Desde Zaragoza y bajo el sello Leyenda Records, nos llega el nuevo trabajo de ETERNITY, un disco que hará las delicias de los apasionados al power metal nacional, el cual se compone de 10 temas cargados de melodías maravillosas cargados de sentimiento y que te harán vibrar de emoción.
 
El plástico comienza en una intro de piano y flauta majestuosa que hace que se te hiele la sangre, en la que, poco a poco va in crescendo llegando a ser casi orquestal y dando paso al tema que da nombre al trabajo.
 
“Las manos de la vida” es el encargado de abrir el disco, y he de decir que para mi, sin conocerlos, me ha sorprendido muchísimo la voz de Diego Royo, ya que tiene el registro vocal muy similar al de otro gran vocalista nacional y que a mi me encanta y como ya he dicho arriba me reitero en lo de que te hará vibrar, pues es un temazo en mayúsculas, con guitarras y estribillos magistrales.
 
La tercera canción es “En llamas”, que comienza con guitarras desgarradas acompañadas de los teclados de Jose y que con esos toques épicos hacen un conjunto maravilloso dándole una rapidez asombrosa como ya es sabido en este género musical y donde hago hincapié en el magestuoso solo de guitarra.
 
“Angel del dolor” es el cuarto tema del trabajo que habla sobre el amor, a medio compás, llegando a ser casi balada, pero que no tarda demasiado en subir el ritmo con un epicísmo asombroso y que acompañado con la voz hace un conjunto perfecto.
 
Llegamos a la mitad del disco con “Nada que ganar”, canción arrolladora y algo más heavy en donde la voz de Diego sorprende casi en guturales y melodías y solos más rápidos. Quizás este sea el tema que menos me ha entusiasmado pero no con esto les quito mérito.
 
El sexto puesto es para “Mi eternidad”, que comienza con la melodía del teclado para dar paso a ritmos de los que ya estamos acostumbrados en el power metal, y dando paso al séptimo tema cuyo nombre es “Frente al mar”, con una letra delicada y bellísima, tal vez con mis palabras pueda parecer “ñoña”, pero en absoluto lo es, ya que estamos ante un tema potente y en el que las melodías más lentas se abren a un mundo cargado de sentimiento que llegan a lo mas profundo del alma, con una epicidad maravillosa.
 
“Alma en pena” y “Vertigo” vienen de la mano en un power metal limpio, con estribillos pegadizos y riffs de guitarra acojonantes, siempre acompañados con la rapidez de Adrián Berna a la bateria y el bajo de Diego Arazo, en el que están demostrando que tienen tablas y han bebido de la fuente de grandes bandas.
 
“Luna nueva” podría ser el titulo de una pelicula de quinceañeras, pero ni mucho menos, estamos ante  una (por llamarlo de alguna manera), post-intro para finalizar con broche de oro este gran trabajo, y me refiero así, por que me ha sorprendido gratamente que hayan cerrado el álbum de esta manera y que es muy inusual la verdad, el tema tiene poco mas de 1 minuto en el que como al principio del disco, comienza con los teclados y las melodías casi orquestales, salvo que en este va acompañado del resto de instrumentos y de voz operistica.
 
Desde estas breves palabras, animo a la banda a que sigan trabando como hasta ahora, ya que han demostrado con creces que saben lo que hacen y recomiendo el disco 100% a fans de Avalanch, Saratoga, Red Wine y bandas que sigan por esa linea.
 
 
 
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