rookie del grupo, demostró por qué es el dueño de las baquetas de una banda del nivel de MASTERPLAN, la contundencia de sus baquetas estuvo servida.
 
 
 
Abandonaron el escenario momentáneamente y mientras que el resto de integrantes se preparaba para afrontar la recta final, Kevin, jugaba al escondite con el público desde detrás de los amplificadores. Como no, tras The Chance, comenzaron a sonar los duros rasgueos de guitarra que dan comienzo a Crawling From Hell, un broche de oro con la que remataron el concierto, no sin antes presentar a cada miembro del grupo con solos incluidos, donde destacó de nuevo nuestro amo de la percusión: Mr. Kott, otra vez protagonista, que consiguió sacar otra ovación al público. Terminaron la canción no sin antes despedirse el propio Roland con otro magistral solo de guitarra.

 
Setlist completo:

Enlighten me
Spirit Never Dies
Lost And gone
Crimson Rider
I´m Not Afraid
Back For My Life
Kind Hearted Light
(Guitar solo)
The Time Of The Oath
Keep Your Dream Alive
Crystal Night
Soulburn
Heroes
-----------------------------
The Chance
Crawling From Hell
 

Como ya nos tienen acostumbrados estos últimos años, no podía faltar el momento emotivo de la noche, cuando la organización aprovechando el cambio entre DRAGONFLY y MASTERPLAN, hizo un pequeño homenaje entregando el premio al mérito musical por su compromiso y apoyo al festival. Si el año pasado el afortunado fue Juanma Sánchez, presentador del programa de radio "El vuelo del Fénix", este año el galardón fue a parar a otro incansable colaborador del festival como es Jesús Bernard Caro (más conocido por todos como Jesús Hueso) de Hueso Producciones.
 
 
Al igual que el año pasado, el festival volvió a ser todo un éxito, tanto musical, como en organización, asistencia y logística. Los horarios se cumplieron con bastante puntualidad, quitando un pequeño retraso que hizo recortar 1 o 2 temas a alguna banda. También el sonido fue magnífico durante toda la velada, así como el sistema de iluminación. Ambos aspectos, realmente importantes, creemos, han mejorado respecto al año pasado. Los precios de barra, tanto comida como bebida, se mantuvieron estables. Ni si quiera los pequeños problemas de sonido que sufrió DRAGONFLY, de los que supieron reponerse con la profesionalidad de una banda de su nivel, ensombrecieron lo más mínimo el evento.


Algo que quizás no fue tan acertado y se podría mejorar fue colocar la zona de tickets justo en el acceso/salida al recinto. Tanto en los primeros momentos cuando la gente llegaba para entrar, como a la hora de salir del recinto y volver a entrar, se formaron algunas aglomeraciones y reinó la confusión entre la gente que pedían tickets de bebidas y los que llegábamos al festival para realizar nuestro trabajo y pedir nuestros pases. Quizás para futuras ediciones sería más beneficioso situar la taquilla de tikets más cercana a la barra en lugar de en la entrada al recinto.
Salvo por estos pequeños detalles, el resto de la organización fue estupenda. Así que chapeau por la organización del Barcia otro año más. ¿Para cuándo el próximo? 
 

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