Por Adriana Rockmero
La noche del pasado sábado 31 de mayo la banda española de heavy metal WARCRY se presentó en el Escenario GNP Seguros de Monterrey, Nuevo León, México, ante un nutrido público proveniente de diversas ciudades del plano mexicano.
La orquesta SOMA (Sistema de Orquestas Municipales de Apodaca) compuesta por unos jóvenes músicos muy talentosos, fue un elemento clave en el éxito del concierto. Bajo la dirección de Miguel Ángel Navarro, la orquesta recreó una sinfonía de heavy metal que fue emocionante y conmovedora. La forma en que la orquesta se integró con la banda fue perfecta, creando un sonido único y poderoso que cautivó al público.

El show arrancó con los temas Alma de conquistador, Contra el viento y El más triste adiós temas clave que marcaron el inicio de una noche llena de emociones. Víctor García salido diciendo: «Iba a decir buenas noches Monterrey, pero en vista de todo ¡buenas noches México!», en seguida la muchedumbre respondió entre gritos y aplausos.

La orquesta y la banda recrearon una atmósfera única en cada nota, en cada acorde, la pantalla del escenario, la entrada de WARCRY, la producción impecable, con una infraestructura adecuada que permitió al quinteto desplazarse en todo el escenario y la orquesta ofrecer un espectáculo de alta calidad.
Un amplio abanico de emociones palpables se percibían en el recinto con la voz del León de Asturias al micrófono, retumbando en los corazones de los seguidores del combo asturiano. Entre los temas Nuevo mundo, La vida en un beso y Capitán Lawrence crecían en desasosiego con los cuernos en alto.

Pablo García y Víctor García con sus bromas y agradecimientos que aderezaban el concierto al mismo tiempo que Miguel Ángel deslizando con su mano la batuta que al compás la orquesta seguía.

Para seguir amenizando las conmociones Coraje, Cobarde y Desde el dolor, mantenían la energía deslumbrante. WARCRY demostró con ello la vigencia sonora que desde sus inicios hasta ahora se ha mantenido intacta. Y con Keops y Nana turbaron a la audiencia.
Tras poco más del ecuador del concierto, se dio paso a A por Ellos y Espíritu de Amor. Víctor de un golpe de heavy a una balada, tenía al publico en su puño y lo hacía a su modo, entre furia y amor mezclado ambas para sacar fuerzas desde lo más profundo y después lágrimas, vaya manera de mezclar el setlist.

Mientras los minutos corrían seguían los temas No te abandonaré, Aire y Muerte o victoria, el recorrido discográfico de la banda hacía de la velada momentos apoteósicos, sublimes para muchos que siguen al combo desde sus inicios y también a las nuevas generaciones.
Ya entrando a la recta final Cada vez, El guardián de Troya, El amor de una madre y Hoy gano yo, levantaban los poros de la piel, esa manera de transmitir tanto de la banda con la orquesta dejaba buen sabor de boca. Llegó el momento en la que banda se despidió, pero el público no los dejó, los fans comenzaron a cantar «Nada hay bajo el sol que no tenga solución» y la banda tuvo que complacer a su audiencia.

Tuvieron que cantar por petición de las masas Tu mismo, pese a que no estaba en el setlist. Fue el momento más brillante en la noche, fue algo fuera de serie que dejo a todos deslumbrados.
El concierto de WARCRY en Monterrey fue un cúmulo inolvidable que demostró la capacidad de la banda para conectar con su recepción y ofrecer un espectáculo de alta calidad. La banda española de heavy metal sigue siendo una de las más destacadas del género, y su presentación en Monterrey fue un ejemplo de su pasión y dedicación a la música.




