Por José Luis Medina
Guiado por la incansable búsqueda de la excelencia a través de la supervivencia, José Carlos Molina revela las claves sobre cómo la resistencia junto a la honestidad y fidelidad a unos principios forjaron la historia de ÑU a lo largo de 50 años de incombustible dedicación, con la osadía de lograr sobrevivir en un país que no estaba preparado para alguien como él.
Abrimos paso al testimonio de alguien que nunca quiso ser otra cosa que lo que es: un guerrero del escenario, artesano de la canción, trovador de ciudad y testigo privilegiado de cómo el rock se defiende con convicción, reivindicando la soledad del creador, la incomodidad del artista que no entra en moldes, y que desde aquel fuego que encendió el camino en los años 70 hasta la bruma emocional del calor nublado, se mantiene siempre en escena proclamando que «yo estoy vivo».
METAL KORNER: Buenas noches José Carlos. Se cumplen dos años de la edición de Yo estoy vivo. ÑU venía con la fuerza otorgada por vuestro ya histórico concierto en la Riviera, editado en DVD… ¿cómo recuerdas no ya el parón por la pandemia, sino el momento de reiniciar la máquina de nuevo, la escritura de tu disco en solitario (Molina) y de Yo estoy vivo?
JOSÉ CARLOS MOLINA (ÑU): Bueno, la verdad es que yo en la pandemia no lo pasé mal porque esas canciones las tenía de alguna manera, me dio tiempo a enmaquetarlas y a hacer el disco. Entonces noté un parón físico en cuanto a actuaciones, pero yo ya estaba haciendo esta música antes de que sucediera lo de la pandemia, lo único que en ese periodo tenía mucho más tiempo.
MK: Para mí sinceramente está a la altura de lo mejor de ÑU y después de 12 años esperando un nuevo álbum, nos hemos encontrado con un auténtico regalo para los sentidos. Siento que había en lo grabado la búsqueda de la excelencia que siempre creo que has perseguido, y las escuchas repetidas y continuadas muestran un crisol de sonidos, diversidad en las canciones, letras que se quedan a la primera…
ÑU: Bueno, las letras son una especie de juego, tienes una idea, juegas con ella, no tiene por qué ser algo que sientes en ese momento, es una historia en la que te implicas como cuando escribes un libro, y entonces empiezas a sacar la historia y encajarla dentro de la música.
Quizás en un tiempo con Yo estoy vivo pase como con algunos discos de grupos que nos gustan, que te los has dejado atrás y de pronto los escuchas y dices, «¿cómo me he podido perder esto?».
MK: ¿Y en qué quedó la cosa con la edición en vinilo?
ÑU: Ya tenemos el CD que está ahí, y no es algo que tenga en mente en este momento.
MK: Sobre el disco y su grabación hay una curiosidad que no puedo dejar de preguntar, y es que está grabado en un NEVE analógico de 1970. Según tengo entendido, solo hay dos en España. ¿Qué pretendías con su uso?
ÑU: En realidad con su uso no he pretendido nada. Todo viene porque dicha máquina es de un amigo de César (bajista de ÑU –ndr), que tenía el estudio y me pareció bien hacerlo ahí. No fue algo buscado a propósito.
MK: Dijiste que no harías más discos en una entrevista reciente, ¿o te referías a editarlos? Las ventas de música en formato físico han caído mucho por diversas razones en los últimos años, pero sería algo muy raro y antinatural tener un disco de ÑU solo en formato digital, ¿no crees?
ÑU: No lo sé. La verdad es que todo esto, según está, según van cambiado los tiempos, lo voy improvisando sobre la marcha y sigo haciendo música. Lo que pasa es que estoy más centrado en tocar la música y actuar en directo que de la edición. Ahora mismo, por ejemplo, estoy tocando blues con el piano que es algo que me gusta mucho y estudiar, crear música.
MK: Sobre esas creaciones y composiciones, ¿qué ocupa tu tiempo ahora? ¿nuevo material de Ñu o disco en solitario?
ÑU: Pues mira, esa pregunta también me la hago yo porque creo que he hecho un buen álbum. Yo estoy vivo creo que tiene canciones muy buenas, pero no llega a ninguna parte porque hay que poner muchísimo dinero para ello.
No es como antes que el dinero lo ponían las compañías, que es lo que tienen que hacer.
El artista no puede poner dinero por su obra, porque es como coger un vino que haces en tu pueblo, que es el mejor de España, pero la gente no sabe que es tu mejor vino. Los que lo anuncian y lo tienen en los supermercados son los que van a vender su vino, no el tuyo, aunque el tuyo sea el mejor de todos.
Eso es lo que nos pasa con lo que hacemos ahora, que puede que sea lo mejor que se ha hecho en los últimos 2 o 3 años, pero la gente no llega a conocerlo nunca.
Hacer un disco es como tirar otra vez pólvora al aire, pegas los tiros al aire, pero no se entera nadie. Es como si fueran las fiestas de otro pueblo. Me lo estoy pensando.
Sobre componer discos, todos los discos son en solitario para que me entiendas. Un disco con banda, imposible. Si para quedar para ensayar un día los grupos tienen que hacer filigranas, en una semana pues imagínate. Antes me acuerdo cuando ensayábamos, Jero lo ha dicho en una entrevista, lo hacíamos mañana y tarde.
Me acuerdo de que llevaba las canciones compuestas. Había veces que decía: «vamos a empezar a ver qué sale», y al final utilizábamos lo que salía en esas sesiones, los arreglos… utilizábamos la forma de construir, aunque la canción mía estuviera hecha, pero incorporábamos en ella muchas cosas que salían en las improvisaciones.
Hoy en día no puedo quedar con alguien para crear canciones porque es imposible, nadie tiene tiempo y el que tiene tiempo hace las canciones para él y cada uno quiere hacer su grupo dentro del grupo y así es como funciona todo. Entonces tengo que ser todavía más líder del que era antes, e incluso llegando a la tiranía educada, una forma suave de intentar llevar a la gente por tu camino, y además pedirles por favor que te ayuden, porque hay que estar agradecido, cuando trabajan los músicos para ti tienes que estar agradecido.
Sigo componiendo canciones, últimamente estoy haciendo diferentes versiones de mis canciones con inteligencia artificial y me estoy divirtiendo muchísimo porque es la hostia y me he dado cuenta que hay una cantidad de grupos que están saliendo que están haciendo las canciones con inteligencia artificial y es una puta mentira todo.
MK: Respecto a la inteligencia artificial, ¿cuál es tu opinión de su uso para la composición? Si se está usando y realmente el músico abandona la tarea de composición, no es una ayuda o un apoyo, es simplemente una sustitución.
ÑU: La inteligencia artificial realmente no te va a dar nada de lo que ya está hecho. A mí me sirve para restaurar discos antiguos de ÑU que no he podido mezclar bien, he podido diseccionar las pistas y volverlas a mezclar de nuevo. Eso es lo que me da la inteligencia artificial y me he dedicado a eso. Está muy bien porque hay cosas que has perdido y de pronto las encuentras.
Ndr: José Carlos Molina en este momento reproduce varios audios de sus canciones tratadas mediante la inteligencia artificial para darme una muestra de lo que puede crear a partir de composiciones de ÑU, con un resultado muy curioso y sorprendente.
MK: ¿Qué camino nos queda, cómo se ve el futuro con esto?
ÑU: Te has quedado flipando en colores con lo que te he mostrado, ¿verdad? (risas).
Si te digo que lo he creado yo, te lo crees. Y entonces piensas que todo el mundo está copiando aquí, dime ahora tú que no hay algunos que has oído que copian.
¿Qué futuro le damos a esto? Pues ninguno. Bueno, sí, pero trabajando ya en este plan, o sea, en vez de coger y machacarte con las letras, como ocurrió con el Réquiem, que estuve tres o cuatro años hasta que lo finalicé. El problema es encajarlo dentro de la métrica, dentro de la música poder acoplar letras en castellano es lo más jodido.
Eso es en lo que se tarda realmente, pero es que ahora por ejemplo, tengo una letra, la meto ahí y digo «házmelo tal y cual» y si me gusta alguna y digo, «¡Aah!, vale, eso es que la letra que he hecho vale», entonces cojo y de esa idea no hago nada porque ya está muy vista, pero me da la opción a crear por ese camino una canción inmediatamente, y hasta puedo provocar que me copien a mí. ellos ven que es Molina el que hace eso y dicen: «a ver cómo crea la música este tío» y me copian, ¿sabes?
Con lo cual reflexionas y preguntas: ¿te vas a poner a componer ahora? No vas a mejorar esto porque te ha copiado a ti mismo.
No voy a decir nombres de grupos que lo están haciendo, pero ya sé de cuatro grupos conocidos que lo han utilizado. Hay grupos muy conocidos que han usado inteligencia artificial para la composición.
MK: El problema también debe estar en no tener como oyentes pautas o capacidad de identificar composición real o creada mediante inteligencia artificial.
ÑU: No puedes porque es que encima suena de puta madre. O sea, encima suenan mejor que mis discos.
Por eso me preguntas si voy a hacer un disco nuevo, por honradez, por mirarme al espejo todavía. Pues sí, lo voy a hacer, pero teniendo en cuenta que esto existe y en el momento que me atasque, que me puedo atascar (aunque no suelo), al no trabajar con músicos e imaginar que esto iba a existir, habría sacado dos discos al año porque si me atasco en una parte, le digo al programa: «¡eh! venga tal, venga, tira y te lo termino en un minuto».
Lo que pasa es que claro, la pureza de las canciones es otra cosa, es otro mundo en el cual no estamos porque no vende. Ahora lo que vende es este rollo y toda la gente y los compositores estos, cantantes y gente de las redes y tal, hacen la música así. ¿Entonces qué te voy a contar?
O sea, es la misma historia. Estos tienen la misma fuerza que el gobierno, están escondidos, no los vas a identificar, no sabes quiénes son. Tú puedes decir: «bueno, el gobierno nos está mintiendo pero no tenemos ninguna prueba». Nunca puedes saber dónde te han engañado exactamente.
Y esto es lo mismo. Nadie lo va a confesar. No podemos pinchar el suero de la verdad. Hay 3 o 4 grupos de este tipo de música que te he puesto ahora que están engañando a la gente claramente. Si la hubieran compuesto realmente, ya estarían trabajando conmigo o me hubiera fijado en ellos.
MK: ¿Definirías con la palabra estabilidad la formación de músicos que te acompañan actualmente? ¿Cómo definirías el trabajo en conjunto de la formación?
ÑU: La estabilidad con los músicos es algo que es siempre visible. Los músicos tienen también sus ideas y ganas de hacer sus cosas y hay que respetarlo. Entonces tener estabilidad en el grupo es imposible, porque digamos, no es como si fuera un solista acompañado de unos músicos. Pero se da el caso de que ahora tengo buenos músicos que están conmigo desde hace mucho tiempo y son buenos amigos y están conmigo a tope. Están poniendo todo lo que tienen para trabajar conmigo, con lo cual sí considero que sea una banda, pero eso puede cambiar en cualquier año, no es algo que me preocupe mucho.
Siempre estoy ahí y siempre voy a tener un grupo, sean mejores o peores. Los que son peores luego los hago yo buenos porque les impongo una serie de disciplina o de aprendizaje y los hago buenos al final.
MK: Sobre la amplia lista de músicos que pasaron por ÑU ¿sigues en contacto con alguno especialmente? ¿Se puede considerar ÑU escuela de músicos? Con la perspectiva del tiempo y de la historia, es envidiable pensar en la cantidad de músicos de renombre que pasaron por el seno de ÑU. ¿Te sientes orgulloso?
ÑU: Sí, con casi todos, la verdad es tengo contacto, sí. Por supuesto, todos han hecho cosas muy buenas. Yo he aprendido mucho de ellos también, ha habido una retroalimentación por ambas partes, soy una esponja y he aprendido mucho de ellos.
Aunque ellos hagan su propia historia después de ÑU, a muchos les cuesta hacer lo que ha hecho Jero, por ejemplo, aguantar ahí al pie del cañón después de estar conmigo hasta conseguir que Saratoga esté ahí arriba otra vez. Eso tiene mucho mérito y no todos los que se van de ÑU lo consiguen.
MK: En cuanto a la actividad en directo, ¿estás contento con la respuesta que han tenido los últimos conciertos? Han sido distintas las ciudades que has visitado últimamente. ¿Qué planes hay para 2025 y 2026?
ÑU: Sí, estoy muy contento con los directos y la respuesta del público.
No sé cómo están las cosas porque las ciudades cambian con los años.
Ciudades en las que metes mucha gente, luego otros años ya no metes tanta gente ahí, pero salen otras ciudades en las que metes gente porque va variando, imagínate después de tantos años.
La gente valora según le da. En este país somos muy raros, somos capaces de meternos en un bar que está lleno de cucarachas y el de al lado es de lujo y no entramos.
No anuncio los conciertos con mucho tiempo de antelación porque no me fío de este país, porque siempre ocurren cosas, hay historias de las que no me fío. Por eso no quiero anunciar los conciertos porque luego la gente se puede llevar un chasco o pensar diferentes cosas y por eso prefiero esperar a que estén evidentes, cuando ya está todo cerrado y claro.
MK: ¿Tienes alguna canción en concreto que te gustaría rescatar que lleves tiempo sin tocar para estos próximos conciertos?
ÑU: Sí, tengo muchas y estoy en ello, lo que pasa es que las estoy haciendo poco a poco porque el sonido no es el mismo que el de antes. Y lo que antes hacías deprisa, ahora no lo puedes hacer así porque cambiaría el estilo de la canción. Tienes que adaptarlo a los tiempos de ahora, pero sin perder la esencia. O sea, que no es tan fácil, y en consecuencia las voy incorporando poco a poco.
MK: Claro, porque al final el repertorio tiene que tener tus clásicos como tú bien has dicho muchas veces, son al final los que la gente quiere oír.
ÑU: Además, el oído de invierno de la gente es uno y el oído de verano es otro. En verano se ponen el pantalón corto y las chanclas y eso les hace perder mucha identidad, se mimetizan todos con todos y hacen una amalgama sin personalidad, con lo cual la música también puede que pierda personalidad. La gente en invierno y en otoño es más seria escuchando música, incluso diría yo que más exigente. La gente en veranoes capaz de beber agua de fregar en un mini. En invierno ese mini no se lo bebe.
MK: Estuve viéndote en el concierto de Arganda del Rey ofrecido a finales de mayo y me sorprendieron varias cosas, una de ellas fue que no hubo temas de Yo estoy vivo en el repertorio. ¿Vas a recuperarlos para las próximas fechas? La siguiente es en una sala de Valdemoro (Madrid)
ÑU: Bueno, los voy a recuperar un poco más adelante. Para esa próxima fecha no, porque es una sala y ahí las canciones grandes y anchas se quedan muy encogidas. Hay canciones que están compuestas para los sitios grandes y para este tipo de recintos normalmente tiro más del rock and roll porque es más típico de salas.
Entonces, algunas de las canciones de Yo estoy vivo son muy grandiosas, muy pomposas. En una sala se quedan un poco cutres.
Y aparte que es que no terminan sonando bien porque para que suenen bien necesitas un espacio amplio para que un tipo de música funcione. Por ejemplo, si tocas en una sala de 500 personas heavy metal potente no queda bien porque el lugar no te lo da, pero hay otro tipo de canciones que sí quedan bien porque están hechos dichos lugares para eso. Hay cosas que están hechas para ser escenificadas y si no tienes espacio real para hacerlo se quedan siempre un poco cojas.
MK: Una sorpresa muy positiva de dicho concierto fue la incorporación de la canción Calor nublado de tu disco en solitario Molina. Me parece una composición grandiosa, muy especial, no me la esperaba para este concierto y gana en directo.
ÑU: Para mí es de los últimos temas, uno de los que más me gusta, porque es una cosa muy personal, hablando de otra época, es una música muy tranquila. Lo que no quiero tampoco es que la gente sea muy cerrada a un estilo solo, o sea, o haces metal o no te queremos. Eso no me mola. Yo ya he hecho bastante metal. Es más, creo que aquí de alguna forma casi he sido el que lo ha inventado, pero es que ahora creo que lo deben hacer otros, aunque yo haga también una música potente, dura a veces, pero mi estilo no es tocar metal todo el rato.
No todo es música violenta, hay otras cosas. A mí me gustan otras músicas también porque vengo de otra época, me gusta tanta gente buena que hay por ahí… me gustan Billy Joel, Leon Russell, Rolling Stones, Jethro Tull. También me gustan, naturalmente, Black Sabbath, Deep Purple, Led Zeppelin, Dio,… y todo ese rollo también me gusta, pero cada uno tiene que hacer lo que sabe hacer. No puedes hacer algo no sea algo tuyo, porque entonces lo único que haces es un intento fallido de algo que no te corresponde hacer, ¿sabes? Y es muy importante saberlo.
Cuando tocas en una feria o en una fiesta medieval como el otro día en Arganda del Rey, es distinto a cuando tocas en un campo de fútbol o cuando tocas en un festival porque todo es absolutamente diferente.
MK: Sobre todo la destaco porque es una canción muy bonita. Tiene un aura crepuscular, de repaso y balance de la vida, nostalgia… En ese concierto en concreto y en esa plaza quedó muy bien su elección e interpretación y quería resaltarlo.
ÑU: Queda muy bien, yo no suelo hacer unas letras excesivamente largas porque el castellano tiene una particularidad, para decir muchas cosas necesitarías una canción de ocho minutos.
El mismo Bob Dylan si tuviera que cantar en castellano una canción de las suyas, necesitaría 7-8 minutos para poder cantarla entera por la cantidad de letra que tiene. El inglés todo eso lo resume más fácil diciendo más en menos tiempo.
Entonces yo suelo ser muy concreto en lo que digo en las canciones directamente, que la gente entienda lo que quiero decir sin sobrepasarme en cuanto a la historia. Y eso es lo que he hecho en Calor nublado.
MK: Calor nublado se memoriza a la primera, es una canción pegadiza pero no quiero que suene a pegadiza en el sentido de comercial, porque es una canción profunda.
ÑU: En otra época hubiera sido muy comercial, sí. Antes había televisión y si salías ahí, ya estaba bendecida la canción. Cuando una canción está bendecida es porque salió en televisión y la gente luego la escucha y tiene el efecto recompensa.
Pero ahora una canción para ser bendecida tiene que salir en todas las televisiones, con lo cual todas las canciones que pasen de los años 1988-1989 que no han salido por televisión, ya no tienen nada que hacer, porque por mucho que tú te que te empeñes tenemos una filosofía de la vida donde si algo no sale en televisión no es nada, aunque nos guste mucho, aunque el disco sea la hostia, aunque diga «joder, qué disco más bueno ha hecho ÑU, qué disco más cojonudo ha sacado Saratoga». A muchos grupos les pasa que hacen unas canciones cojonudas, pero al no salir en televisión se quedan como si no existiesen.
MK: ¿Crees que además de la televisión también influyen los videoclips y las redes sociales?
ÑU: No, no valen para nada. Las redes sociales y los videoclips no te llevan a ninguna parte, solo te acercan a que la gente se entere un poco de lo que haces y quién eres, pero solo te valoran cuando ven que has traspasado las fronteras de su cabeza, que es a lo que ellos no pueden llegar, la televisión. Y cuando llegas a la televisión la gente te admira porque dicen «coño, ha salido en la televisión, eso es que es bueno».
Sigue siendo una mentalidad un poco pueblerina, pero es que es así. Y además, por ejemplo en Estados Unidos, si no sales en el programa de fulano o de mengano… ahora aquí por ejemplo, para para ser alguien tienes que salir en La Revuelta.
Pero es que apareces en La Revuelta y tienes que salir después de Rosalía y encima aguantar las tonterías que dice ese chaval.
MK: ¿Tú no te ves saliendo ahí, verdad?
ÑU: Sí, yo me veo allí una vez, la única, porque no me van a llamar más. Me acuerdo cuando hicieron el programa donde salió Ian Anderson, faltándole el respeto a un hombre con 77 años y dices, «pero vamos a ver, niñato: ¿cómo te atreves?» Que es Ian Anderson, que es la hostia.
A mí no me va a hacer algo así, porque soy español, entiendo todo y entonces le voy a poner en su sitio. No me llaman por eso, porque saben cómo soy y dicen, «buah, con este no, a este no le podemos vacilar».
MK: Hablando de directos, has conmemorado el 40º aniversario de Fuego, editado en 1983. ¿Qué tal ha funcionado? Para mí es uno de los discos de cabecera de todo fan de ÑU y creo que hay un consenso general al respecto. ¿Qué has sentido rescatando estos recuerdos?
ÑU: No es nada especial, lo que he sentido es como volver a reflotar una obra que creaste en su momento y ver cómo lo harías ahora, nada más.
MK: ¿Piensas hacer algo similar con el aniversario de discos como El mensaje del mago que está ahí a punto de cumplir 40 años también?
ÑU: No lo sé, no es algo que haya pensado realmente.
MK: Pienso que ÑU no tiene dos discos iguales ni dos sonidos parecidos… Con el paso del tiempo, ¿podrías decir cuál es la producción con la que más satisfecho has quedado, vista con los ojos del presente pero contextualizando los medios del pasado?
ÑU: He quedado muy satisfecho con el último disco, uno más antiguo posiblemente sea 20 años y un día. Cada disco es diferente, te ves en situaciones distintas y en estudios que no son los mismos. Los tiempos van cambiando en cuanto a grabación, se utiliza lo analógico o lo digital. Con cada uno estás contento de lo que has hecho, pero decir uno que te guste más es imposible porque siempre lo hubieras podido mejorar.
MK: ¿Por qué Dos años de destierro (un disco que recupera la versión más dura de ÑU) salió editado con distintos nombres (Dama de Honor, La Espada,…)?
ÑU: Eso fueron cosas del sello y no puedo hacer nada, No me molesto en hacer algo porque me agota mentalmente pensar en estas cosas.
MK: Hay una frase que abre Dos años de destierro, cuando dices «Por qué os creéis lo que os dicen, el rock no ha muerto, solo está corrompido». ¿Opinas que esa frase está vigente a día de hoy ya en nuestro mundillo?
ÑU: En aquella época sí empezaba a ser así, pero ahora no, porque dijéramos que el mundo está un poco así, por ejemplo, imagínate cuando tiraron el muro de Berlín, «joder lo que hemos conseguido, ya estamos todos contentos y somos todos amigos y tal».
Y cuando veíamos los documentales de lo que pasó con la Alemania nazi, con los judíos y con los sitios donde los gaseaban y nos echábamos las manos a la cabeza pensando en cómo ha podido hacer la humanidad esto. Ahora resulta que lo están haciendo otra vez los mismos judíos.
Entonces, según cómo está el mundo ahora, decir que el rock está corrompido… creo que la música rock es lo único que no está corrompido. Lo que sí está corrompido es la música, que está un poco aparte del rock, que es en la que están metidos todos estos que manejan el cotarro, son los que están impulsando por ahí a quien quieren sacándoles la pasta. Y esos son los que corrompen la música de alguna manera.
Pero bueno, el que quiera se puede salir de eso. Si el público quiere escuchar eso, tú no puedes coger e ir con una escopeta casa por casa llamando al timbre y diciendo: «tienes que escuchar mi música o te pego un tiro» y entonces el tío te va a decir: «vale, la escucho para que no me pegues un tiro», pero en el momento que te vayas va a poner la que quiere él.
MK: Hay una letra de ÑU a la que le tengo especial estima, Siempre en escena de Viejos himnos para nuevos guerreros, con un verso que reza «para mí la vida es un premio al valor». Encierra una lección muy valiosa porque es una canción muy sincera. Es un cierre a la vez reivindicativo en esa letra crepuscular un poco triste, quizá.
ÑU: Es un cierre de esta época, pero realmente ahí me pongo en el papel de un actor que se va a retirar. Y dice todas estas cosas del mundo, creo que viene de una película que vi hace muchos años. No sé si era de Vincent Price, había un actor que al final saludaba y entre bastidores decía todas esas cosas cuando se quedaba solo hablando con él mismo, entonces no es algo que yo sienta, es algo que relata el personaje que yo creé ahí.
MK: Hay un componente en el ADN de ÑU en cuanto a sus letras en torno a lo medieval, las batallas y las contiendas, están muy presentes. ¿Es una manera de proyectar tu deseo victorioso, señalar la derrota de tus enemigos?
ÑU: Sí, puede ser eso, he visto muchas películas y me han inspirado porque sigo teniendo algo del niño que era y que sueña con ser un guerrero, Buffalo Bill o un pirata. He visto muchas películas de esas, entonces es posible que me haya influenciado bastante, pero no he hecho muchas canciones tampoco de ese rollo, luego he hecho muchas que son muy rocanroleras.
MK: La danza de las mil tierras este año ha cumplido ya 31 años. Sé que lo tienes muy presente en el repertorio: ¿cómo lo valoras con el paso del tiempo? Porque es uno de los discos más redondos y aclamados por parte de los de los seguidores de ÑU y creo que os dio todo un impulso.
ÑU: Toco 2 o 3 canciones, creo, las voy cambiando. Antes tocaba Cruz de hierro, pues ahora toco Vampiro y amante o Pícaro, depende del lugar, depende del sitio. Por ejemplo, Cruz de Hierro es una canción hecha para sitios amplios, mientras que Pícaro y Vampiro y amante están creadas para sitios un poco más reducidos. Tiene que ver mucho con el lugar donde toque las canciones que voy incluyendo.
MK: ¿Qué opinión te merece el haber sacado La danza de las mil tierras en un vinilo limitado a 250 copias con Leyenda Records?
ÑU: Eso no es cosa mía, eso lo hizo un tío porque quiso (Leyenda Records –ndr) sin autorización y finalmente no le quise denunciar.
MK: Ya que te he preguntado por ese disco de los 90, llegamos a los 2000 y a la entrada del nuevo milenio. Por esas fechas editaste Cuatro gatos y Réquiem. No sé cuál es la percepción que tienes, pero como seguidor creo que han quedado un poco olvidados, cuando a mí, sobre todo Réquiem me parece un disco muy duro, oscuro y con temas verdaderamente relevantes.
ÑU: Bueno, pues es que ese disco también era una cosa que tampoco podías hacer en salas porque los haces pensando que eres un grupo potente a nivel de los extranjeros con esos montajes y tal, pero luego la realidad te planta en el suelo y te das cuenta de que sí, que has hecho una música que si la hace Ozzy Osbourne es la hostia, pero si la haces tú no vale para nada. De pronto tienes que decir: «bueno, pues vamos al Cuatro Gatos que lo podemos tocar en sitios pequeños y de otra manera».
Es muy complicado, las canciones tienen su espacio, pero no solo el musical, estoy hablando del espacio físico. Luego hay que tener en cuenta los músicos que tengas en cada momento, es como un equipo de fútbol, tienes que saber el tipo de partido que vas a jugar con los jugadores que tienes. Con los músicos que tienes en cada momento, conoces cuáles son sus virtudes y tienes que aprovecharlas, sabes la música que tienes que hacer con ellos y sus gustos.
Si tienes una formación donde nuestros gustos musicales son setenteros, intentas hacer todas las canciones que tengan ese rollo, que ellos han mamado y les gusta, no puedes meterle a hacer a gente que le gusta esa música heavy metal súper dura porque no creen en ello.
El equipo con el que trabajas en cada época de tu vida es muy importante. Hay que saber lo que puedes hacer y lo que no, también la voz con los años va cambiando y hay cosas que las puedes hacer, pero creo que no debes por dignidad, porque sería estúpido, sería como ponerte a torear un toro. Los toros tienen cinco años siempre, pero el torero va cumpliendo años y con 60 tacos ya no puedes torear un toro de 5 años. No estoy apoyando naturalmente el rollo de la tauromaquia, no me gusta eso de matar a los toros, pero es un ejemplo.
Plácido Domingo tuvo que cambiar de tonalidad para cantar. Mucha gente pasa de tenor a barítono porque tienes que saber en qué momento estás. Tú te defiendes mejor con algún instrumento que otro, pero con la voz llegas hasta donde llegas y eso es muy importante saberlo. Si no lo sabes, estás mal o engañando a la gente.

MK: Hay varios temas de ÑU que solo se encuentran en discos en directo como por ejemplo el genial Carnaval Sangriento, Los ojos de la Zíngara o El Golfo de la Guerra. ¿Has pensado regrabarlos alguna vez? ¿O es un sello de identidad para darle valor a dichas composiciones? ¿Cuántas canciones de ÑU calculas que hay compuestas o que hayan sido interpretadas en vivo que jamás se han grabado?
ÑU: No es algo que tenga previsto hacer. Tendría que ponerme a pensarlo ahora, pero muchas. No puedes hacerlo todo porque la gente luego en directo quiere las canciones que conoce, es muy difícil.
MK: ÑU siempre ha estado vinculado a festivales, y entre ellos participasteis varias veces en el Leyendas del Rock. ¿Qué piensas cuando ves el cartel de este año y el giro hacia estilos modernos que nada tienen que ver con su inicio, concepción y desarrollo?
ÑU: El Leyendas del Rock empezó con grupos clásicos y luego decidieron que querían ganar mucho más dinero, me imagino que lo harían por adaptarse por un tema económico, el público quiere lo que quiere.
MK: ¿Qué opinas sobre el éxito de ciertos grupos con una supuesta base de folk en España? ¿Crees que son creadores comerciales más que compositores de música? Creo que se valen de fórmulas facilonas para enganchar a jóvenes que aún se están formando en lo musical, pero el mensaje y el propósito es vacío si la composición se hace para entretener en lugar de para cumplir un sentido artístico.
ÑU: Bueno, sabes lo que pasa con todas estas cosas, al final dijéramos que van a atiborrar a la gente por desgaste. O sea, igual que el reguetón va a acabar por desgaste, por aburrimiento, como acabó la música de máquina, aunque queden algunos todavía que van a las discotecas a bailar y a tomarse pastillas. Estuvo de moda, pero por desgaste se ha acabado.
Ese tipo de música se va a acabar por desgaste y por aburrimiento del oyente. También ha pasado con el heavy metal, también se ha desgastado un poco. La música hay que tomarla como algo que está ahí, que puedes utilizar, no tienes por qué ser el más moderno de todos, puedes hacer algo nuevo, pero puedes perfectamente tocar algo de la época de los años 50 con tintes de blues y ese tipo de rollo como Ray Charles, Billy Joel o como Rolling Stones. A ver si me explico, puedes hacer todo un poco, pero no tienes por qué intentar ser el más moderno de todos, es la misma tontería que cambiar el nombre a la música, hubo una época que esto se llamaba rock nada más, bueno, hubo una época que se llamaba música y punto y luego música pop. Le llamaron luego rock, luego pop rock, luego heavy metal, thrash, hardcore, grunge,…
Todo ese rollo entonces es rock. Son diferentes formas de ver la música, unos son más virtuosos que otros, y el que es virtuoso, pues tira de lo que sabe y de lo que puede ofrecer, que es para lo que le ha creado la vida. Y el que sabe tocar menos pues a lo mejor tiene más talento para hacer letras, y entonces musicalmente es un poco peor, pero sin embargo sus letras son buenas.
Hay muchos ejemplos aquí en este país de poetas que se han colgado una guitarra y le han puesto un pedal de distorsión y están triunfando. Cada uno hace lo que tiene que hacer y yo la escuela que tengo desde que empecé es hacer lo que sé hacer o lo que creo que sé hacer, pero no me puedo poner ahora a decir: «¿qué es lo último que se lleva ahora? Venga va, es que ahora se lleva Metallica, pues venga, Metallica, ah que Metallica ya no mola, me he quedado anticuado y ahora resulta que Metallica no mola, joder, ¿y qué es lo que mola ahora? ¿Qué es lo último que mola? No, es que ahora lo que mola esto y tal cual».
Y dices tú: «vamos a ver, lo que mola es lo que está llenando el campo de fútbol, pues venga, ¿quién lo llena? Iron Maiden, pues vamos a hacer la música de Iron Maiden» Sí, pero la quieren de Iron Maiden, no la quieren tuya. Ahora quieren a AC/DC, no quieren que tú hagas AC/DC. No intentes ni arrimarte porque los fans se van a mosquear contigo y entonces cada uno tiene que hacer lo que puede y ser muy conscientes del país en el que vivimos.
España es un país que culturalmente en el tema de la música ha sido muy de minorías que entienden y claro, los otros son los snobs, los que escuchan lo último que llega, aunque sea malo.
MK: Al respecto de nuestro carácter español creo firmemente que nuestro mundo del rock/metal es idólatra y mitómano. Ha entendido, justificado y comprendido los caracteres, defectos, incluso actos cuestionables de artistas extranjeros de renombre, y en cambio, no se trata precisamente así a los músicos de aquí, todo lo contrario, aquí se les machacaría. Lo digo porque tú en otro país tendrías ya una estatua o una calle dedicada. ¿Por qué pasa esto en España?
ÑU: Pues vamos a ver, a mí me tienen aquí al lado, soy su vecino, no vivo en una mansión allí escondida en tal sitio con mi helicóptero y mis cosas. Me tiene la gente muy a mano, es fácil verme, es fácil ir a verme a un concierto, es fácil tener confianza conmigo. Es como cuando estás en tu pueblo, la gente te toma como uno más, pero si no estás en el pueblo y vas de vacaciones un día todo el mundo te recibe con los brazos abiertos.
Es una cosa parecida a eso, pero a lo a lo grande, luego también está que la gente elige, a lo mejor el tipo de artista que soy yo le cae gordo. No le gusta por lo que sea, porque me visto bien, porque toco muchos instrumentos y eso molesta o porque tengo cierta cultura. Eso puede molestar también.
Pueden molestar muchas cosas, te tienen tirria desde hace mucho tiempo porque un día dijiste no sé qué y a lo mejor un día que estabas pedo dijiste una gilipollez y no te la perdonan. La gente aquí no perdona, se sigue diciendo que soy un tío de mal carácter cuando es mentira, nunca he sido de mal carácter, siempre he ido invitando a todo el mundo por ahí, a los músicos, a los de la prensa, a todo Dios. He ido siempre por delante, tratando bien a la gente.
O sea, lo del mal carácter es mentira. Eso sí, si alguien me ha tocado los cojones, le he dado un cate porque no me corto, porque me he peleado 80.000 veces en este barrio y en todos. Pero eso no significa que yo sea un broncas. Eso significa que me he podido defender en algún momento, en alguna época y poner a la gente las pilas, pero yo nunca he sido una persona chunga con la gente.
Puede ser también por timidez, hubo una época que era muy tímido y me escondía por ahí para no firmar autógrafos, porque me daba corte, porque pensaba que no era lo suficientemente artista como para eso.
La gente a lo mejor se hace un mal concepto de ti. Nunca sabes por qué la gente se hace mal concepto de ti, por envidia o por muchas cosas o porque le cae mejor el que iba contigo.
MK: Llegar lejos en la música es algo subjetivo y que solo puede valorar realmente quien ha puesto el esfuerzo y quien conoce los condicionantes que le han frenado o todo con lo que se ha podido enfrentar, ¿en qué punto de satisfacción encuentras el no haber comprometido tus principios como han hecho otros de carreras dirigidas y éxito buscado a toda costa? ¿Cuál es el balance o cuál es el peaje que crees que has pagado por tu modo de hacer las cosas?
ÑU: Estoy aquí, que es lo más importante, que cada uno que haga lo que tenga que hacer.
Me he equivocado, está claro, por encontrar una satisfacción musical y un poco también de ego como para decir, «joder, para que sepáis que yo sé hacer música de puta madre».
Pues eso a lo mejor me ha perdido cuando podía haber hecho una música un poco más sencilla, más digerible para la gente, y a lo mejor hubiera disfrutado más económicamente o de popularidad.
Pero conmigo mismo, la satisfacción que he tenido de hacer algunas cosas musicales que son muy bonitas, eso no está pagado con dinero, y entonces he elegido eso en vez de elegir lo otro. Ahora me doy cuenta de que me he equivocado. ¿En qué me he equivocado? Podía haber sido un poco más sencillo, y no haberme pasado tanto con la música, no haber hecho cosas tan complicadas y haber querido ser más de lo que era, el más pretencioso. Posiblemente me he equivocado, pero lo hecho, hecho está, ya no puedo volver atrás.
Lo único que puedo hacer es comprender a la gente y entender por qué a la mayoría no le ha gustado mi música, pero no voy a cambiar. Ahora no voy a empezar a hacer otra música, primero porque no sé, es como decirle a un cocinero que sabe hacerlo bien, que de repente lo haga mal, es que es imposible. Es que no lo puede hacer mal porque no sabe.
Lo único que puede pasar de vez en cuando es que pueda hacer una canción como Calor nublado que es digerible para todo el mundo, pero no la compuse con ninguna intención, y salió con una ausencia de presión total. O sea, el disco en solitario que saqué (Molina – ndr) posee canciones que he compuesto de una forma muy inocente.
Quizás ahí he dado con la tecla, la inocencia y la falta de estar presionado. Puede ser que me haya presionado más en Yo estoy vivo. He querido dar un poco más de lo que tenía, pero es todo casual, te sientas con el piano, con el órgano, con la guitarra y haces lo que puedes. Si vas con la guitarra vas a hacer una cosa más simple, porque con la guitarra soy más simple, pero si me pongo con el piano y luego con la flauta empiezo ahí a complicarme un poco.
MK: ¿Cómo es tu valoración y percepción del paso del tiempo? ¿Crees que has desarrollado tu carrera en paralelo a una trinchera de tozudez, rebeldía, resistencia y esa ha sido la clave en tu supervivencia?
ÑU: Buena pregunta, la supervivencia es una buena palabra. Creo que es la palabra exacta, pero más que nada por poder trabajar y vivir de esto.
Pero la rebeldía no existe, realmente es supervivencia todo. Y luego para la supervivencia necesitas una cierta dosis de rebeldía, naturalmente estoy en contra de muchas cosas que pasan en el mundo, pero pienso que lo más importante para continuar es la supervivencia.
MK: Quería abordar ahora lo que estamos viviendo respecto a la llamada cultura de la cancelación. Quería preguntar si tú te estás autocensurando porque ahora cualquier mensaje sabes que se puede distorsionar o manipular. ¿Crees que te condiciona a la hora de dar opiniones sobre temas musicales o a nivel social, o es algo que no planteas regular, vas a decir lo que piensas y punto?
ÑU: Bueno, exactamente es así. He llegado a este punto por no autocensurarme por todas las cosas que he dicho y he soltado. Eso es lo que me ha puesto una barrera para llegar más lejos.
Hay cosas que están bien y en las que hemos avanzado, pero hay cosas que no están bien que las han creado cuatro gilipollas, cuatro blandos. Y yo me siento un poco como el Gran Torino.
Es que estoy muy decepcionado con la política. Estoy muy decepcionado con los que hemos elegido para estar ahí. Lo que había que hacer es poner la gente buena en el Gobierno, no la gente que tenga cierta ideología, porque las ideologías solo llevan a malos rollos y siempre hacen que todo se vaya a tomar por culo.
Hay quien no está de acuerdo con muchas gilipolleces que están pasando, ha expresado una opinión y le han defenestrado, no hay derecho a eso. Si quieres dale una hostia o discute con él, pero quitarle el trabajo a una persona, eso es sagrado, o sea eso de coger a una persona y defenestrarla para que se quede sin trabajo, eso no puede ocurrir.
Con el pan no se juega. Bueno conmigo lo tienen claro, por eso no se atreven a meterse conmigo, pero es que eso no se hace. O sea, si el tío es un asesino, entiéndeme, es otra cosa.
Si a ti se te rompe un grifo en tu casa, se te está poniendo la casa inundada y solo puedes llamar a un fontanero. Bueno, pues tienes que llamar a uno que vive enfrente, que te va a venir con la bandera de España y el bigotito.
Tú lo que tú no quieres es que te venga cantando La internacional y que no sepa arreglarte el grifo y que te deje todo hecho una mierda y esté tirando agua, tú quieres que llegue un tío que sepa arreglarte el grifo.
Te da igual la ideología que tenga y la música igual, tú quieres un tío que toque bien y que cante más o menos bien, o que haga buenas canciones o lo que sea.
Pero no tienes que mezclar la política con la música, porque entonces todos los ayuntamientos de derecha, bueno, suponiendo que el Partido Popular sea derecha y suponiendo que el Partido Socialista sea izquierda, no te van a contratar.
Increíblemente no te van a contratar, con lo cual no va a currar nadie en esos ayuntamientos y va a volver la cosa a la época de la posguerra, cuando solo se contrataba a folclóricas. Se acabó el rock, a tomar por culo y esto puede pasar. La gente piensa que eso no puede pasar nunca porque somos muy heavies y muy chulos ahora, pero eso puede pasar perfectamente.
¿Y si nos quieren cortar el pelo todos estos hijo putas? A mí no, porque cojo una escopeta (risas), pero puede pasar, o sea que cuando hubo el golpe de Estado el 23F, yo iba por ahí andando hacia el campo del Atleti, a un pub de mi manager. Y digo: «hostias, pues a mí no me cazan».
Y ya pensé en cómo defenderme, en cómo conseguir un arma para defenderme, los hermanos De Castro ya estaban buscando un vuelo por ahí rompiendo el carnet del Partido Comunista. Pero es que mucha gente se asustó, es que la gente cree que las cosas no pueden pasar. A lo mejor no hay un golpe de Estado precisamente del Ejército de este país, pero sí puede venir el golpe de Estado de la Unión Europea o vete a saber tú.
Por eso digo que politizar la música es lo último que nos queda, politizar el arte.
MK: ¿Crees que actualmente estamos ante la primera generación sin ningún tipo de identidad en cuanto a lucha por la música? ¿Crees que el espacio reivindicativo y subversivo fue desplazado del rock para darle cabida a música cada vez más vacía de contenido? ¿No se hace difícil entonces poder llegar a esta nueva generación?
ÑU: No puedes pensar que todo el mundo es así, habrá quien es así y luego hay gente que sí lucha por la música y es especial.
¿Llegar a nuevas generaciones? Es prácticamente imposible porque es una generación que no toca los libros. Te estoy hablando de los libros escolares. Es una generación que no sabe dónde están las provincias, no sabe dónde están los pueblos, no sabe dónde están los ríos, no sabe dónde están los afluentes, no sabe dónde están los ríos de la India, no sabe dónde están las ciudades de China, no sabe dónde está Australia, no sabe dónde está Japón, no sabe dónde está Indonesia. Lo tienen que buscar.
Ahora mismo me dices un sitio del mundo y inmediatamente tengo en mi cabeza el mapa y digo: «aquí». Incluso sé decirte sin GPS a dónde tengo que ir. La gente de ahora sin un ordenador o un móvil no hace nada. En medio del monte se morirían, no saben hacerse un arco con flechas.
¿Qué quieres que te diga respecto a la música? Por ejemplo, ya no se da música en los colegios en España, bueno, les enseñan a tocar el tambor o una pandereta. El otro día vi una clase de mis nietas y dije: «joder, ¿pero qué es esto?».
Estáis dando aquí golpes en una mesa y cantando canciones regionales de cuando la gente no tenía ni pieles para hacerse los tambores, ni tanto ni tan calvo, enseñadles algo.
Enseñadles a tocar algún instrumento, a cantar o quién era Beethoven. No se les enseña nada. Entonces la gente llega a los 14 años sin saber quién era Beethoven o sin saber quién era el maestro Rodrigo, o sin saber quién era por ejemplo Camarón. Pero es que no se les enseña nada, es más, no se les enseña a escribir con boli, no se les enseña a dibujar con lápiz, no se les enseña a pintar…
MK: Es una pena que las artes estén tan desplazadas del currículum académico, porque vertebran un pensamiento crítico, fomentan la imaginación y la expresión de la individualidad, y eso es lo que también se quieren cargar.
ÑU: No hay manera. Las niñas en cuanto crecen solo quieren hacerse fotos en Instagram, y yo veo cosas en Instagram de esas que dices, «¿tendrán padres estas chicas?» Esto está como dejado de la mano de Dios, no se puede hablar de muchas cosas, pero sí se permite ese rollo.
MK: Hay un libro que data de 1995 donde se recoge la historia de ÑU hasta entonces. Ya han pasado 30 años de tal edición. Hay un montón de grupos con una carrera evidentemente menor y que le han dado mucha importancia a editar libros biográficos, y por supuesto, con mucho menos que contar que tú. ¿No te has planteado escribir uno?
ÑU: Pues sí, me lo he planteado, incluso he cogido un programa para hablar como estoy hablando ahora y que transcriba mis palabras. Pero es que va a ser un libro muy falso porque si cuento la verdad de todo, me van a crucificar. (risas)
MK: Bueno, pero es tu verdad y es la historia que tú has vivido, José Carlos.
ÑU: Mira, pero es que tendría que nombrar a demasiada gente. Tendría que hacer un libro muy light y contar un poco. Porque si yo cuento la verdad fliparían mucho, pero un montón. No te imaginas lo que he visto, no te lo puedes ni imaginar.
Me hubiera gustado no ver muchas cosas, para vivir más en paz y aparte decir: «me cago en la puta, ¿y a mí no me lo dan, que soy balón de oro?» (risas)
Te voy a ser sincero, que a mí no me den el balón de plata y siempre le den el balón de oro al primero que eché del grupo pues me jode bastante, ¿sabes? Porque dices, vamos a ver: «¿qué música hace, qué música ha hecho, cuántas canciones buenas?»
Si empezamos así pues claro, hay muchas cosas que tendría contar del negocio de la música. Si cuento todo, ¿qué crees que puede pasarme? Que me tiren más abajo de donde estaba.
MK: ¿Temes incomodar a alguien, crear una nueva enemistad o que alguien se te rebotara por todo lo que pudieras contar?
ÑU: Me da igual, les doy de hostias y punto, todavía estoy de puta madre para eso (risas). Pero no, no es que se rebote la persona en general, es que luego se rebotan todos los que están deseando rebotarse contra ti o contra alguien.
Porque la gente está deseando rebotarse con alguien. Todo el mundo, en general, está esperando cualquier cosa para liarla. O sea, todo el mundo está esperando para liársela a alguien, o sea con una que te equivoques, dicen, «esta es la mía, te vas a cagar».
MK: Además del libro sobre la historia de ÑU, te quería preguntar por la idea de grabar y editar un documental. Es una iniciativa que a muchos nos gustaría. Con los medios de ahora a nivel audiovisual, sumado a lo que tú tienes de archivo se conseguiría algo histórico, donde puedan participar antiguos miembros de la banda o de otros grupos coetáneos con el propósito de mantener vivo el legado de ÑU y de José Carlos Molina para siempre.
ÑU: Hay países con bandas que están muy por delante para hacer este tipo de cosas. Hay muchos documentales y no es el documental, es un documental más y está bien porque tienen mucho material y de muchas épocas, les han filmado hablando, cuestión que aquí no ha sucedido porque hemos sido la gente que ha estado desplazada y entonces, de pronto, el documental para mí es demasiada responsabilidad intentar hacerlo bien. Tienes que estar tan inspirado como Curro Romero en la Maestranza el día que le toca.
Entonces: ¿Y si haces mala faena en el documental, tienes mala cara o ya te ves demasiado mayor? Eso es lo que no me gusta, o el cuándo lo hacemos: si lo hacemos en invierno hace frío y no sales vestido bien, si lo hacemos en verano hace mucho calor, tampoco puedes salir vestido bien.
¿En qué sitio lo hacemos? Hay que alquilar un sitio, un estudio para que estés bien, no lo puedes hacer de cualquier manera, o sí… o lo hacemos de cualquier manera con una cámara aquí en mi barrio dando vueltas por la calle y luego me voy a la estación, me cojo la bicicleta y lo hacemos. Pero la gente quiere ver cosas que le impresionan, una gran casa, que estés probando sonido en un escenario de la hostia… Pero no suele ser así, la realidad no le gusta a nadie.
De hecho, en las películas siempre sacan chalets para hacer una película de mierda, siempre sale un chalet de puta madre. La gente no quiere cosas normales, la gente quiere cosas que ellos no puedan tener y entonces les puedes decepcionar mucho en un documental.
Sobre músicos de otros grupos que pudieran participar, pues tampoco nos hemos llevado excesivamente bien, porque como estábamos lampando todos por llevarnos la única tajada que había, nos llevábamos mal y ya se preocupó el representante de que nos lleváramos mal. Entonces entre el representante, los cabrones de las emisoras de radio y tal y cual nos llevábamos mal, porque nos hacían estar en una lucha que no era nuestra.
O sea, no nos podíamos llevar bien nunca. Luego llegaban los managers diciendo: «tú montas la batería delante porque ahora estoy yo vendiendo más discos que tú» y ya enemigos para toda la vida. «Pues tú quitas la batería de ahí, porque si no te doy de hostias» ¿Cómo nos íbamos a llevar bien?, no podíamos llevarnos bien.
Eso ha hecho que no nos llevemos bien muchos por culpa de los representantes de la compañía de discos, pero luego con el tiempo yo he perdonado, he perdonado a unos, a otros, a otros y a otros. He perdonado a todo el mundo, pero porque es una carga muy grande no perdonar.
MK: ¿Y sobre el perdón de los demás hacia José Carlos Molina? ¿Crees que ellos han perdonado los errores que tuviste?
ÑU: Estos no valen ni para perdonar, estos desgraciados no valen ni para perdonar, es una pena. Yo soy más feliz así, yo disfruto de la música que hacen, a mí no me importa la vida que tengan.
Luego hay grupos con los que siempre me he llevado de puta madre, gente que es maja, pero había aquí unos 3 o 4 que eran… bueno, es que si podían comerte te comían. Gente con la que se me ha jodido el equipo de sonido y me han cobrado 90.000 pelas por el alquiler si yo cobraba 120.000 pelas, en lugar de decir «siento mucho que se te haya fastidiado el equipo, está ahí puesto el mío, toca».
No, «te cobramos 90.000 pelas de alquiler» Pero vamos a ver, si os he dejado mi equipo de voces Marshall, que no lo tenía nadie más que yo, vino desde Inglaterra y lo tenía Led Zeppelin. Lo he dejado para que empezaran ellos a hacer conciertos en discotecas pequeñas y luego me han cobrado.
¿Entonces qué? ¿Quieres que haga el libro? (risas)
MK: ¿Qué pasó con ese disco conceptual dedicado al Cid Campeador? ¿Se terminó de componer? ¿Se usó en alguna composición de ÑU? ¿Saldrá algún día?
ÑU: Realmente fue un ensayo de obra, no me apetece continuarlo.
MK: Muchísimas gracias por tu tiempo y por toda esta charla José Carlos, espero verte pronto. Un abrazo.
ÑU: Encantado de hablar contigo. Un abrazo para ti también.
















