Por Juan Ángel Martos

 

Una de esas bandas que enamoran a primera vista son los catalanes SATURNA, elegantes, adictivos y sobre todo mucho hard rock clásico con tintes de psicodelia y alternativo.

 

Los conocí con The Reset (2023), álbum que supuso un antes y después en la banda y The Never Ending Star se convirtió en una de mis canciones de cabecera. Después los vi en Resurrection Fest, y en directo se crecen, suenan orgánicos y trasmiten a la perfección lo que recrea su música.

 

Ahora vienen a presentarnos Light And Shadow, sexto trabajo de estudio, en el que se mantienen fiel a su filosofía, pero continúan explorando el horizonte con nuevas sonoridades. Un álbum que narra sobre la dualidad, luz-oscuridad, amor-odio, vida-muerte…, y que ha sido editado por Spinda Records y Discos Macarras Records.

 

 

Self Told Lies y Absence, cuentan con su videoclip en directo en Siete Barbas Estudio, demostrándonos su carácter orgánico y la energía de la banda. El primer corte tiene un aire muy Chris Cornell y es que la voz de James Vieco tiene un tinte muy especial, Enric Verdaguer en la batería disfruta cada golpe de baqueta, Rod Tirado al bajo crea una base contundente e imprescindible, mientras que Max Eriksson en la guitarra aporta calidad y técnica al cuarteto.

 

El segundo corte Abscence es hard rockera, creciendo con cada compás, con cada línea del espectro musical, pero saben jugar a la perfección con las intensidades en unas transiciones muy elegantes y adictivas que mantienen tu mente despierta, en la misma línea que Unheard, otro temazo que abre el disco por todo lo alto.

 

Falling Apart, tiene ritmos más sencillos y de corte clásico, otorgándole su toque personal en la parte final, mientras que Light And Shadows, bebe de ese tinte sureño e incluso blusero, con unas guitarras que se doblan y que juegan con la estructura para embaucar al oyente.

 

El álbum contiene tres interludios musicales y acústicos que dividen en sectores, About You me parece increíble, minimalista, sencilla y una mini balada que se me queda corta, Opus One es un ejercicio con tintes medievales/folk y el cierre A Strange Mix Of Human tiene un toque Santaolalla y una narración cinemática que deja la reflexión en el aire.

 

 

 

So Long tiene ese rollo rockero, donde recuperan la electricidad y ese tinte incluso bailable, con unas melodías vocales muy pegadizas, que unida a No Questions, en la que aceleran el tempo y nos trasladan a un descapotable por largas carreteras tejanas, conforman una parte mas movida. Podríamos incluir también Up For The Ride, con algunos dejes progresivos, con un bajo omnipresente y un desarrollo atípico dentro de SATURNA, combinando unas estrofas más agresivas, con un estribillo rockero al 100% y un trabajo de guitarras espectacular en el solo.

 

Drifting, es una balada onírica y reflexiva, donde el caminar envuelto en tus pensamientos es la mejor terapia para uno mismo. Esto nos lleva al final con Words Of Doom, que como contiene su nombre, es un pasaje, un mediotiempo más oscuro con toques a lo BLACK SABBATH y que da otro atisbo más de diferenciación y exploración en su sonido.

 

SATURNA regresan con un gran trabajo de madurez, colocándose de nuevo al frente del panorama hard rockero nacional, en la que cada vez va habiendo más nivel, certificando que la calidad es indiscutible en nuestro país.