Crónica por Juan Ángel Martos
Fotografías por Bea Lawless
Fotografías de MARILYN MANSON por Sebastián Flores
Llegó el último día de Resurrection Fest, con un tiempo inmejorable, quizás fuera la jornada que más calor hizo. En esta edición se suspendieron los fuegos artificiales y el anuncio de fechas debido a la alerta amarilla de calor, además de que solo canceló una banda en todo el festival, lo que demuestra el buen hacer de la organización pues Viveiro no es una ciudad que esté bien comunicada por aeropuertos y carreteras, con lo que la logística se complica más.
Pero había muchas ganas de más, aunque ya se iban viendo caras cansadas, la llegada del Reverendo Manson era muy esperada.


Los japoneses ISCREAM NEVER GROUND abrían el Main Stage, tras su regreso a Viveiro un año después del éxito que tuvieron y llenar el Chaos Stage.
Ellos son muy divertidos, donde las coreografías, las proyecciones de dibujos anime en cada canción, los ritmos de metalcore/kawaii y su buen hacer sobre las tablas demostraron porque necesitaban un escenario más grande que supieron aprovechar teniendo en cuenta la hora, 15:15.
Temas como Niku Kome Otro, Stay Ground, Aso Viva Revolution o Hissu Gogoal, hicieron las delicias de la multitud de asistentes que a primera hora se agolpaban en el recinto, con circle pits y walls of death incluidos.
Desde la Republica Checa llegaban STELLVRIS, de reciente formación en 2019 mezclan metalcore y nu metal con una gran Nicola Hofmanová en la voz, que tras el concierto estuvo con el público conversando y tomándose fotografías.
Shatter & Bloom, Scorpio o Silence After Violence, dejaron muy buen sabor de boca a un publico que arropó a la banda en todo momento con circles pits y pogos.
HAMLET son otras de esas bandas de los años 90 que a dia de hoy se encuentran en plena forma, con un Molly incombustible y un Tarrega que es toda una eminencia en la guitarra.
Dejaron de lado su nuevo album, para centrarse en un setlist hecho a medida para un festival, Antes y Despues, Acto de Fé, Tortura Visión, Egoismo, Tu Medicina o J.F., volvieron a encandilar a jóvenes y veteranos, demsotrando que la música se lleva dentro.

TODOMAL hacia su aparición en el Ritual Stage y había mucha curiosidad de verlos, algo distinto en un dia que no iba a parar de crecer.
Doom metal de mucha calidad a la hora del café que conto con un sonido muy limpio y con una actitud muy elegante sobre las tablas nos iban entregando cada una de sus canciones hipnóticas y oscuras, Ultracrepidarian, Silent Mass o Gods Fucking In The Sky.
Venían presentando su nuevo album Graveyard Of Joy, recién lanzado escasos días antes del festival y el cierre del directo congregó lo mejor de lo nuevo, Graveyard Of Joy, con uno de sus himnos, Antichrist Of Love. Enormes.
Los suecos IMMINENCE volvían un año más, esta vez ocupando el escenario principal con su propuesta de metalcore con tintes sinfónicos, con un Eddie Berg espectacular como maestro de ceremonias en la voz y el violín.
Mientras Harald Barret y Alex Arnoldsson comandaban con sus guitarras tema tras tema, la multitud disfrutaba a su manera, con constantes pogos y circle pits en el centro y con escucha atenta en los laterales.

Y es que su propuesta es muy melódica y visual como con Erase, Heaven Shall Burn o L’appel Du Vide, mientras los entremezcla con autenticas apisonadoras como Beyond The Pale, Infectious o Desolation. Una propuesta diferente dentro del core que siempre es agradable verla.

A los italianos HAND OF JUNO, no los conocía y fue otra de esas bandas que se te quedan en la retina con su metal oscuro, melódico y adictivo. Con una gran Melissa Bruschi en las voces, siempre activa e incentivando al público, con unos registros vocales melódicos y guturales que se adaptan a la perfección a la música de la banda, sin dejar atrás a Francesca Mancini en la guitarra y a Helly Elisa en la batería, todo un espectáculo.
Temas como Pray Or Die, Not A Game, The End o Polline, entraran a partir de ahora en mi lista de reproducción.
P.O.D. llenó el Main Stage, también muy esperados, pero no contó con un sonido a su altura y en el primer tema Boom se fue todo el sonido, al igual que con Murdered Love.
A partir de ahí el sonido no volvió a ser el que todos hemos escuchado en estos días, pero la banda se dejaba la piel en el escenario tema tras tema, Satellite, Sleeping Awake o Youth Of The Nation dejaban lo mejor de la banda en otra retrospectiva para los más veteranos del festival.
DISTANT fue uno de esos conciertos en los que iba a descansar, pero tras escucharlos desde prensa mientras retomaba fuerzas y comía, me fue imposible no acercarme a verles. Y dieron un auténtico bolazo de deathcore, género que en esta edición escaseaba, por no decir que fue la única banda.
Heirs Of Torment o Born Of Blood fueron cortes que pude reconocer, mientras asaltaban el Ritual Stage y sorprendía a muchos de los asistentes. Bandas que descubres y enamoran.
MASTODON es una banda que nunca defrauda en directo, ritmos cíclicos y progresivos, impactantes melodías y personalmente siempre me quedo hipnotizado con Brann Dailor en la batería y a la voz melódica.

Con un setlist muy parecido al año anterior que estuvieron en Viveiro, pero con la gran perdida del carismático Brent Hinds al que siempre se le echará de menos, sustituido por Nick Johnston.
Tras la introducción de Crazy Train, fueron desplegando a la bestia, The Motherlord, Your Ghost Again, Black Tongue, Megalodon…

Uno de esos directos que se disfrutan viéndolos, sin pogos ni crowdsurfing, ni circle pits, aunque de esto siempre hay. Visualmente y técnicamente impecables, sonando a la perfección y cada uno en su puesto, Crack The Sky, Mother Puncher o el cierre con la mítica Blood And Thunder dejaron a muchos asombrados y a otros con una paz interior por las nubes después de verles en directo. Incombustibles.
Mientras descansaba me acerqué al Chaos Stage para ver un rato a CONVERGE, una banda mítica y muy querida, de hecho estaba a reventar la cupula, con un publico volcados con ellos, aunque personalmente solo me gusten algunas canciones, pero he de decir que estaba siendo un infierno, con una banda que nunca falla en directo.

MARILYN MANSON pondría el cierre a esta nueva edición del Resurrection Fest en uno de los conciertos más esperados del día y no defraudó a nadie.
Con un escenario sencillo pero espectacular con un juego de luces a base de cruces, el reverendo demostró que está en una segunda juventud y comenzó a soltar temas clásicos uno tras otro, tras abrir con Nod If You Understand de su nuevo álbum
Disposabled Teens y Angel With The Scabbed Wings nos remontaron más de 20 años atrás, para certificar su status con Great Big White World o This Is The New Shit con un ambiente oscuro y teatral como él acostumbra a ser.


Un directo que no daba tregua con The Nobodies o The Dope Show, para bajar unas enormes letras que daban paso a mOscene tras uno de sus éxitos Sweet Dreams cover de EURUTHMICS.
Y como no, Beautiful People desató al publico asistente que esperaba con ganas el bis formado por Tourniquet en el que el señor Manson regreso al escenario como mantis religiosa subido en sus zancos para cerrar con Personal Jesus, cover de DEPECHED MODE. Sin duda demostró que esta en plena forma con un concierto serio y muy bien ejecutado.


Otra edición espectacular, en la que asistieron 140.000 personas a lo largo de 4 días según datos oficiales. Y es que Viveiro se ha convertido en uno de los mayores espectáculos musicales a nivel europeo, con un clima espectacular, un entorno precioso, un festival que mejora y crece por años, aunque pronto llegará a su tope. Y sobre todo, un ambiente espectacular, donde cada año crecen las amistades, se respira cordialidad y buen rollo. Todo esto hace llamarse Resurrection Fest. Deseando volver.




