A través de Nuclear Blast nos llega el nuevo trabajo de los daneses MOL, Dreamcrush, un álbum cargado de post black metal con tintes de alt-rock envolventes, en su trabajo más ambicioso hasta la fecha. Si buscas algo diferente en este mundo del post black metal, en línea con bandas como DEAFHEAVEN, AGRICULTURE, LANTLOS…
El tercer trabajo de estudio de MOL, explora el espacio entre la realidad y los sueños, alternando voces blackeras con melodías limpias, con paisajes atmosféricos y rockeros, emociones y sentimientos, agresividad y calma…, si Jord (2019) y Diorama (2021) fueron y son discazos, ahora con este Dreamcrush dan un paso adelante para crear otra maravilla.

Grabado durante meses en el estudio de Arhus de Frederik Uglebjerg y con un arte abstracto creado por Daniel Owen inspirado en Emil Nolde, junto con las fotografías de Rolf Meldgaard, complementan el arte musical con lo visual para darle sentido a un álbum que habla sobre los sueños, la realidad y la reconciliación emocional.
¿Por dónde empezar a hablar? DREAM, da el pistoletazo de salida y lo hace con una sonrisa en la cara, pues la música in crescendo presenta una energía positiva como si te despertaras de un sueño placentero, con un post black elegante y moderno, ojo al giro que da la música que tan solo hace aumentar las expectativas del disco, consiguiéndolo con creces.
Sma Forlis, es un corte clásico de la banda con un Kim Song en la voz que explora sus registros limpios para sorprendernos a todos, alternándolos con los rasgados blackeros, en un tema dual entre estrofas y estribillo cargado de emotividad que crece en su parte final. Young, es otra delicia de canción con Sigurd y Nicolai a los mandos de las guitarras, demostrando su virtuosidad con los instrumentos, dejándonos bellos paisajes post metaleros con transiciones potentes y rocosas.
Canciones como Hud, Garland y Disssonance crean el contrapunto en el álbum, explorando nuevos designios en MOL, cortes donde prioriza la voz limpia, con unas melodías envolventes y emocionales. Un punto nuevo en el universo musical de los daneses, una evolución sonora que eleva el status de la banda y del oyente que se deleitara con sus estructuras musicales.
A Former Blueprint, parece estar sacada de otra banda y es otro de esos contrastes nuevos de este álbum, un corte elegante y poderoso a partes iguales, donde el post y lo alternativo se dan la mano para caminar hacia ese horizonte donde la realidad se transforma en sueño.
¿Y el cierre?, boommm¡¡¡, Mimic y Crush, tienen ese halo que MOL siempre ha cultivado, cortes enérgicos, sutiles y poderosos, dos maravillas que combinan los elementos de las distintas épocas de la banda, priorizando esta nueva maravilla creativa con un Ken Lund inconmensurable en la percusión, con unas ambientaciones creadas para sentir, unas melodías cautivadoras…, MOL ha creado una sinestesia global, un álbum que se eleva hacia el Olimpo y deja soñar con los ojos abiertos…, top del año indiscutible.



