Por fin, 7 años después de su ultimo trabajo editado en 2019, Vegvisir, los alicantinos HELA están de vuelta con un nuevo álbum, A Reign To Conquer, que será coeditado por Ardua Records y Tormo Records.
Como nota curiosa de la banda en cada uno de sus álbumes han cambiado de cantante, tres trabajos, tres vocalistas diferentes. Y para esta ocasión cuentan con la magnifica voz de Raquel Navarro, que junto al trio formado por Julián Velasco (guitarra y Fx), Tano Giménez (bajo) y Miguel Fernández (batería), han creado otro discazo de doom/gothic cargado de emociones y sentimientos.
Desde los primeros compases de Vessel To Nowhere, encontramos los elementos característicos de la banda, una oscuridad recargada de belleza emocional, donde los pesados ritmos doom respiran y ven la luz con la increíble voz de Raquel, creando un combo perfecto entre música y voz.
.jpg)
Con Infinite Tower, puedes cerrar los ojos y dejarte llevar por las hipnóticas melodías tanto de las atmosferas instrumentales como las armonías vocales que crecen e iluminan la oscuridad con un pentagrama cargado de esperanzas, un temazo.
Pero es que canción tras canción descubres que estas ante un discazo, porque Crystal Bridge o Esmerald Mirror, no se quedan atrás. Canciones largas, superando los 7 minutos, donde la música se endurece en los ritmos, pero siempre cargados de paisajes emocionales y en el primer caso un estribillo de 10, y en el segundo una instrumentación elegante y sobria que embriagara a cualquier oyente.
Architect Of Disorder va creciendo a cada paso que da, con un estribillo donde la voz de Raquel se une a los coros masculinos aumentando la simbiosis emocional, en un lento caminar donde el doom encuentra su luz propia para llevarnos al cierre con Nomad, una larga epopeya que va desarrollándose lentamente jugando con estrofas lentas y emocionales, para aumentar el tempo y la energía en el estribillo como si caminaras por un desierto y cada vez que subas a la cima de una duna tengas esa sensación de ver un oasis, un resquicio de agua o humanidad que se diluye como un espejismo para volver a empezar.

