Por J.Luis
El campo de batalla mira de frente a los ojos de la destrucción. La batalla ha terminado, pero hay guerras que se presumen eternas.
Regresamos del DRUMS OF WAR y como supervivientes, tenemos el deber de detallar lo sucedido en nuestro diario de guerra. En el mismo, adelantamos en la primera página que la celebración del festival ha sido un éxito intachable y la producción a cargo de MANGUALES ha resultado eficiente y muy profesional.
Gracias al buen desarrollo de este festival hemos sido afortunados, pudiendo disfrutar de actuaciones que de otra manera sería completamente imposible en este país, prueba de ello era la amplia lista de bandas que debutaban en suelo Español.
Planificar un festival de esta envergadura, con tantos frentes abiertos en cuestiones logísticas y organizativas es siempre un reto, los que hemos montado cualquier tipo de concierto sabemos que un contratiempo de última hora por parte de una banda o una situación más allá del control por parte de la organización puede deslucir un cartel o causar distintos problemas, ese pequeño porcentaje que depende de la suerte también jugó a favor de la organización, con tantas bandas implicadas y las circunstancias que atañen a más de un centenar de músicos, es muy satisfactorio observar que incluso lo que está fuera del control jugó a favor del buen desarrollo del festival, unido a lo más importante y lo que depende solo del duro trabajo de técnicos, runners, vendedores y distintas personas de la organización que trabajaron con esfuerzo para que esta batalla fuera recordada como el primer festival de metal extremo underground con gran presencia internacional celebrado en España (y afortunadamente con una edición confirmada en 2027, como podéis leer en el ADELANTO DE BANDAS DEL DRUMS OF WAR 2027 que publicamos hace unos días), y en el cual encontramos asistentes desplazados desde numerosas ciudades españolas, países europeos e incluso desde Sudamérica o Asia.
La Sala Atlantic Events, muy cercana al aeropuerto, mostró un gran sonido en términos generales durante la celebración del DRUMS OF WAR, más allá de contratiempos puntuales que algunas bandas tuvieron, como es normal con tantas formaciones desplegando su música en tres días en cualquier tipo de festival.
El aspecto que todos los asistentes comentamos es que con la sala llena, la visibilidad se reducía al tener un escenario un tanto bajo dada sus medidas y distribución, ese sería un aspecto susceptible de tener en cuenta para mejorar en la siguiente edición.
La clave para disfrutar de los conciertos con la mejor situación posible solo pasaba por la fórmula de no salir entre grupo y grupo a la calle y asegurar una buena posición.
A las 13.30h, muy puntuales, ATTIC daban por fin el inicio a la primera jornada del DRUMS OF WAR, con la sala presentando muy buena entrada a esta hora. Los alemanes han visitado España en anteriores ocasiones y el público ya conoce la fórmula que Meister Cagliostro y su banda despliegan en directo, repartiendo el set entre los tres discos editados hasta la fecha, dando valor a la teatralidad, esos riffs con influencias muy reconocibles (hay que saber tocarlos, todo sea dicho) y melodías pegadizas que provocan que su heavy metal de corte oscuro conecte con el respetable. Cerraron con el ya clásico The Headless Horsemen, para satisfacción del público.
A continuación y cambiando de manera radical de estilo y registro, los filipinos ahora afincados en Costa Rica DEIPHAGO asaltaron violentamente el escenario de la sala Atlantic con su Black/Death metal, fieles a la herencia más primitiva, ya que empezaron a desarrollar su sonido cuando no había (tanta) distinción entre ambos géneros, congregando a los seguidores de la sonoridad más caótica y atroz mientras interpretaban cortes como Deus Alienus, Satanmongers o la bestial Satan Alpha Omega para cerrar.
Tras un breve receso, MASSACRA LEGACY, la agrupación que el batería de MASSACRA Chris Palengat ideó para tributar el legado del prematuramente desaparecido Fred Duval, ya que especialmente Final Holocaust y Enjoy the Violence son dos piezas fundamentales e imprescindibles para entender la escena francesa de la época, junto a agrupaciones como MERCYLESS, LOUDBLAST o AGRESSOR, MASSACRA eran ampliamente reconocidos y aunque situando las cosas en su sitio, esto sea un tributo a aquellos años, el concierto ofrecido por los franceses fue excelente, prueba de ello fue la fidelidad con la que interpretaron Final Holocaust, Gods of Hate o la siempre violenta y salvaje Enjoy the Violence, siendo los miembros reclutados por Chris Palengat músicos muy capacitados y además, comunicativos en directo, por lo que el recuerdo de esta actuación y los comentarios de los asistentes fueron muy positivos en líneas generales.
Los suecos LIK fueron la banda más enraizada en el clásico sonido sueco del death metal, siendo éstas bandas clásicas las que han significado la existencia de la formación, los cuales se dedicaron a percutir sin descanso y a tirar de la cadena de la motosierra, logrando conectar al público con su propuesta, en un show corto pero sin concesiones.
El turno era para los majestuosos, épicos e inmortales himnos de ZEMIAL, los cuales reunían en su formación a los hermanos Dimitrios y Chris Dorian, las cabezas visibles tanto de ZEMIAL como de otra agrupación griega de gran calado en aquella imprescindible época como fueron AGATUS, en un show muy esperado para el que aquí escribe.
Después de un amplio retraso motivado por dificultades técnicas para empezar, y con los asistentes ya impacientes, Dimitrios Dorian lideró la ejecución de los himnos dedicados a la gloria de UR. Para los seguidores de Zemial, aunque esperábamos un repertorio dedicado a la primera época de la banda, fue un absoluto privilegio escuchar y presenciar cortes aún no grabados del que será el próximo disco unidos a clásicos como Gathering Under the Red Moon o Nocturnal Witch.
Pese al recorte de canciones que tuvieron que hacer por las incidencias técnicas presentadas en el transcurso de su actuación, la sensación para los más acérrimos de ZEMIAL fue de un concierto que deberá volver a suceder pronto para disfrutar en plenitud de uno de los proyectos más majestuosos, dedicados y de mayor talento concebidos en la siempre misteriosa y exportadora de gran talento escena helénica.
Como los lectores podrán comprobar, el jueves fue una jornada de contrastes estilísticos. De ATTIC a DEIPHAGO, de MASSACRA a ZEMIAL, y ahora ni más ni menos que IMPIETY devastarían con su arrollador black/death un concurrido recinto; había muchas ganas de ver a los de Singapur en una fecha exclusiva para presentar sus credenciales como garantes y heraldos de la furia impía y salvaje destrucción. La sensación fue de un concierto muy corto, compensado con la actitud de la banda sobre las tablas.
Los noruegos IN THE WOODS fueron el contrapunto de la jornada, y quizás de todo el festival, ya que su evolución desde un black metal de amplia cadencia atmosférica (imprescindible su álbum debut Heart of the Ages, además fue todo un acierto abrir con dicho tema-título el concierto) hacia una incorporación de elementos progresivos como tantas agrupaciones de la época, por lo que sin ser conocedor de esta segunda etapa de la banda y pese a no ser especialmente de mi gusto, IN THE WOODS dieron un concierto que sus fans disfrutaron, atentos en todo momento a tantos matices y canciones de arreglos complejos que extendieron en su set.
MESSIAH querían celebrar en España el 35º aniversario de Choir of Horrors, un disco rotundo que pertenece a la segunda etapa de los helvéticos, en la que la crudeza primigenia del debut Hymn to Abramelin abraza nuevos sonidos donde la versatilidad y maestría de un gran Remo Broggi, el único miembro presente en todos los trabajos de MESSIAH.
Del comentado Choir of Horrors también estaban presentes el bajista Patrick Hersche y el batería Steve Karrer, por lo que interpretarlo (aunque no entero, ya que faltaron canciones como Northern Heritage o Weena) con 3/4 partes de la formación supuso también un homenaje directo a Andy Kaina, el vocalista de dicho disco, tristemente fallecido hace unos años, y sustituido con gran oficio por parte de Marcus Seebach.
Durante esta actuación el público correspondió a la banda con un salvaje moshpit, tornándose en pequeñas avalanchas hacia los que alzaban sus puños en las primeras filas, el sonido fue sencillamente perfecto y el show, uno de los más comentados de la jornada. Además de interpretar el citado álbum casi entero, añadieron canciones muy esperadas como la mítica Hymn to Abramelin / Messiah, Space Invaders, o Enjoy Yourself junto a Extreme Cold Weather, con la que cerraron un concierto antológico.
NARGAROTH supusieron el motivo del desplazamiento de muchos de sus seguidores, deseosos de formar parte de la celebración del 30º aniversario del grupo liderado por Ash en la que sería su primera actuación en España. No cabía una oscura alma más en la sala, en la cual observamos un show con especial presencia del álbum Black Metal Ist Krieg.
Algunos de los presentes no apostaban por el cierre elegido, una pieza de quince minutos como es Seven Tears are Flowing to the River, por lo que pord derecho propio se convirtió en el momento álgido del show, el cual sonó muy equilibrado y mostró las dotes de frontman de Ash. Como nota un tanto destacable, no entiendo cómo toca una versión que quiebra la solemnidad del concierto, siendo la elección de Dead Embryonic Cells de SEPULTURA como mínimo, muy discutible. No obstante, fue un concierto sólido y los fans de siempre quedaron ampliamente complacidos.
A CANOROUS QUINTET volvían a España meses después con un repertorio especial, ya que querían darle a Silence of the World Beyond su particular fiesta al cumplir 30 años e interpretarlo entero y por orden, algo que ocurriría en alguna actuación más y que tocará detallar más adelante, por lo que los fans del particular sonido facturado en Gotemburgo durante la década de los 90 tenían una cita ineludible y exclusiva con los suecos, los cuales volcaron la fuerza de su show en el gran frontman que es Marten Hansen, el cual actuó con dramatismo y teatralidad para inducir a los asistentes a nivel emocional a una conexión con las canciones de una obra ya considerada de culto entre los seguidores de dichas sonoridades.
Canciones pegadizas y una fórmula que conectó con el público, el cual como era de esperar después de la actuación de NARGAROTH, era bastante menor su presencia, motivo por el que la banda quiso demostrar aún más la valía de sus composiciones, conectando con canciones como The Orchid’s Sleep, In the Twilight of Fear o Dream Reality, con la que cerraron un notable concierto.
Para finalizar el día, tuvimos la primera representación española sobre las tablas, un concierto muy esperado por mi parte para cerrar una primera jornada absolutamente devastadora. SPECTRE congregan en su formación viejos sospechosos habituales de bandas como KÖRGULL THE EXTERMINATOR, ARGAR, MORTAL MUTILATION, entre bastantes más, prueba de la prolífica producción de la escena catalana.
Con dos trabajos completos ya publicados y uno de ellos de reciente lanzamiento (A Procession for the Dead), eligieron un repertorio donde darían cabida únicamente al citado nuevo lanzamiento, el cual es un disco majestuoso dedicado al negro arte, que esperamos que tenga repercusión entre los fans del género.
Sinceramente, aunque la hora de actuación no acompañara, no entiendo cómo podía estar la sala tan llena en NARGAROTH y que muchos de sus seguidores no quisieran darle una oportunidad a una banda que además ofrecía su primer show. Cada cual que responda a estas cuestiones, pero fue una pena por un lado, pero por otro, los que allí estábamos, fuimos completamente convencidos por la propuesta de SPECTRE, la cual desarrollaron sorprendentemente bien para ser el primer directo juntos, aunque siendo miembros tan experimentados, el resultado era de esperar que fuese tan comentado al día siguiente entre los que tuvimos el deseo y la convicción de quedarnos para verlos. Espero que pronto hagan más conciertos donde además puedan incluir canciones de sus distintas referencias, ya que la atmósfera sombría y las melodías de estas canciones los sitúan a muy alto nivel.
Aquí acabó una jornada que contó con un muy alto nivel de actuaciones, sonido y ambiente, lo cual sería la tónica general en los dos días restantes, de los cuales hablaremos muy pronto.
















