Especial de Black Metal Nacional: ¿Qué es el black metal? (I)

28/11/2018
 
 
Algunos dicen que todo comenzó con un destello en el cielo del Norte, otros creen que el fenómeno ya llevaba un tiempo germinándose en una pequeña tienda del centro de Oslo o incluso en la propia Gran Bretaña. La cuestión es que el black metal nacería oficialmente en Noruega y serían Varg Vikernes, Østein "Euronymous" Aarseth, Vegard Sverre "Ihsahn" Tveitan y Gylve Nagell "Fenriz" algunos de sus principales protagonistas. Esto es METAL KORNER, esto es el Especial de Black Metal Nacional y esta es la primera entrada del mismo. Por fin, después de un tiempo de oscuridad y silencio, el black metal vuelve a Metal Korner. Bienvenidos.
 
El black metal es uno de los subgéneros más extremos del heavy metal y al igual que otros subgéneros, posee sus propias características musicales, estéticas e ideológicas. Sin embargo para poder comprender por qué el black metal es lo que es, es necesario conocer su historia.
 
¿Cómo surgió?
 
El heavy metal se hallaba en mal momento. ¿Por qué?:
 
 “En ese momento el heavy metal existe en la periferia de la música pop, aislado en su exagerada imaginería y como un desahogo para los deseos masculinos. A menudo ignorado, despreciado o castigado por críticos y padres, el heavy se vio obligado a crearse su propio ámbito” (Moynihan y Søderling, p.27,  1994).
 
Sin embargo, “los rumores de su defunción, en cualquier caso, han sido enormemente exagerados” (Moynihan y Søderling, p.27,  1994) ya que en esa época surgieron primero el thrash metal y después el death metal. Dos subgéneros que servirían también de abono para el black metal. Sin embargo, el heavy se encontraba en una ‘mala’ situación porque el fenómeno se había popularizado y las discográficas se habían apoderado de él masificándolo y comercializándolo, haciéndole perder toda su esencia underground, igual que les acabaría pasando al thrash metal y el death metal.  Aunque es cierto que aguantaron bien la embestida, sobre todo el segundo, que aún se considera un movimiento underground
 
 
Durante esos años, en los que aún no se habían consolidado el thrash y el death, un trío inglés encontró una vía para huir de esa comercialización y asegurar otra forma de expresión menos “digerible” para todo el mundo. Sucedió en New Castle (Inglaterra) en 1979 y los protagonistas serían el trío VENOM, quiénes bautizarían a dicho subgénero sin pretenderlo.
 
VENOM empezó rompiendo los esquemas. “Tomaron la intensidad y el oscuro misticismo de sus progenitores y les asestaron un juvenil puñetazo en la cara para ponerlos al día, ya que […] los primeros grupos del metal se habían acomodado” (Moyhihan y Søderling, p.43,  1994). No obstante, no se convirtieron solo en los padres del black metal por el empleo de un sonido muy sucio y más primitivo sino que fueron mucho más lejos en cuanto a estética y temática se refiere. De este modo sus letras expresaban ideas satánicas y anticristianas; y jugaban con la imaginería propia del Satanismo como son los pentagramas, los chivos, etc. No obstante, es necesario matizar que desde sus inicios “el heavy metal siempre ha jugado con el ocultismo, la mitología, el esoterismo, etc”  (Manea, 2015, p. 48). Aunque nunca de una forma tan extrema. 
 
Pero, detrás de  VENOM la realidad era distinta: No creían en lo que predicaban. No creían en Satán, en el Infierno, ni en nada que se le pareciera. Solo era una estética. Una imagen. Una táctica para impactar y romper moldes, pero vacía de significado. Así lo expresaban en sus primeras entrevistas: “No queremos predicar. Es algo complicado. No queremos ser vistos como una especie de religión organizada” (Moynihan y Søderling, p.46,  1994).
 
Sin embargo, fruto de varios factores que explicaremos a continuación, en Escandinavia se llevó esa imagen a un ámbito más serio. Allí surgieron la tríada de bandas clave que influenciaron a la futura ola noruega: MERCYFUL FATE (Dinamarca,1981), BATHORY (Suecia,1983) y HELLHAMMER (Suiza, 1983). Tríada que sentó las primeras “bases” sobre las que se consolidaría el movimiento. 
 
 “Los tres primeros álbumes de BATHORY siguen un modelo de expresión similar al de VENOM, aunque la música resulta mucho más agresiva” (Moynihan y Søderling, p.50,  1994). Pero sería  su cuarto trabajo Blood Fire Death  el que daría origen al viking metal. “Con […] renunciaron al satanismo infantil y foráneo que les había servido de inspiración original para destapar algo igualmente fascinante y fértil: el legado mitológico pagano de sus propios antepasados” (Moynihan y Søderling, p.54,  1994).
 
BATHORY también legaría a la segunda oleada de Black Metal parte de su componente musical:
 
“BATHORY consiguió crear un patrón básico […] en todas sus facetas: de la cacofonía frenética a la ampulosidad melódica orquestada; de regodearse de los excesos en la adoración medieval del diablo a meditadas exploraciones del antiguo paganismo vikingo; de extraer inspiración de las tradiciones europeas a coquetear deliberadamente con la iconografía del fascismo y el nacionalsocialismo” (Moynihan y Søderling, p.56,  1994).
 
CAUSAS
 
 
Las principales causas que influenciaron el auge de este subgénero en Noruega parecen claras después de varios años investigando sobre black metal. No obstante, hay que introducir brevemente el país en el que nos encontramos:
 
“Noruega está considerado como uno de los mejores lugares para el bienestar social, es uno de los más ricos y tiene el nivel más alto en cuanto a esperanza de vida masculina” (De Santis, 2016). A penas hay desempleo, corrupción, ni desigualdad. Es el país europeo más caro y también el que más suicidios registra, aunque la criminalidad es muy baja. Además, es el tercer exportador de petróleo y uno de los más importantes en cuanto a crudo se refiere. Hay bastante libertad a la hora de profesar una religión, aunque es curioso que “del 88% de la población que está registrada en la Iglesia Estatal, solo una minoría (2-3%) sea practicante” (Moynihan y Søderling, p.75  1994).
 
Una vez introducido el país, pasamos a las causas:
 
Legado histórico: Noruega cuenta con un gran legado histórico basado en su cultura vikinga y todo lo que sucedió en torno a ella. Una cultura tradicional que se perdió cuando a finales de la Era Vikinga, Olaf I de Noruega impuso el cristianismo. Debido a esto y usando el anticristianismo como discurso, lo que muchos jóvenes blackmetaleros pretendían era recuperar la cultura tradicional pagana y anterior a la religión monoteísta. 
 
Climatología y naturaleza: Noruega forma parte de la Península Escandinava y registra unas temperaturas bastante bajas durante todo el año. Es por tanto un país frío y congelado, caracterizado por sus fiordos, sus heladas montañas, sus inmensos bosques y por la presencia constante de la nieve. Un clima que sin lugar a dudas resulta frío, oscuro y con cierto aire de melancolía y nostalgia impregnada. 
 
Romanticismo: El romanticismo propio del s.XIX basado en los nacionalismos es una parte fundamental de la filosofía del black metal. Y lo es precisamente porque el grupo de jóvenes que dio lugar al movimiento deseaba recuperar su identidad nacional. Una identidad sustentada en una visión romántica de su país. Un romanticismo que estaba presente en sus letras, las portadas de sus discos y en la propia música.
 
Falta de fervor religioso: “La falta de fervor religioso en las instituciones formales controladas por el Estado ha dejado un vacío que está siendo llenado por todo tipo de orientaciones religiosas y seculares” (Moynihan y Søderling, p.75,  1994).
 
Cultura tradicional: Noruega es un país con un amplio legado cultural de los cuentos tradicionales. “Estos cuentos describen un mundo grotesco de trolls, brujas y bosques de mal agüero algo que ha ejercido mucha influencia sobre las bandas de black metal más jóvenes como es el caso de Ulver” (Moynihan y Søderling, p.76,  1994).
 
Veto a al terror: El veto al terror y a la violencia por parte de la sociedad Noruega es probablemente uno de los motivos que llevó a estos jóvenes a interesarse por esos temas: 
 
“Noruega es un país que nunca ha permitido que la cultura del horror se hiciese un hueco. Mientras Norteamérica considera a figuras como Edgar Allan Poe parte de su herencia literaria […] Noruega únicamente ha producido un largometraje de horror en sus setenta años de historia” (Moynihan y Søderling, p.74,  1994).
 
Búsqueda de la identidad cultural: Probablemente, los jóvenes que dieron lugar al black metal no se sentían identificados con la cultura que les había tocado vivir. De ese modo, no solo se opusieron el cristianismo sino que emplearon su cultura tradicional para reivindicar su propio nacionalismo. Una reivindicación que servía sobre todo para encontrar esa identidad cultural perdida. 
 
Nos hallamos por tanto, con una serie de jóvenes que querían destacar  y dejar claro que eran más diferentes y despiertos que el resto de sus habitantes. Además, la fascinación por la naturaleza (oscura y fría) y el fuerte vínculo que los une a ella desembocaron en una nueva era, una nueva forma de ver el mundo.
 
CARACTERÍSTICAS
 
 
El black metal en su ramificación noruega/escandinava y que a partir de entonces se convertiría en la principal, contaba/cuenta con una serie de características tanto ideológicas, como musicales y estéticas. 
 
Ideológicas: Sus canciones y filosofía se basan en una constante oposición a lo establecido, el culto a la muerte, la naturaleza, la oscuridad y lo radical, en el anticristianismo, satanismo (medieval)/ocultismo/esoterismo/brujería, culto a la guerra, individualismo, romanticismo, paganismo/odinismo, insistencia en el sufrimiento, oposición a la vida, el ideal vikingo y de la era vikinga y de su historia. Se entiende que el paganismo y odinismo y los ideales vikingos se encuentran sobre todo en países donde se dio, aunque en España hay grupos que cantan a los hombres del Norte. 
 
Musicales: presencia de voces rasgadas y raspadas (shriek) con todos agudos. Por otra parte se realizaban producciones pobres y malas. Sus ritmos son agresivos y rápidos. En cuanto a la guitarra se emplean riffs potentes, mucha distorsión y el tremolo picking (técnica de tocar heredada del death metal). En definitiva es un sonido pesado, denso y crudo.
 
Estética e imaginería: Uso de simbología satánica (pentagramas, chivos, cruces invertidas) y de sangre, empleo de pseudónimos que tienen que ver con la mitología o algún aspecto esotérico, ropas negras, pulseras de clavos y de pinchos, tachuelas, empleo del corpsepaint (el vocalista Dead la impuso aunque es herencia de los maquillajes de Kiss, King Diamond y Venom. Se basaba en pintarse el rostro de forma estilizada de color blanco simulando ser un cadáver). También empleaban armas, cabezas de cerdo y cabras, símbolos nórdicos (como el martillo de Thor), la bandera noruega, etc.  E incluso algunos llegaban a automutilarse en el escenario. En conclusión todo lo que fuera radical e impactante valía.
 
Bibliografía mencionada

  • MANEA, I., Constructiving Masculinity: Barbarians and Metal Musia [en línea]. Faculty Of History of University Of Buscharest, 2015. [Fecha de consulta: 20 de abril de 2017]. Disponible en:
 
 
  • MANEA, I., Dragons Of The North: The Reinvention Of National Identity In Norwegian Black/Pagan Metal [en línea]. Faculty Of History of University Of Buscharest, 2015. [Fecha de consulta: 20 de abril de 2017]. Disponible en:
 
 
  • MANEA, I., Scandinavian Metal Attack. Mythical Evil and Viking Pose [en línea]. Faculty Of History of University Of Buscharest, 2015. [Fecha de consulta: 20 de abril de 2017]. Disponible en:
 
 
 
  • MOYNIHAN M. & SODERLING D., 2013, Señores del Caos, Pop Ediciones, Sidney.
 

 

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