Crónica: El huracán DESAKATO pasa por Sevilla causando destrozos (Malandar, 1-02-2019)

07/02/2019
 
 
El pasado viernes tuvimos en la sala Malandar de Sevilla gracias a El Garaje Producciones una cita con ese monstruo llamado DESAKATO que no para de reventar cada lugar al que va. Y en esta ocasión, no iba a ser menos. Las entradas llevaban días agotadas para presenciar el show de los asturianos presentando su más reciente lanzamiento, Antártida. Quién lo iba a decir hace unos años cuando en su anterior visita no pasábamos de cien personas en otra sala de la misma ciudad. Esta vez habían conseguido reunir en la capital hispalense gente de toda Andalucía, de Extremadura, de Castilla-La Mancha…  El fenómeno DESAKATO ha eclosionado con fuerza. Un huracán que amenaza con llevarse todo por delante.
 
Pero antes de la descarga de los de Llanera iba a tocar una banda a la que siempre es un placer ver sobre el escenario; los sevillanos CATORCE. Al igual que sus compañeros y amigos del norte, presentaban disco. Su tercero de larga duración, titulado Arcadia. Además, este concierto tenía la particularidad de ser el primero de su gira de presentación y también el primero de su nuevo batería, Luis Ruiz.
 
 
Ante una sala llena, el power trío de post-rock ejecutó un set cercano a la hora de duración protagonizado por los temas de su último álbum, lanzado oficialmente ese mismo día a través de The Braves Records. De hecho, lo interpretaron casi al completo. Así, la intro Autómatas dio lugar a Myria, el primer tema propiamente dicho del disco. Unos problemillas con el sonido hacían que las únicas voces que escuchábamos fueran los coros del bajista José Miguel Ocón, aunque poco a poco el inconveniente fue siendo solventado y aunque bastante alto en general, el volumen ya permitía escuchar la voz de Jaime Ladrón de Guevara.
 
 
Tannhäuser, La Montaña o Ekbom, primer single del disco, fueron muy bien recibidas por un público con ganas de pasarlo en grande y que tuvo una respuesta positiva hacia la propuesta de los sevillanos pese a andar lejos del punk rock de la banda principal de la noche, hacia la que Jaime se deshizo en buenas palabras. No faltaron tampoco cortes de su anterior Agua. Naufragio. Equilibrio., del que pudimos escuchar hits como Farsalia y Nuevacosta, además de La Herida o Einstein-Rosen. Tampoco se olvidaron de Atlas, su primer disco, del que interpretaron una Caminantes que sonó especialmente noise. Las Hienas fue la canción elegida para cerrar un concierto que hubiese sido perfecto de no ser por lo saturado que se escuchaba el sonido en las zonas más cercanas al escenario.
 
 
Empezaban los nervios. La media del público era bastante joven y para la chavalada DESAKATO son auténticos ídolos. Por eso esperaban el momento a verlos sobre el escenario con un entusiasmo fuera de lo común. No tardó mucho en sonar una Killing in the Name que anunciaba el comienzo inminente del show. Pepo, Pablo y compañía se subieron a las tablas y rápidamente comenzaron a tocar Humo Negro ante el delirio del público.
 
 
La sala se vino abajo al escuchar primero Octubres Rotos, del primer disco del quinteto, y luego con la ráfaga formada por Trompetes de Xericó, Animales Hambrientos y La Ira de los Hambrientos, con sucesivos pogos y circle pits como respuesta. Pocas bandas se curran tanto el directo como DESAKATO y quizás resida ahí el secreto de su éxito. Su frontman Pepo, con su llamativo look propio de la serie Narcos, se alza imponente frente a la multitud y en los momentos en los que cede la voz a las melodías del guitarrista Pablo no para de moverse por el escenario y alentar a su público. Tampoco duda en lanzarse a que lo cojan cada vez que tiene la oportunidad, aprovechando que no hay valla frente al escenario. Al fondo, un descomunal Nano se hace notar a la batería tras un parche de bombo decorado para la ocasión con el continente del polo sur.
 
 
Esta gira nos trajo además novedades en el setlist, ya que después de mucho tiempo la banda rescató su tema África, corte que abre aquel Miseria Sangre y Plomo. Más especial aún fue su interpretación de Los Mineros, una canción que ya estaba incluida en su segunda maqueta y que recuperaron para la ocasión después de que mucha gente se lo pidiera. La Cura, single de este nuevo EP titulado Antártida, dejó una bonita y llamativa imagen de Pepo y un chaval del público siendo suspendidos en el aire por la multitud mientras el cantante le acercaba el micro al fan para que cantase la letra. Tan solo es un ejemplo de la sintonía y la comunión que allí se vivió entre banda y público.
 
 
Tiempo de Cobardes o Columnas de Humo también sonaron en un concierto al que el grupo dio más protagonismo a su último larga duración, La Teoría del Fuego. El último de los tres temas extraídos de Antártida fue una Salvajes que funcionó a las mil maravillas con un público que cantaba a solas parte del estribillo. Pánico en Frankfurt y La Tormenta volvían a caldear el ambiente y prepararon el terreno para Cada Vez, una de las canciones más celebradas de la noche y que por supuesto fue cantada como un himno.
 
 
Lamentablemente, solo había tiempo para dos canciones más y el grupo decidió acabar con la hardcoreta Carta de un Paria y poniendo el colofón con Heridas Abiertas. Una pena que se quedaran fuera temas como Cuando salga el Sol o En el Ojo Ajeno, pero estamos dispuestos a perdonárselo si vuelven pronto y lo hacen tocando de nuevo en salas, pues en ese terreno DESAKATO se manejan como peces en el agua y lucen mucho más que en festivales. Solo algunos grupos crecen hasta lograr arrastrar masas y los asturianos dieron cuenta en Sevilla, una vez más, de la capacidad y el potencial que tienen para ello.
 

 

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