Por J.Luis
Lo que aconteció en la jornada del sábado, aparte de una dura batalla, lo podríamos asemejar a una maratón, ya que para finalizar este exitoso DRUMS OF WAR, nada más y nada menos que otras diez bandas nos esperaban a las puertas del Atlantic Events, dispuestas a dar lo mejor de cada una para finalizar el festival por todo lo alto.
Tras dos días infernales en las que podemos afirmar que fuimos testigos de muchas actuaciones memorables, el tercer día del festival no sería la nota discordante, y continuaría en la misma onda: shows a la altura y unos cabezas de cartel que cumplieron y convenciendo, elevando el juicio del festival a un éxito intachable.
Era hora de echar los restos, el inicio del sábado lo marcarían los alemanes NOCTURNAL, que aunaron a distintos thrashers para disfrutar de una actuación de una banda que ha visitado España anteriormente, pero que tenía nuevas composiciones que presentar.
Fue un concierto vibrante, enérgico y una oda al thrash metal teutón de la vieja escuela, donde ya pudimos advertir que esta banda nunca hace prisioneros, con un directo sólido, sin fisuras, y yendo con todo según pudimos observar, mientras el recinto empezaba a tomar buen color.
Cambiando el registro, los suecos GATES OF ISHTAR comparecieron sobre las tablas, en lo que sería su primera actuación en España y la celebración del aniversario de A Bloodred Path, un disco debut muy considerado y apreciado entre los fans del género y el cual tocaron en su integridad, junto al nuevo tema con el que finalizaron, In Fires Forged. Fueron de menos a más y acabaron cosechando la ovación de un público satisfecho respecto a su actuación, ya que el combo se mostró algo tímido sobre las tablas, mientras que fueron ganando presencia a lo largo del show, mostrando de manera sólida su repertorio y sus canciones, cuyas pegadizas melodías marcaron el desarrollo de su carrera.
Regresaba el cuero, las tachas y los pinchos del metal más excesivo e infernal en la figura de HELLBUTCHER, que no es nada más y nada menos que este culto a la extremidad surgido después del parón de NIFELHEIM y encabezado por el propio Hellbutcher.
El disco homónimo cosechó grandes críticas porque ha supuesto la continuación natural del sonido que ya conocemos los suecos, comandados por el excelente frontman que hemos citado, mantuvieron el nivel de las composiciones creando un hervidero y una olla a presión entre la que los fans, con el puño en alto, coreaban todas sus canciones, ya que el disco es pegadizo y de una fácil escucha, simple, efectivo y memorable, lo cual se trasladó al directo de la manera más fiel.
Para finalizar, después de repasarlo entero y al restar un tiempo considerable de actuación, interpretaron tres versiones: Losfer Words de IRON MAIDEN, Die in Fire de BATHORY y Black Metal de VENOM, una manifiesta declaración de intenciones.
Gracias a este final, los asistentes quedaron completamente entregados a la propuesta de los suecos, con el ambiente completamente en ebullición para el siguiente concierto, que en este caso correspondía a los finlandeses IMPALED NAZARENE, los cuales regresaban unos meses después, para expandir su depravada propuesta basada en un compendio de sus mejores canciones a lo largo de tantísimos años de historia.
Eran muchas las ganas de ver a Mika Luttinen y los suyos y podemos afirmar que fue un concierto extremo en el sentido más netamente puro, que cosechó elevadas y positivas opiniones alrededor del mismo, teniendo en cuenta que su propuesta siempre ha dividido, dice mucho del show ofrecido en Barcelona. Los finlandeses están en un momento de forma verdaderamente bueno y el público fue agradecido por la entrega, con canciones de todas sus épocas y momentos muy celebrados como siempre supone escuchar en vivo The Horny and the Horned.
Volvía a tomar posesión en el escenario el sonido crudo y furibundo de los noruegos 1349, los cuales al contar con Frost a la batería desde hace ya muchos años, necesitaron más tiempo para poder cambiar el set, iniciaron un concierto completamente incendiario y devastador, en el que el sonido completamente apocalíptico por el que se caracteriza 1349 fue puesto en valor a través de sus canciones donde no había espacio para la calma. Dieron cabida a distintos trabajos, pero abundaron las canciones contenidas en The Infernal Pathway y The Wolf and the King, como Dodskamp y Abyssos Antithesis, las elegidas para cerrar.
Los suecos UNLEASHED volvían después de unos años a España, siempre habitual parada en un circuito que se les resistía desde hacía unos años. La expectativa era muy alta ya que celebran el 35 aniversario de Where No Life Dwells, aunque solo tocaron tres temas del citado debut (pero qué temas: The Dark One, Into Glory Ride y Before the Creation of Time), el concierto fue largo, variado, con múltiples trabajos representados en el set y el público completamente entregado y fiel a la propuesta de una banda en laque hay que destacar que continúa con los tres de los cuatro miembros que grabaron el primer disco, manteniéndose juntos los cuatro desde 1995, lo cual habla por sí mismo. La estabilidad es clave del éxito de los suecos.
Se conoce que UNLEASHED no tienen un directo malo y Johnny Hedlund, que es un grandísimo comunicador, destacó la felicidad de la banda por su regreso a España ante una horda desatada, que respondió a la llamada a lasarmas de los guerreros suecos. Excelente concierto con un sonido increíble y una audiencia agradecida con la entrega de los suecos, los cuales hicieron valer su posición en el cartel.
Después de UNLEASHED, otro plato fuerte de la jornada era el regreso de los teutones DESTRUCTION, aunque es una banda que pisa suelo español con bastante frecuencia, siempre es un honor poder disfrutar de clásicos contenidos en álbumes seminales del thrash metal teutón, como pueden ser Infernal Overkill y Eternal Devastation.
Comandados por el incombustible Schmier, el único miembro original de DESTRUCTION, los alemanes hicieron su aparición después de un cambio bastante rápido y ágil, lo cual fue por parte de los técnicos una constante en el festival y podemos afirmar que, aparte de acompañarles el sonido y ellos dar todo lo mejor para crear un ambiente devastador, el público, con violencia y entrega, acudió a la llamada de clásicos inmortales como Curse the Gods, Mad Butcher o Bestial Invasion, además de interpretar canciones nuevas, poniendo en valor sus últimos trabajos, manteniendo enchufados a los nuevos fans, aquellos que los ha descubierto recientemente, a la vez que también hay espacio y lugar para homenajear, por supuesto, a los clásicos imperecederos por el que tanta gente los conoció.
Guste más o menos la nueva época, es destacable el oficio, la pasión y entrega que los alemanes transmiten y es por eso que es una banda clásica y que corresponde con su cometido.
Después de estas lecciones violentas y salvajes de las actuaciones anteriores, pasábamos a la nota discordante en este sentido, ya que AETERNUS tenían preparado un show especial interpretando en su totalidad el disco debut de los noruegos, Beyond the Wandering Moon, dando así cabida a las sonoridades más oscuras, ambientales y místicas de un álbum imprescindible en el festival, el cual tocaron por orden, trasladando de una manera exquisita e hipnótica las composiciones contenidas en una pieza clásica para sus fans (fueron muchos los presentes motivados por la adición de AETERNUS al cartel), fue sin duda una de las actuaciones del festival, dejando completamente boquiabiertos y atónitos a los seguidores de los noruegos que después de una dilatada carrera con discos muy distintos entre sí, volvieron a sus orígenes interpretando por segunda vez en este año, el citado y magnífico álbum, dejándonos envueltos en el aura oscura y mística de lo que los noruegos representaron sobre el escenario de principio a fin.
Después de, como ocurriera en las anteriores dos jornadas, era turno para bandas españolas, en este caso ORTHODOXY retuvieron a una gran cantidad de fieles, los cuales estaban dispuestos a presenciar los himnos dedicados al azufre y a la oscuridad que componen Novus Lux Dominus y Ater Ignis, ambas ofrendas les ha llevado a estar en el lugar que les corresponde en la escena española, ya que son muchos los conciertos o festivales que apuestan por ellos debido a su incesante y buen trabajo, también fue una alegría comprobar cómo mucha gente venida del extranjero pudo corroborar en directo lo que los valencianos llevan trabajando durante todos estos años, ya que el concierto les salió completamente redondo. Las composiciones gozaron de un gran sonido y la interacción y el feedback del público lo hizo merecedores de un gran recuerdo entre los asistentes.
Y para finalizar, debido a circunstancias logísticas, no pudimos ver a FUNEBRE DEVASTATION, pero no nos queríamos quedar solo con cubrir el expediente, excusarnos y pedir disculpas, por lo que contactamos con su líder Javier Sixto, para que nos hablara de su experiencia actuando en el DRUMS OF WAR, el cual nos comentó que fue muy positiva, fue un concierto donde cree que la gente respondió y hubo un gran intercambio con el público, además de considerar que bastantes seguidores estuvieron presentes y no se marcharon aunque fuese una hora ya bastante tardía, siendo más entre la audiencia de lo que ellos pensaban y eso también les dio energía y ganas de desarrollar su devastadora propuesta en el escenario.
Esperamos que haya una ocasión para poder opinar de primera mano. Y con esto finalizamos la crónica de tres días donde podemos concluir y resaltar que fueron un éxito completamente abrumador en cuanto a respuesta de público, sonido y condiciones generales, con la salvedad de la sala, la cual ya comentamos sobre la necesidad de un espacio mayor. lo que mejorará y afianzará el festival, el cual ha cumplido con creces su cometido.
Sin esta propuesta no hubiéramos visto en España actuaciones que de otra manera jamás vendrían a estos escenarios y solo deseamos que sea una referencia en los festivales de metal extremo underground, que la edición de 2027 (que ya ha adelantado grandes bandas), mantenga el nivel y se establezca como un festival y una cita que año tras año congregue a todos los seguidores del metal extremo en Barcelona.














