Por Nacho Medel
 
 
 
Los madrileños KITSUNE ART nos presentan su álbum debut «Signals of Synchronism», Grabado, mezclado y masterizado por Carlos Prieto (Bullet Games Studios) y producido por KITSUNE ART y Carlos Prieto. Los integrantes de la banda son Carlos Prieto (bajo y electrónica), Jon Carrión (batería), José Carlos Prieto (guitarra), Fernando Lima (guitarra) y Héctor Montesdeoca (voz).
 
Estamos ante un grupo de metal alternativo que a más de uno, incluyéndome a mí, os recordará a bandas como Linkin Park, aunque en sus redes sociales también se confiesan influidos por otros grupos como Killswitch Engage, Korn, Deftones, POD, Hamlet, Eikostate, Linkin Park, 30 seconds to Mars, o Pantera. 
El disco se abre con “Fading Away”, que comienza de manera lenta, suave y progresiva, llevándonos a un saludo gutural de Héctor que, desde este primer tema, nos va a demostrar su capacidad vocal de cabalgar sobre diferentes registros en una misma canción, aportando variedad y frescura a cada uno de los temas. Tras este primer trallazo continuamos con “Keep the flame inside”, tema que se ha convertido en protagonista de su primer videoclip oficial. Aquí se nota ya la influencia de grupos como Linkin Park, tanto en los ritmos como en el juego de voces. ¡Ojo!, esto no quiere decir que sea una copia, sino que los chicos de KITSUNE cogen lo mejor de estas influencias para añadirles su toque personal y ofrecer su propia visión de la música.

“Puppets” es el tercer corte del álbum y el que más me ha recordado a Linkin Park, sobre todo por la ejecución de las voces al inicio del tema, acompañadas de unos instrumentos que marcan con claridad y fuerza los tempos a lo largo de toda la composición. Esta fuerza se confirma al final del todo con un We Will Fight!! repetido en varias ocasiones, que cierra la canción en todo lo alto. En “My mind”, la voz más suave, más melódica, contrastando con los momentos en los que ésta se vuelve más cruda, más grave. Una intro de piano e instrumentos de cuerda nos anuncia “Demons & Angels”, donde la melódica voz de Héctor vuelve a aparecer en los primeros instantes para luego desgarrarse y mostrar rabia. Este juego de voces está acompañado por el resto de la banda, tocando en consonancia con el sentimiento que se quiere mostrar: demonio o ángel.

 
 
Llegamos a la mitad del disco con “Last Breath”, trallazo donde los haya ideal para despertarse y cargar las pilas. Un tema lleno de ritmo, que no deja un momento de respiro y que supone un ejercicio de fuerza y calidad por parte de todos los integrantes del grupo. Seguimos con “Chi”, que sigue contando con una gran fuerza en la voz y en los instrumentos pero con un ritmo más pesado, marcado…quizá actuando como contrapartida del tema anterior, queriendo darnos un respiro.

“The Antagonist” vuelve de nuevo a comenzar con rapidez, apoyado en el trabajo de la batería y las guitarras, marcando el ritmo de la canción sobre el que cabalga la voz de Héctor. Pero de toda la canción quiero destacar el esfuerzo que realiza Jon a la batería, llevándola al frente del tema durante la primera parte del mismo. Parte que se ve ralentizada por un momento más suave, con la voz de Héctor sonando más alejada, y que se va apagando junto con la música, finalizando la composición de manera muy suave, pero también elegante. La siguiente canción, “Those memories” es un tema de inicio tranquilo que, aunque va cogiendo ritmo con el paso de los minutos, mantiene un tono relajado a pesar de un arrebato salvaje a mitad de la canción. Una canción para reflexionar y escuchar con tranquilidad.

Enfilamos la recta final con Another Chance, tema iniciado con una introducción electrónica que permite introducir al resto de instrumentos durante los dos primeros minutos, hasta que un grito desgarrador desata un doble bombo que imprime mayor velocidad al tema. A partir de aquí de nuevo asistimos a la demostración de los diferentes registros vocales de Héctor.

“Lost soul” arranca con un estilo oriental, de inicio tranquilo igual que “Those memories”, aunque adquiere ritmo con mayor facilidad, volviéndose salvaje y rabioso para después volver a recuperar tranquilidad y finalizar de nuevo con rabia.  

 
Finalizamos con “Withered Rose”, canción que combina las características más repetidas a lo largo de este análisis: ritmo, el juego de registros vocales de Héctor que aporta variedad y contraste en cada composición y el acompañamiento perfecto de la banda en cada uno de estos registros.
 
En definitiva, el álbum debut de KITSUNE ART ha de ser tenido muy en cuenta para todos aquellos amantes del metal alternativo o que disfruten descubriendo nuevas bandas que, como creo va a ser el caso de los madrileños, nos sorprendan por la calidad y frescura en su trabajo. 
 
Y para finalizar, os dejamos el videoclip oficial de “Keep the flame inside”. ¡Espero que os guste!

 
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