El próximo 18 de julio de 2026 MY CHEMICAL ROMANCE se subirá a la tarima del recinto Iberdrola Music gracias a Live Nation.
MY CHEMICAL ROMANCE se ha caracterizado siempre por una construcción de narrativas complejas entorno a sus discos y conciertos. Anteriormente hemos hablado sobre la historia que gira en torno a The Black Parade, pero unos años antes del lanzamiento de ese trabajo, la banda publicó otro álbum con una historia que no se queda atrás: Three Cheers for Sweet Revenge.
En el caso de Three Cheers for Sweet Revenge es una historia de terror. El disco narra la historia de dos criminales enamorados llamados los Demolition Lovers, y al igual que The Black Parade trabaja entorno a tres actos.
El primero es la tragedia, la pareja muere en un tiroteo en el desierto, él va enviado al infiero, pero ella se queda vagando en la tierra; el segundo acto es el pacto con el Diablo, desesperado por volver a ver a su amada, el hombre hace un trato con el Diablo. Satanás le da una pistola y le promete que podrán reunirse si regresa a la Tierra y le entrega las almas de 1,000 hombres malvados. El último acto es el engaño final, el protagonista inicia una sangrienta masacre cazando criminales. Sin embargo, la historia toma un giro oscuro y trágico: el hombre se da cuenta de que el diablo lo engañó y que el alma número 1,000 debe ser la suya propia, por lo que tiene que suicidarse para completar el trato.
Esta narrativa ficcional oscura está atravesada por una vivencia muy real, tanto para la banda como para los oyentes: el duelo. Por otro lado, podemos observar emociones como la urgencia, la ansiedad y la rabia contenida en canciones como I’m Not Okay (I Promise) o Thank You for the Venom; y que se vinculan de forma muy directa con el trauma de GERAD WAY en relación con el trauma vivido tras el 11-S.
Este disco dejó himnos generacionales que marcaron a toda una subcultura a través de canciones como Helena o I’m Not Okay (I Promise).




